Hoy definen cuándo inician demoliciones

La empresa contratada comenzó a evaluar las viviendas con riesgo de derrumbe. Son entre 10 y 12, próximas al “punto 0”. Sus dueños recibirán subsidios para alquilar.

Débora Luna vive en pasaje Cordeiro, a metros de donde el jueves pasado se produjo la explosión que conmocionó a barrio Alta Córdoba y a toda la capital provincial.

Su vivienda está totalmente agrietada y a punto de derrumbarse, con las aberturas destruidas y los marcos deformados. Ayer al mediodía, intentaba rescatar algunas pertenencias entre los escombros.

La de Débora es una de las 10 o 12 casas que comenzaron a ser evaluadas ayer por personal de la empresa Brasca Demoliciones y que, en los próximos días, quedarán reducidas a escombros por la picota de esta firma contratada por la Provincia.

Durante la mañana de hoy, esa firma se reunirá con Defensa Civil y con Bomberos para definir cuándo comenzarán las demoliciones.

En tanto, personal municipal apuntaló ayer dos viviendas cuyo daño estructural todavía debe ser evaluado.

Reconstrucción

Según informó Walter Ferreyra, subsecretario de Desarrollo Social de la Municipalidad de Córdoba, todas las viviendas que se demuelan serán reconstruidas por el municipio con materiales de construcción aportados por el Gobierno provincial, sin costo para los damnificados.

Varios de ellos, que desde la noche de la explosión están pernoctando en casas de parientes y amigos, iniciaron los trámites para obtener ayudas económicas no reintegrables para poder alquilar viviendas hasta tanto les reconstruyan las propias. El ministro Daniel Passerini aseguró que hoy comenzarán a liquidarse algunos de esos subsidios. La reconstrucción podría demorar también a raíz de que, en algunos casos, serán necesario un estudio de suelo para determinar si hay contaminación o daños en los fundamentos a causa de la explosión.

Cristales y gas

Las tres empresas de cristalería que fueron contratadas para reparar los vidrios y cristales que dañó la explosión trabajaron a destajo. Sin embargo, no llegaron a cubrir toda la demanda. Por ese motivo se registraron algunas protestas de los vecinos que, autoconvocados, volverán a reunirse hoy, a las 19, en la esquina de Fragueiro y Lope de Vega.

Los reclamos se multiplican: no sólo piden por la reparación de cristales y puertas, sino también que se les otorguen subsidios para reparar electrodomésticos, autos, comprar ropa, alimentos, herramientas de trabajo que perdieron, etcétera; y hasta que las autoridades hagan un relevamiento de industrias y comercios “peligrosos” y les obliguen a relocalizarse lejos de Alta Córdoba.

Para contrarrestar esos reclamos, desde el municipio se informó anoche que se había restablecido el servicio de gas en casi todas las viviendas en los que se interrumpió. Excepto en aquellas declaradas inhabitables y las que no cumplen con los requisitos exigidos para la reconexión.

Las administraciones provincial y ´municipal firmaron un convenio con la Asociación de Gasistas Matriculados para que estos trabajos no corran por cuenta de los damnificados.

Ferreyra aseguró que hoy seguirán reparando y cambiando puertas y ventanas de madera o de metal que resultaron destruidas. Y que se entregarán los primeros cheques a aquellas personas que presentaron factura por cambios de cristales efectuados luego de la explosión.

“Pérdidas millonarias”

Juan Carlos Planka es el dueño del complejo de departamentos que quedó destruido por la explosión. Todo el conjunto está rajado y hay departamentos que se incendiaron y las pérdidas fueron totales. En uno de esos departamentos vivía el adolescente de 15 años que se recupera en el Hospital de Urgencias.

Planka aseguró que un caño de gas pegado a una medianera se rompió, y la fuga de gas afectó íntegramente uno de los departamentos. “Hay que tirar todo abajo. Las pérdidas son millonarias, recién ahora estamos sacando un estimativo. Es un trabajo de más de 30 años. El Gobierno provincial y municipal son inexistentes, mandaron un arquitecto que ni siquiera sabe hacer un informe técnico. Lo único que saben hacer es dar agua, una abertura y un vidrio”, señaló.

Se recupera uno de los dos heridos graves

Buen pronóstico. Pablo Amaya (15), uno de los dos heridos de mayor gravedad que dejó la explosión en Alta Córdoba, se recupera en el Hospital de Urgencias. “Está respondiendo muy bien. Se despierta bastante bien, comprende órdenes simples. Su trauma de tórax era grave, y todo eso está evolucionando bien, al igual que el trauma cráneo encefálico”, explicó el neurocirujano Rodolfo del Boca.

Reservado. En tanto, en la clínica Romagosa está internada la otra persona que sufrió graves heridas. Se trata de María Angelina Cueto (64), quien fue golpeada por un portón que voló por la explosión.

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