D´Elía y un curioso llamado a la resistencia

El piquetero vaticina "un golpe de Estado".
"Tenemos que entender que la decisión de derrocar a la Presidenta ya se tomó y que necesitamos una línea directa para la resistencia militante, porque el PJ está paralizado." La frase retumbó en las penumbras de la habitación y en los oídos de los 300 hombres y mujeres que rodeaban al líder, que tomó aire para preguntar e insistir, casi afónico: "¿Qué deberíamos hacer? ¡Qué deberíamos hacer!".

Las respuestas, aunque contradictorias, fueron acompañadas de vivas y aplausos. "¡Abroquelarnos!", coreó un sector. "¡Movilizarnos!", se escuchó desde la otra esquina. En el centro, el líder, Luis D´Elía, asintió satisfecho.

La oscura escena que pudo presenciar LA NACION no ocurrió en un encuentro clandestino -aunque sí vedado para los periodistas-, sino en la reunión convocada anteayer por la Mesa Nacional y Popular del Frente para la Victoria. Entre los presentes se pudo ver a dirigentes de los partidos Comunista, Solidario y Humanista, del Frente Grande y Patria y Pueblo, entre otros, además de miembros de Carta Abierta y el Movimiento Evita y la organización Tupac Amaru.

Las penumbras del salón, en el primer piso del teatro Bambalinas (Chacabuco 955), también tuvieron una explicación menos mística que mundana: no había luz en la cuadra. No fue impedimento para que, durante dos horas, los militantes que mejor expresan la "necesidad de radicalizar el modelo" lanzaran sus consignas.

"Estamos viviendo la fase ulterior de un golpe no militar, sino blanco o colorido, como se usan ahora", disparó un dirigente comunista. Minutos antes, otra militante pidió estar atentos durante el próximo viaje a China de la Presidenta: "No vaya a ser que Cobos intente algo raro".

En ese tono se mantuvieron los discursos que D´Elía había iniciado con un paralelo entre el golpe en Honduras y la reticencia a renunciar del presidente del Banco Central, Martín Redrado. " Clarín necesita destituir a Cristina antes de diciembre", dijo, para completar, en tono épico: "No nos puede agarrar otra intentona golpista bailando el vals sobre la cubierta del Titanic".

Entre moción y moción, cuando parecían no quedar más variantes de insultos contra Cobos y Redrado -y alguna que otra escatológica mención contra Elisa Carrió y Eduardo Duhalde-, se multiplicaron las propuestas defensivas (desde crear una red de mensajes de alerta hasta armar subgrupos de militantes en el conurbano).

La carta fuerte

Cuando el foco de las propuestas parecía diluirse entre luchar contra el sistema financiero y apoyar la situación en Haití, D´Elía jugó su carta: "Nos reunimos con un secretario de Estado y le pedimos a la Presidenta que unifique los movimientos sociales que hay en el país, como lo hizo con la CGT para fortalecer a Moyano". No lo dijo, pero él espera ser el líder de esa organización.

Hacia el final, cuando la oscuridad obligó a todos a salir a la calle, la resistencia kirchnerista votó permanecer en "estado de alerta y movilización", convocar a la CGT y la CTA y reunirse el próximo viernes, cuando tuvieran la respuesta presidencial a sus pedidos. "Y si se hace el loco, secuestramos a Cobos", dijo una militante, parada junto a D´Elía, que festejó el chiste. El resto, en cambio, aprobó la moción.

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