El PJ defiende la postulación a senador suplente de Alperovich.

El Frente para la Victoria contestó la impugnación formulada por radicales disidentes. Unión PRO-Federal debe corregir un DNI. El Partido Federal y el Humanismo deben mover candidatos. Renuncia en el laborismo.
El Frente para la Victoria reivindicó ayer la legitimidad de la postulación del gobernador, José Alperovich, como candidato a senador suplente en primer término.

La coalición oficialista respondió ante la Justicia Electoral Nacional la impugnación que plantearon el martes los radicales disidentes Ariel García (ex presidente de la convención provincial de la UCR), Dante Salvioli y Lía López. Ellos sostienen que la candidatura del mandatario viola el artículo 73 de la Constitución Nacional, que determina: "los eclesiásticos regulares no pueden ser miembros del Congreso, ni los gobernadores de provincia por la de su mando".

"Confunden candidaturas con cargos y con función", sostiene el escrito del apoderado del PJ, Marcelo Caponio.

El secretario de Gobierno de la Provincia asegura que los únicos requisitos constitucionales exigibles para ser candidato a senador son la idoneidad, por un lado, y, por otro, las exigencias del artículo 55 de la Carta Magna: tener cuanto menos 30 años, un mínimo de seis años como ciudadano argentino y ser natural de la provincia que lo elija o, cuanto menos, tener dos años de residencia en ella.

Por otro lado, Caponio advierte que la pretendida superposición de funciones, llegado el caso, se reducirá a una opción: continuar en la Provincia o asumir en la Nación. "El artículo 73 refiere a los eclesiásticos y a los gobernantes ‘para ser miembros del Congreso’, no para ser candidatos", planteó.

En ese sentido, puntualizó que para llegar a la instancia en la que Alperovich pudiera ser miembro del Congreso, el Frente para la Victoria debería ganar los comicios y, luego, tendría que renunciar un candidato titular, situación que tiene condición de hecho futuro incierto.

La impugnación contra el mandatario es la única presentada hasta ayer en la JEN. Ahora, el expediente se girará al fiscal federal electoral, Emilio Ferrer, para que dictamine. Después volverá a manos de Bejas para una definición, todo en el menor tiempo posible.

De hecho, sólo hay plazo hasta hoy para resolver sobre la calidad de los candidatos, lo que implica la oficialización de las listas.

Cambios y correcciones

Hasta que Bejas emita su fallo, los partidos y frentes podrán concretar correcciones en la inscripción; contestaciones ante observaciones por parte de la JEN y sustituciones de postulantes.

El primer caso alcanza, por ejemplo, al diputado suplente en primer término de Unión PRO-Federal, Daniel Leguina, ya que fue anotado con un número de DNI equivocado. Sobre este aspecto basta una simple aclaración.

En cambio, deberán modificar el orden de las listas de diputados titulares los partidos Federal y Humanista, ya que en los dos primeros cargos van varones, lo cual no respeta la ley de Cupo Femenino (es obligatorio que uno de esos lugares sea ocupado por una mujer). Así, entre los federales, Marcos Mirande rotará con Laura Díaz, y por los humanistas, Claudio Mur lo hará con Marcela Martínez (pasarán de segundos a terceros).

Mur, además, deberá justificar que vive en Tucumán desde junio de 2007 para poder ser candidato. En el DNI consta que el dirigente del Partido Comunista cambió de domicilio y se radicó en la provincia en octubre de ese año. Podrá zanjar esta situación con certificados, documentación o boletas de servicios pagadas a su nombre. Si no lo hace, será dado de baja.

Más complejo es el problema del Partido Laborista de Osvaldo Cirnigliaro. La segunda postulante al Senado (detrás del legislador), Gladys Rosa García, no figura en el padrón de votantes de la Argentina, y sólo pueden ser candidatos quienes sean electores. Además, el cuarto integrante de la lista de diputados de esa fuerza, Héctor Antonio Garzón, renunció al cargo. Su lugar será ocupado por el primer suplente, Manuel Alvarez. Por el corrimiento, el laborismo deberá cubrir la última suplencia.

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