‘‘Dejamos tasas chinas de crecimiento para siempre’’

Lo dice el economista Carlos Rodríguez: «Ya dimos por muerto al INDEC»
«Hasta 2011 no va a haber inversiones grandes que motoricen el crecimiento. La soja ya está alta y estamos creciendo apenas. Tampoco hay una corrida hacia una crisis. Simplemente lo que hay es un parate», explicó el economista Carlos Rodríguez. Por eso, asegura que «la Argentina dejó las tasas chinas de crecimiento para siempre».

El ex viceministro de Economía opinó en diálogo con este diario que el dólar permanecerá estable el año próximo. Al ser consultado sobre las razones que llevan al público a otras alternativas indicó que «sería fácil decir que hoy están retirados porque el dólar está débil internacionalmente. Pero es falso, porque tampoco se van al euro. Simplemente la gente tiene confianza en que no va a explotar el sistema cambiario. Por un lado porque hay reservas, pero también porque está cerrada la economía y hay control de capitales, por supuesto».

Aquí lo destacado de la entrevista con Carlos Rodríguez.

Periodista: ¿A qué adjudica los datos positivos que está mostrando la economía?

Carlos Rodríguez: Es cierto que se ha revertido la salida de capitales, la presión sobre el dólar ha bajado considerablemente y han vuelto los depósitos en pesos. Esto es el resultado de que el mercado anticipa que el Gobierno va a cambiar en las próximas elecciones, pero que a la vez se va a portar bien económicamente para que eso no pase. Es decir, que el mercado descuenta que el manejo de caja se va a incrementar en vez de debilitar. Normalmente cuando hay elecciones se espera un despropósito fiscal. Y me parece que como los mercados anticipan estas cosas, el Gobierno está haciendo un manejo de caja casi exagerado.

P.: ¿El mercado tendrá razón en descontar que habrá un nuevo Gobierno con otro rumbo económico?

C.R.: Creo que tiene razón en anticipar que el Gobierno va a cambiar, lo que no sabemos es quién lo va a reemplazar y por lo tanto qué decisiones económicas se van a tomar. Por eso hay incertidumbre, porque los resultados son completamente distintos si gana Carlos Reutemann, Eduardo Duhalde o Julio Cobos.

P.: ¿Qué espera para el año próximo en materia económica?

C.R.: No creo que vaya a haber una crisis macro. En lo micro, los desastres que están ocurriendo son patéticos. El cierre de la economía se hace de una forma ya casi escatológica. Es tan ridículo que hasta nos llevó a tener conflictos con Brasil. Que ese país se comporte como una economía abierta frente a nosotros, ya parece un chiste. Es como la confiscación de los ahorros de las AFJP. Son brutalidades que en el corto plazo traen dinero. Le produjo plata al Gobierno para equilibrar la macro, y ahora para dar el subsidio de los 180 pesos. El cierre de la economía reduce las presiones sobre el dólar y produce una balanza superavitaria porque nuestro fuerte no son las exportaciones industriales, que requieren de cierta apertura, sino el monocultivo de la soja. Se cierran las importaciones, Martín Redrado acumula dólares y se tiene superávit comercial. Así, el público lo ve como un signo de confianza. Pero en realidad estamos volviendo al modelo económico de los años 60. Hace unos años yo bromeaba con que este Gobierno con tal de hacer caja va a expropiar hasta las autopistas. Se quedan la plata de los peajes y que los pozos los arregle el que viene después de 2011. Está haciéndose y todavía hay muchas cosas para expropiar o nacionalizar.

P.: ¿Cómo evalúa la nueva propuesta de canje de deuda?

C.R.: Está muy bien, y era cantado que tenía que pasar en algún momento. Resta ver cómo se termina la historia, todavía no se sabe. Se ve que el ministro Amado Boudou tiene muy buena predisposición, así que creo que algo bueno tiene que salir de esa propuesta. Por supuesto que un acercamiento al FMI no va a ocurrir.

P.: Pero el Gobierno también parecía con voluntad de acercarse al FMI nuevamente.

C.R.: Creo que fue sólo una estrategia publicitaria para confundir un poco. Ese amague en un país como la Argentina genera crédito, porque desvía la atención sobre otro tipo de problemas. ¿Qué avance va a haber en esa negociación si todavía no tenemos ni avance en el artículo IV y tenemos las estadísticas de Moreno? Es triste pero nos acostumbramos y utilizamos estadísticas privadas. Ya dimos por muerto al INDEC.

P.: ¿Cuán grave puede ser?

C.R.: Mucho, porque no sólo no tenemos certezas en la inflación, hay otros cientos de estadísticas que impactan fuertemente en el rumbo económico y pueden estar afectadas. El desempleo, las reservas, cuentas del Estado, el crecimiento económico, por qué no van a estar maquillados si los hace el mismo organismo.

P.: ¿No cree en el crecimiento que espera el Gobierno para el año próximo?

C.R.: Lo que está claro es que la Argentina dejó las tasas chinas de crecimiento, me parece que para siempre. Esto es porque hasta 2011 no va a haber inversiones grandes que motoricen el crecimiento y la soja ya está alta y estamos creciendo apenas. Tampoco hay una corrida hacia una crisis. Simplemente lo que hay es un parate.

P.: ¿Ve al dólar estable el año próximo?

C.R.: Sí. El Gobierno de Raúl Alfonsín tenía el defecto de que no había plata para pagar, y emitía para cumplir. Pero en cambio los Kirchner manejan la caja. Si la caja no les alcanza, no pagan. Anuncian el plan y si no alcanza el dinero, simplemente no lo entregan.

P.: ¿Coincide que para el año próximo habrá un piso en la inflación del 15%?

C.R.: Sí, y creo que ya está metido en la dinámica de salarios. No veo que haya un riesgo de inflación generada por presión monetaria, por lo que expliqué de que si no hay dinero no se paga y listo. Creo que la inflación que hoy tenemos es generada por una espiral de salarios-precios que ya se descuenta en las paritarias.

P.: ¿En algún momento el público volverá a volcarse al dólar?

C.R.: Es difícil de predecir. Sería fácil decir que hoy están retirados porque el dólar está débil internacionalmente. Pero es falso porque tampoco se van al euro. Simplemente la gente tiene confianza en que no va a explotar el sistema cambiario. Por un lado porque hay reservas, pero también porque está cerrada la economía y hay control de capitales, por supuesto. Vamos a tener dos años de mediocridad en materia de discusiones.

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