“La democracia no está consolidada…le falta mucho”

El ex intendente Ricardo Domenicone (1958-1962) le puso el contenido que no tuvieron la mayoría de los discursos que ayer se pronunciaron por los 25 años del retorno de la democracia en el país. Fue durante un acto que se realizó en el salón Azul de la Intendencia de Villa Mercedes y que reunió por primera vez a cinco ex mandatarios municipales.
“Me alegra se celebren los 25 años, pero la democracia no está consolidada, es débil, necesita un gran esfuerzo, sobre todo de lo gobernantes, para llegar a una etapa en que la gente sea feliz, que viva bien, que no haya tanta pobreza…” sostuvo.

El ex intendente fue el primero en recibir las distinciones que la actual gestión municipal había preparado para homenajear a los ex mandatarios Eduardo Gastón Mones Ruiz, Mario Raúl Merlo, Jorge Alberto Cangiano y Lino Walter Aguilar.

La ceremonia contó con una importante participación de público y fue presidida por la actual intendenta, Blanca Pereyra quien destacó en su mensaje que cumplir 25 años de democracia “continuada” es un hecho inédito en la historia institucional de país, teniendo en cuenta Blanca.

Domenicone remarcó que se cumplieron 50 años desde que dejó el mando tras ser destituido por uno de los tantos golpes militares que se sucedieron durante el siglo pasado en el país. Dijo que todas las crisis “se resuelven dentro de la democracia, porque posibilita que haya libertad, igualdad de trato, que las leyes se cumplan”.

Advirtió que todas esas proclamaciones “deben ser efectivas” y no “cuestiones que se promocionan en los medios” para que la gente “asuma eso con felicidad, con ganas de seguir viviendo. Es lo que yo pienso que falta para decir que estamos en una verdadera democracia”.

El veterano dirigente recordó a quienes lo acompañaron en su gestión y militancia política hace 50 años: “me permito compartir con mis amigos, todos jóvenes de aquellos años, que impulsaron un movimiento político y social que se concretó en la llegada a la Intendencia: Carlos Aostri Rivas, José Donofrio y su hermano Juan, José Canfaila y Ernesto Moretti. Todos jóvenes idealistas, audaces y bastante ingenuos, pero nos pusimos a trabajar con gran empeño para contribuir al mejoramiento de la ciudad que en ese entonces era relativamente pequeña, de 40 mil habitantes, ahora dicen que tiene más de cien mil”.

Recordó también que intentaron hacer un buen trabajo en la gestión “porque era lo que nos había encomendado el pueblo y así fue que cumplimos con nuestras obligaciones constitucionales hasta que llegó el momento en que las ilusiones que teníamos, los sueños, fueron coartados cuando vio el golpe militar y la intervención de todas las provincias”.

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