Democracia ¿es o se hace?

En un experimento inédito para La Rioja y con pocos ejemplos en el país, sectores de la oposición de distintas vertientes se unifican en torno al reclamo de una mejor democracia. En la coalición prefieren no hablar de "derecha y/o izquierda".
Sostienen que ante los profundos problemas que afrontan el país y la provincia (corrupción, pobreza y degradación institucional crecientes) los viejos esquemas ideológicos ya no van. Está en juego algo mucho más básico: la democracia en sí misma y su basamento ético.

Afortunadamente y con criterio de amplitud, tanto Graciela Dáscola del ARI como Agost Carreño, del PRO, tienen el visto bueno de sus respectivos líderes, Lilita Carrió y Mauricio Macri para avanzar en la liga. Obviamente todos saben que un momento difícil sobrevendrá cuando haya que definirse sobre temas urticantes, como la minería. Pero quienes ven más allá de los plazos electorales, saben que hoy más que nunca está en juego el avance hacia una auténtica democracia. Y no sólo en la Argentina, sino en el mundo todo.

El gran laboratorio antidemocrático mundial es China, donde su gobierno busca avanzar en el dominio tecnológico pero sin ceder nada a la ciudadanía en el manejo de las instituciones. A caballo de la crisis que afecta a las democracias avanzadas por la desmesura del capitalismo financiero, en América Latina, la cabeza de playa es Chávez, que piensa quedarse toda la vida, seguido por la Argentina donde ya se sabe que el kirchnerismo piensa en la misma dimensión de eternidad. (más atrás vendría Evo Morales y en las antípodas están Chile, Uruguay y Brasil).

El kircherismo con su arrogancia transformó en clave las elecciones de octubre próximo. En el núcleo del poder se sabe que en Córdoba y Santa Fe se dan pasos concretos contra la dominación: en los pagos de Reutemann se aprobó una ley anticorrupción muy severa con el voto de todos los partidos excepto del justicialismo y en Córdoba se votará por primera vez en el país, con la boleta única, dejando de lado las boletas sábanas partidarias, algo que ahora está comenzando a pedir toda la oposición.

Además en varias provincias, como la estratégica Tucumán, se pone en juego la reelección indefinida del gobernador, otro paso hacia atrás en la calidad democrática. Por eso el gobierno nacional no dice nada sobre esto, aunque haya gobernadores de "otro signo"–como Saiz en el sur- que piensan en perpetuarse. En definitiva los une la misma ambición.

Kirchner tiene una máxima que aplica a rajatabla: "lo importante es la estrategia" y consecuentemente todo debe adecuarse a ella. Por eso dejó manos libres a los gobernadores –los otros mandamases en el oficialismo- para que armen sus listas. Sabe que su sueño de eternidad camina sobre ese delgado hilo. Esto lo beneficia a Beder Herrera porque le da más poder y desinfla a otros sectores –como el mazismo- que soñaron con recibir alguna bendición.

Pero K, astutamente, potencia económicamente a Quintela. En la casa de gobierno saben que para ganar una elección hay que contar con el jefe comunal. Para ello sacan una cuenta sencilla: siete mil dependientes implican unos 20.000 votos cuasi cautivos. Beder habla con Quintela, pero no mete la mano en el bolsillo fácilmente, sabe que lo tendrá que hacer para las elecciones. En el círculo más cercano al jefe provincial también saben esto pero cuentan con el visto bueno para azuzar al jefe comunal, basados en una tasa desmesurada: se paga prácticamente lo mismo de IVA (uno de los más altos del mundo) que de tasa. En casa de gobierno, desde la época de Lito Asís, se afirma que al municipio le sobra mucha plata de la tasa, que se utiliza en otras cosas, obviamente. Y también miran con desconfianza a la Asociación de Consumidores, pues sospechosamente patalearon contra las boletas de la luz, pero no dicen nada sobre la exacción de la tasa.

Por lo pronto el gobierno ya estaría comprando unos 2.000 medidores de agua, para avanzar en la racionalización del consumo acuoso. Y en los próximos días llegará el defensor (adjunto) del pueblo de la Nación, invitado por Guillermo Galván. Aunque será más publicidad que otra cosa, porque ya está decidido que no habrá cortes para nadie. Aunque todavía quede pendiente parte del incremento tarifario y las multas por mayor consumo energético.

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