Demócratas, cerca del control total del Senado

El partido de Obama se quedó a sólo dos bancas de la mayoría absoluta en la Cámara alta. Logró 58 y faltan definirse dos, tras arrebatar el escaño al republicano de Alaska acusado de corrupción
La derrota de Ted Stevens, de 85 años, marcó el final de una era en la que el senador por Alaska ocupó un lugar preeminente en la política de su estado y en algunos de las comisiones más importantes en el Congreso en Washington.

Los votantes de Alaska "querían ver un cambio", dijo anoche el rival de Stevens, el alcalde de Anchorage, Mark Begich, luego de que el escrutinio parcial de los votos de las elecciones del 4 de noviembre lo mostrara al frente con una ventaja indescontable.

"Me siento honrado de poder servir a Alaska en el Senado de los Estados Unidos", agregó Begich en un comunicado al conocerse su ventaja de 3.724 votos -150.728 a 147.004 -, cuando sólo faltan escrutarse 2.500 sufragios de residentes en el extranjero.

El resultado deja a los demócratas con 58 bancas en el Senado, a solo dos de una mayoría que les permitiría superar cualquier intento opositor de cajonear una ley. Todavía faltan definirse dos escaños más, uno por Minnesota y otro por Georgia.

"Con los siete asientos sumados a las filas demócratas en el Senado, tenemos una mayoría aún más sólida que hará llegar un cambio real a Estados Unidos", dijo el senador Charles Schumer, presidente del Comité de Campaña Demócrata del Senado, citado por la cadena CNN.

Stevens, quien era senador en Washington desde la presidencia de Lyndon B.

Johnson, en la década de 1960, fue hallado culpable de cargos de corrupción una semana antes de las elecciones del 4 de noviembre, en las que buscaba su reelección.

Stevens fue llevado a juicio acusado del delito de falsedad ideológica en documento público por mentir en formularios que debió llenar obligatoriamente entre 1999 y 2006 respecto de presentes que había recibido de una compañía petrolera.

La caída de Stevens coincide con el ascenso en la escena política nacional de otra figura de Alaska, la gobernadora del estado y ex candidata vicepresidencial republicana Sarah Palin. Palin llamó a Stevens a renunciar a su banca.

Comentá la nota