Delincuentes intentaron abrir una caja fuerte en la empresa Italsem

Quisieron dar un golpe singular pero algo les falló a los integrantes de un grupo de delincuentes que en la madrugada del domingo pretendieron violar la caja fuerte de la empresa acopiadora de cereales ‘Italsem S.A.’, en la localidad de Baigorrita, para lo cual intentaron hacer un boquete con un soplete, logrando a medias el ‘trabajo’, al no lograr liberar las trabas internas.
El método, aunque no desconocido, asombró a los atribulados vecinos de la tranquila comunidad que no podían creer que está cambiando en materia de seguridad... y para mal. No olvidan que hace unos dos meses, hubo un homicidio aún sigue sin ser esclarecido, ni hay aprehendidos.

El modus operandi

El golpe -según voceros allegados a la empresa- los ladrones lo intentaron dar entre las últimas horas del sábado y la madrugada del domingo. Pero el plan no pudo ser concretado, pues algo los hizo desistir y se fueron del lugar dejando abandonada las herramientas de ‘trabajo’ y sin llevarse el contenido de la caja.

El suceso fue descubierto en horas de la mañana del domingo por la sorpresiva llegada del personal de limpieza, que por motivos personales adelantó el horario habitual y se halló con un aún humeante boquete en el frente de la caja de seguridad con el acero caliente.

Las fuentes consultadas se animaron a decir también que quizás los haya sorprendido la cercanía del amanecer y el aclarar del día.

Total desparpajo

Para poder ingresar a las oficinas de la empresa, los malvivientes primero violentaron un portón de entrada de rejas y luego una ventana ubicada en uno de los laterales del edificio tras romper los vidrios.

Las oficinas no estaban protegidas con alarma electrónica, porque es un lugar donde se están refaccionando.

Por el boquete que hicieron en el portón de entrada pasaron un tubo de oxígeno, una garrafa, sopletes y otras herramientas. "Esto no lo puede manejar una sola persona. Es evidente que hay más de un involucrado. Se fueron y dejaron abandonado el tubo, la garrafa y algunas cosas más, aunque no se encontraron los sopletes".

Nadie vio nada ni escucharon ruidos extraños. En el parque que está frente a la empresa habían chicos y tampoco observaron algo que les llamara la atención.

"Creemos que por lo menos han ingresado tres o cuatro delincuentes, pensando en el movimiento y carga de herramientas", opinaron allegados a la firma, quienes expresaron que aparentemente el afán de los malvivientes era el de encontrar dinero o valores, ya que las oficinas contiguas no sufrieron alteraciones algunas. Descartaron que la empresa hubiera hecho alguna operación con cereal u otras ventas como para suponer que hubiera mucho dinero. "La mayor parte de esa caja se usa para guardar documentación y papelería más que plata", señalaron.

Al parecer, quien utilizó el soplete le habría errado al lugar preciso en donde cortar el acero. Del lado de adentro se derritió material que ayudó a trabar la cerradura.

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