Delegados del subte, responsables de una jornada caótica en la Capital

Por la huelga de los delegados que responden a partidos de izquierda y que quieren independizarse de la UTA, el tránsito porteño colapsó. Además, los sindicalistas amenazaron a los trabajadores que querían prestar el servicio
Ayer, un paro decretado por el cuerpo de delegados paralizó las líneas de subtes y el Premetro desde las 19 hasta el cierre, en plena hora pico del regreso, y dejó como rehenes 150.000 pasajeros que utilizan el servicio para regresar a sus hogares.

Una vez más, por el reclamo de independizarse de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), los usuarios se vieron perjudicados y debieron recurrir a otros medios de transporte, complicando aún más el tráfico en la ciudad de Buenos Aires. De hecho, hubo colas de más de una cuadra en varias paradas de colectivos, además de que el tránsito fue a paso de hombre en las avenidas 9 de Julio, Córdoba, y Libertador, y las autopista Illia y 25 de Mayo colapsaron.

Micaela Guzmán, una de las damnificadas, relató que "vivo en Belgrano. Me tomo el B y después el D hasta José Hernández. Con este tráfico tardo el doble en llegar a mi casa. Le tuve que pedir a mi mamá que cuide a mi bebé porque la empleada se tiene que ir, no me puede esperar". "Me pregunto si a alguien le importa el problema que genera este paro", añadió.

Además de lo que fue una jornada complicada para los usuarios, los delagados también fueron protagonistas de incidentes que provocaron la intervención de las fuerzas del orden. Alrededor de las 20, a una hora de haberse iniciado el paro, las provocaciones tuvieron su máxima expresión en la estación Constitución de la Línea C, entre miembros del cuerpo de delegados y activistas de UTA, quienes querían reanudar los servicios mientras los integrantes del cuerpo de delegados prohibían el acceso a los coches.

"El 60% de los que protestan son piqueteros que responden a partidos de izquierda", denunciaron los trabajadores que responden a la Unión Tranviarios Automotor, quien agregaron que "nosotros queremos trabajar, pero ellos nos amenazan de muerte. Queremos aclarar que esto no es un paro, sino un grupito de personas que no deja que los coches partan".

El secretario General de la UTA, Roberto Fernández, aclaró en Radio 10 que "esto no es un paro", y que el gremio de los trabajadores del subte no respaldan bajo ningún punto de vista la medida de fuerza. "Seis tipos así no pueden seguir más. Embroman a los trabajadores, que están muy cansados de esto. La gente tiene el derecho de viajar y ojalá que estos muchachos entiendan que el pueblo es de todos", agregó.

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