D´Elía amenazó con irse del oficialismo

Enojado porque no tiene lugar en las listas, acusó a Kirchner de "autoritario" y dijo estar "cansado de tanto maltrato"
Luis D´Elía interrumpió la discusión a los gritos. "¡Avisale a tu jefe que me voy a pasar a la vereda de enfrente!", amenazó nervioso. Del otro lado del teléfono, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, le pedía tranquilidad. D´Elía acumulaba insultos y reproches. Hablaba del "jefe" sin nombrarlo. No hacía falta: ambos sabían que era Néstor Kirchner.

El más conocido de los piqueteros oficialistas amenazó con abandonar las filas del Gobierno. Enojado por no tener lugar en las listas de candidatos para 28 de junio, el líder social acusó al ex presidente de darle "una cuchillada trapera", lo criticó por su "trato autoritario y selectivo" y le reprochó "socializar las pérdidas y nunca los beneficios". El hombre que hace un año defendía al kirchnerismo hasta con los puños ahora dice estar a sólo un suspiro del éxodo.

"¡Tengo las bolas por el piso de tanto maltrato!", se enojó anteayer con Parrilli. "¡Bajá los decibeles!", le ordenó el funcionario, que tuvo que llamarlo dos veces para poder decirle algo. Sólo al segundo intento pudo colar una promesa: interceder para que Kirchner lo reciba. "Ojalá me equivoque, pero la verdad es que no te creo nada", contestó D´Elía.

La relación con Kirchner entró en una etapa crítica. Se agravó el lunes pasado, cuando Kirchner fue al Luna Park a un acto del diputado Edgardo Depetri. Ex aliado durante el conflicto con el campo, ahora D´Elía lo considera un "traidor" que intentó quitarle protagonismo y respaldo.

El piquetero masculló su bronca en silencio un par de días. Pero la descargó completa el miércoles, en su programa nocturno en Radio Cooperativa. "¡En algunas cabecitas del Gobierno los movimientos sociales no existen más!", comenzó. Un rato después nombró a Kirchner y dijo que lamentaba que lo llame "cada vez que tiene dificultades, pero nunca para armar una lista".

Se concentró en las críticas y se exasperó: "El día 9 de mayo hay que cerrar las listas y van a estar los chupaculos y los alcahuetes ¡Quiero recordarle la generosidad de Perón a la hora de socializar el poder interno!"

Duro con Kirchner

Al final fue todavía más duro. Repitió lo mismo que le diría luego a Parrilli: "¡Que lo sepa Kirchner! ¡Tengo las bolas por el piso de tanto maltrato! No queremos más este trato selectivo, autoritario y utilitario con los compañeros. Un trato de mierda que tiene que cambiar".

Unas horas después llegaron los llamados de Parrilli, las promesas, los insultos... Con LA NACION, D´Elía fue parco: "No quiero hablar más. Pero no puedo desmentir lo que escucharon miles de personas". Serán sus únicas palabras públicas hasta que sepa si Kirchner lo va a recibir.

Reaparecerá entre los suyos sólo pasado mañana, en un acto en José C. Paz. Allí respaldará la candidatura a senador provincial de Hernán Letcher, uno de sus laderos en la Central de Movimientos Populares y jefe del grupo Segundo Cententario. Su otro hombre de confianza, Gastón Harispe (del Movimiento Octubres), quiere ser diputado nacional. D´Elía busca esos lugares y al menos otras dos bancas en la Legislatura bonaerense.

Impaciente, amenaza también con una movilización, dos días antes del cierre de listas. El 7 de mayo promete caminar con su gente de Liniers a Plaza de Mayo. Cinco horas en las calle, ya no para defender a Kirchner, sino para presionarlo.

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