Los delitos no cesan y las autoridades debaten qué hacer

Funcionarios municipales, concejales y autoridades de fuerzas de seguridad se juntaron la semana pasada, a puerta cerrada.
Se habló del incremento en los hechos delictivos y de los escasos recursos existentes.

El princismo volvió a poner en la mesa de debate la alternativa del cuestionado Consejo de Seguridad Ciudadana.

El viernes pasado la mayoría de los concejales -14 de 18-, las autoridades policiales y de Gendarmería de la zona, y los funcionarios municipales encargados de la seguridad ciudadana (Oscar Clarensio, Julio Quintela y Miriam Rivelli) se reunieron en el Concejo Deliberante para analizar la situación de inseguridad que azota al partido de Luján y, en ese contexto, definir acciones que ayuden a paliar el descontento popular.

Con todo, los asistentes consultados por este medio confirmaron en indicar que lo único acordado fue citar a un nuevo encuentro para esta semana, en el que seguirían discutiendo medidas alternativas. La Presidencia del Concejo Deliberante aún no cursó las invitaciones.

La reunión del viernes tuvo como disparador inicial la propuesta presentada por el que supo ser una fracción del bloque oficialista (Susana Haurié, Pablo Tonini y Jorge Artero) y que apunta a regularizar los horarios de cierre de los locales de esparcimiento nocturno. Se pretende evitar, entre otras cosas, prácticas tramposas como cerrar a las 3 de la mañana y volver a abrir a las 3.15.

Pero con el correr de los minutos se sumaron al temario iniciativas de esos mismos concejales que se refieren a la puesta en marcha de videocámaras en el centro de la ciudad y a la instalación de alarmas comunitarias. Al hablar de todos estos temas, el debate recurrente fue acerca de la capacidad operativa del Departamento Ejecutivo para multar a los infractores y de las fuerzas de seguridad para prevenir o reprimir los delitos.

En el encuentro, los funcionarios comunales habrían admitido que hay sanciones sobre la nocturnidad que no se logran aplicar y que, con los recursos disponibles, jamás llegan a la quita de una habilitación. En el contexto descrito, se aceptó que las normas no son aplicadas como corresponde.

OTRO TEMA

En la segunda parte de la reunión –superado el debate sobre la nocturnidad- se discutió concretamente sobre seguridad ciudadana.

Luego de exposiciones de las diferentes partes, desde el princismo y el ex princismo se reflotó la idea de regresar a políticas que se llevaron a cabo en los últimos tramos de la gestión de Miguel Prince. Esto es la conformación de un nuevo Consejo de Seguridad Ciudadana que sea ejecutor de un Plan de Seguridad Ciudadana. Superada esa instancia, aspiran a volver a discutir el modo de financiación para esas acciones emanadas desde el gobierno municipal.

“Por ordenanza, el Consejo de Seguridad Ciudadana sigue vigente. Pero lo que nosotros preguntamos a los funcionarios y a los concejales oficialistas es si existe o no una política pública en materia de seguridad”, planteó Ariel Notta, presidente del bloque “Compromiso Peronista”.

“Nosotros insistimos en la necesidad, por convicción, de que el gobierno local tenga una política en materia de seguridad. Incluso en contra de aquellos que opinan que la seguridad pública es responsabilidad primaria del gobierno provincial. Esta idea fue tan unánime en su momento que pesó en la eliminación de la tasa de seguridad”, recordó Notta.

El concejal subrayó que “para nosotros es la primera discusión que tiene que quedar saldada. Si el rol del municipio será únicamente el de reclamarle a la provincia de Buenos Aires que cumpla con lo que la ley establece, no hace falta política pública local. Nosotros no estamos de acuerdo con eso. Creemos que el municipio debe tener política pública de seguridad”.

Según el edil, si existe consenso para la intervención del Estado local para implementar políticas vernáculas, el paso siguiente es la discusión del modo de participación ciudadana. “En nuestra idea, esto es fundamental para que las fuerzas de seguridad sientan los ojos de la comunidad en su laburo de todos los días. Después nos deberíamos poner de acuerdo si lo ideal es el Foro de Seguridad, el Consejo de Seguridad o lo que sea, pero alguno”.

Desde el oficialismo la respuesta más firme apuntó al millón de pesos que se destinó en el presupuesto comunal para políticas de seguridad y de ese modo dejar de meter la mano en el bolsillo de los ciudadanos. Sin embargo, el princismo contrarrestó afirmando que “tener un millón de pesos sin política de seguridad es anecdótico, no sirve para nada”.

“Hoy, a ciencia cierta, no sabemos cuántos de esos recursos se han aplicado –dijo Notta-, porque el Ejecutivo no lo informó. Y si no hay objetivos, no tenemos qué evaluar. Sólo analizamos a la crisis y al caso por caso, sin ninguna mirada integral”, agregó.

- No deja de ser preocupante que no se pueda exigir y recibir respuesta del gobierno provincial, le preguntó este medio al concejal del bloque “Compromiso” Peronista.

- “Por ley, la responsabilidad de las fuerzas de seguridad es de la provincia de Buenos Aires. La realidad indica que tener una política pública activa de seguridad es mucho más que la represión de delito. La Policía es responsabilidad de Scioli, pero mejorar los espacios públicos; la recuperación de esos espacios; la mejor iluminación; los programas de inclusión social; la cercanía de la Justicia, todo hace a la seguridad. Y no creo que sean aspectos que la provincia pueda abarcar en los 134 municipios”, respondió Notta.

A puertas cerradas

La discusión multisectorial, si bien se realizó en un ámbito abierto a la comunidad como el recinto del Concejo Deliberante, no permitió la presencia de los medios de prensa.

Uno de los ediles que asistió a la reunión le explicó a EL CIVISMO que la razón central para impedir la difusión de todo el debate se centró en la información brindada por las autoridades de seguridad. Hablaron, entre otros temas, de los recursos existentes. “Y si eso trasciende, es muy preocupante”, admitió el concejal.

Por eso, la reunión de esta semana –sin fecha definida- sería bajo la misma modalidad: a puertas cerradas.

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