"Yo no voy a dejar de meterme nunca"

PARTIDO HUMANISTA. Salvador Agliano, candidato a diputado. Agliano es un dirigente gremial internacional. Sin embargo, siempre se hace un tiempo para correr. El atletismo y la política
"Turi" se alegra como un chico cuando el atletismo irrumpe en la entrevista. Los ojos le brillan con la misma satisfacción que muestra en las fotos de distintas competencias en las que participó. Es su escape, su cable a tierra, su hobby. No entiende ni acepta que alguien diga que no hace deportes porque no tiene tiempo. "Ponen una excusa. Lo único que se necesita es un buen par de zapatillas; siempre hay una hora para correr", afirma.

"Turi" es el diminutivo de Salvador, usado en el sur de Italia. Así lo conocen los íntimos a Salvador Agliano, candidato a diputado en primer término por el Partido Humanista - Encuentro Progresista y Social. Es secretario adjunto de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), secretario general de la Federación Argentina de Agentes de Propaganda Médica ("más conocidos como ’visitadores médicos’", aclara). Preside la Unión Latinoamericana de Visitadores Médicos, que agrupa trabajadores de Argentina, de Brasil, de Paraguay y de Uruguay; y es secretario general de UNIAmérica (una subdivisión de la Union Network Internacional, agrupación que reúne más de 15 millones de afiliados en todo el mundo).

Con tantos cargos gremiales cuesta creer que tiene tiempo para correr y hasta para organizar carreras. Pero él, con una sonrisa, asegura que corrió 12 maratones; entre ellas, la más famosa: la de Nueva York. "El deporte me gustó toda mi vida, pero nunca me destaqué en las discipinas de conjunto. Me quedaba correr, porque sólo tenía que competir conmigo.?Corro desde 1985", cuenta. 1985 es un año de inicios para "Turi". Además de las deportivas, comenzó otra carrera: la de dirigente sindical. "En 1979 ingreso como agente de propaganda médica. Pasé por cuatro empresas. La actividad gremial comienza en 1985", afirma.

Quizá por haber surgido al mismo tiempo, Agliano convive con ambas disciplinas, y estas se van influyendo una a otra. El temple de la maratón le sirvió a "Turi" en su vida política. "El atletismo es casi una filosofía de vida. En la maratón, que es atletismo de fondo, hay que recorrer largas distancias. Por eso se debe estar preparado, física y psicológicamente, como hay que estar preparado moral e intelectualmente para dedicarse a la política o al gremialismo", explica. Pero la relación no se queda allí: "si una carrera durará mucho, de nada vale apurarse porque con la deuda de oxígeno se pagará. Esto pasa en política y en el deporte. Además, uno debe entrenarse todos los días; y hay que estar con los trabajadores todos los días. Hay que desarrollar una rutina que requiere una vida sana. Es una militancia de todos los días, un esfuerzo donde no siempre el triunfo pasa por la coyuntura de ganar una banca o una elección", afirma.

Pero su tarea militante también influyó en su quehacer deportivo: "me complace haber traído a Tucumán ’La carrera de Miguel’. Miguel Sánchez fue un muchacho de Bella Vista (Tucumán) que emigró a Buenos Aires. En 1978 volvía de correr la famosa maratón de San Silvestre (Brasil); fue detenido y desde entonces está desaparecido. En 2000, Valerio Piccioni, de ’La Gazzetta dello Sport’ (diario deportivo de Italia) investigó la vida de Miguel y organizó la ’Corsa de Miguel’ en su país. Desde 2000 se realiza esta carrera en Capital Federal y en Bariloche. En 2004 llegó a mí la historia, y la organizamos en Tucumán".

Dos decepciones

Su interés en política vino de la mano con el golpe por Malvinas. Pero su participación activa no llegó sino con el Peronismo de la Renovación, que contaba, entre sus líderes, al ex presidente Carlos Menem. En lo gremial, se contaba dentro del Movimiento de Trabajadores Argentinos, dirigido por Hugo Moyano, a comienzos de los 90. Con ellos dos, Agliano dijo haber vivido sendas decepciones. ¿Cómo salió?: "soy un dirigente de los trabajadores. Mi militancia política está atada a las convicciones. Esto tiene que ver con el atletismo. Yo participo en carreras, no las gano pero las concluyo; corro los 42 km de una maratón. Y es un logro haber corrido 12 maratones. La lucha no debe estar atada ni al caudillismo; yo no voy a dejar de meterme nunca".

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