Delibera el congreso que prepara la nueva ley de educación para la provincia

Se inició ayer por mañana, en el auditorio del Colegio Itatí, el Congreso Educativo Provincial que se prolongará esta tarde a las 17. Participan unos 500 representantes de docentes, alumnos y padres de toda la provincia, elegidos en las instancias regionales, para debatir en comisiones aspectos que debe contemplar la nueva ley provincial de educación, teniendo como base para la discusión la ley nacional 26.206.
El acto de apertura fue presidido por la ministra de Educación María Inés Pilatti Vergara, el director general de Gestión Educativa Daniel Farías, el presidente y la vocal titular del Consejo de Educación Hugo Salmón y Griselda Galeano. También estuvieron presentes demás miembros del Consejo de Educación, organismo organizador del congreso, directores de regionales, dirigentes gremiales y de asociaciones cooperadoras y centros de estudiantes y el diputado Daniel San Cristóbal.

La inclusión social

Pilatti Vergara abrió el congreso y expresó los lineamientos que se consideran prioritarios, abarcando las necesidades más urgentes para recomponer la estructura y calidad del sistema. Instó a desarrollar el contenido de una nueva ley de educación, concebido de manera tal que construyan las bases, las condiciones económicas, materiales, culturales y pedagógicas para enfrentar con decisión la exclusión.

Manifestó la necesidad de pensar la educación “como un derecho y un deber urgentes” en el contexto del debate convocado frente a la sanción de una nueva ley que contemple la distribución del conocimiento, la interculturalidad, la convivencia, para que el acceso al sistema educativo no le esté vedado a nadie, y que se transmita el acervo cultural de las etnias que habitan la provincia, con la posesión de valores esenciales del sistema democrático. “Se debe hacer eje en la inclusión social, la igualdad, la equidad y la calidad educativa”, para que “se logre despegar no sólo como provincia, sino también como región”, enfatizó.

La ministra pidió a los docentes “que piensen en una ley para muchos años”, por lo que es necesario que la analicen, “no sólo como docentes, sino también como padres”; remarcó que deben preguntarse “qué educación quieren y desean para vuestros hijos aborígenes” o que “habitan en zonas rurales, que tienen capacidades diferentes” o “simplemente para los que merecen la misma o una mejor vida que la que vuestros padres pudieron ofrecerles”. Aseguró: “Esta es una ley que desafía hacia delante y nos desafía para organizarnos”; por eso, solicitó “la mayor de las responsabilidades en la discusión”, de manera tal que se pueda hablar de una ley con justicia social, con equidad y con calidad, porque en el debate, en la discusión consciente y responsable “está el futuro de esta provincia”.

Destacó la importancia de plasmar en la ley un trabajo consciente sobre la necesidad de los centros de estudiantes, asegurando su existencia no sólo en el nivel terciario sino también en el medio, de manera tal que “desde jóvenes se comiencen a formar ciudadanos comprometidos con la vida política institucional, para formar nuevos dirigentes”.

Además de la necesidad de un nivel inicial que contenga a niños de 45 días hasta los 5 años y un nivel primario que garantice la terminalidad a todos los alumnos para que permanezcan en el nivel hasta los 12 años, trabajando para que el 7º año se ubique nuevamente en el nivel primario. Aseguró que desde el punto de vista pedagógico es necesaria una alfabetización inicial de calidad, que luego afirme el trayecto educativo de los alumnos; un nivel medio en el que se cumpla la obligatoriedad y un nivel terciario en el que se cumpla el Estatuto, aseverando los concursos para alcanzar una calidad que parece lejana para los egresados. Concursos y elección de rectores que se imponen para democratizar el nivel y legitimar las conducciones. Entre estos ejes, la funcionaria instó a los docentes a realizar una mirada especial para la educación rural, para modificar los conceptos de desarrollo rural que sostenían gestiones anteriores, garantizando la cobertura educativa de las zonas rurales con el objetivo de que la población de estas zonas se sienta contenida. Por otro lado, la necesidad impostergable de la recuperación de la escuela técnica, determinando esto en los contenidos de los espacios curriculares y en las competencias que demanden las regiones de la provincia.

Comentá la nota