El déficit de las provincias llegará este año a los $ 15.000 millones

La crisis y la recesión paralizaron los ingresos antes de las elecciones. La impresión de cuasimonedas es la amenaza latente de los distritos sin asistencia financiera del Gobierno
El déficit de las provincias llegaría a 15.000 millones de pesos y suma presión sobre el Gobierno Nacional que no sólo deberá salir a buscar fuentes alternativas de financiamiento para cubrir sus propias necesidades sino que estará obligado a cargar sobre su espalda la crítica situación de varias provincias. De este total, la mitad del desequilibrio corresponde a la provincia de Buenos Aires, que no es la única en aprietos. Tierra del Fuego y Corrientes analizaron la impresión de cuasimonedas para salir del estrangulamiento financiero. Córdoba, alejada del favoritismo kirchnerista, se financia a través de su banco provincial y los distritos del norte sufren el impacto de la crisis en las economías regionales.

Aún sin haber acordado aumentos de salarios a estatales y con dos meses de contienda electoral por delante, las provincias enfrentan un magro panorama para el cierre de 2009. Parate económico, atraso en el pago a proveedores y reclamos de empleados públicos componen el día a día de los gobernadores, caídos en desgracia al ritmo que fue menguando la bonanza de la billetera oficial.

Asimismo, por primera vez en seis años, las provincias tendrán un déficit primario, es decir sin tener en cuenta el pago de intereses. En 2008 hubo un excedente de $ 750 millones, que se traducirá en un rojo de $ 11.000 millones este año, cifra a la que se añadirán erogaciones de $ 4.000 millones para cancelar intereses de la deuda.

Con necesidades financieras que superan los $ 20.000 millones las provincias comenzaron a recurrir al incremento de la deuda flotante con proveedores, trabajadores y contratistas, que cada vez cobran con mayor atraso, y a líneas de financiamiento extraordinario con la Nación o la banca pública. Los organismos multilaterales de crédito son la opción siguiente antes de recurrir a la emisión de bonos locales.

Las transferencias por coparticipación que gira el Gobierno, de crecer al 27% el año pasado, pasaron a trepar apenas 9% en las últimas semanas. Según la consultora Economía & Regiones, si los aumentos a empleados estatales superan el 20%, el déficit del consolidado provincial treparía a más de $ 18.000 millones.

Desde La Plata

La provincia de Buenos Aires, que gobierna Daniel Scioli, pasará de un déficit de 3.000 millones de pesos en 2008 a más del doble durante este ejercicio. En los últimos meses, los ingresos propios subieron a un ritmo anual de 10%, mientras que el gasto lo hizo al 25%. El distrito recibió este año un exilio de $ 3.000 millones por el Programa de Asistencia Financiera (PAF) que firmó de manera bilateral con la Nación.

No obstante, el bache de

$ 9.000 millones que aún tiene el presupuesto bonaerense requerirá un salvavidas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) o la emisión de un título público provincial, como anticipó pretende el ministro Alejandro Arlía una vez que se despeje el vendaval financiero externo.

Cuando a comienzo de año estalló el conflicto previsional en Córdoba y la provincia amenazó con imprimir cuasimonedas si no obtenía financiamiento nacional apareció la asistencia. El poder de reparto discrecional de fondos para garantizar lealtades sólo funcionó en época de bonanza. En plena crisis, aunque sea en parte, el poder cambió de lado porque las provincias pueden ejercer presión sobre la Nación: la aparición de monedas provinciales tendría un alto costo político para los Kirchner.

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