El déficit habitacional es grande y se construye en cualquier lado.

En la desesperación por tener un lugar en donde vivir, se usurpan terrenos estatales y privados.
En la ciudad faltan terrenos aptos para que el Estado pueda construir viviendas y así paliar la situación de miles de paranaenses.

En la provincia, los datos oficiales indican que se necesitan unas 40.000 casas.

La cifra fue confirmada, el último mes de 2008, por el presidente del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV), Julio César Aldaz.

En la capital de la provincia el déficit habitacional se ve en diferentes sectores de la ciudad que fueron tomados por precarios asentamientos en tierras fiscales y también privadas.

Se hicieron habituales las construcciones en lugares donde está prohibido –porque puede traer complicaciones en la salud o directamente los habitantes corren serios peligros–.

Es sorprendente, por ejemplo, ver como se levantan casas debajo de la línea de alta tensión. El Estado municipal, por su parte, intenta regularizar aquellos asentamientos que en algunos casos tienen más de dos décadas de existencia.

El ejemplo más concreto se dio en el barrio 4 de Junio. Unas 44 familias habían edificado en el terreno que pertenecía a la firma Marcos y Cia. Cuando la empresa quebró, una jueza ordenó desde Buenos Aires rematar la propiedad y con ellos los hogares.

La Municipalidad consiguió frenar la subasta y luego entregó los terrenos a los habitantes de la zona. El predio es de siete hectáreas, tres están ocupadas y cuatro ociosas.

En la Secretaría Legal y Administrativa de la Municipalidad quieren guardar ese fragmento de tierra para seguir construyendo y así comenzar a solucionar los problemas de urbanización.

Habrá que esperar quién se traslada para ocupar aquella zona y descomprimir algunos sectores de la ciudad.

El fiel reflejo de la problemática está en el parque Humberto Cayetano Varisco: cada vez son más las casas que se levantan en una de las entradas.

Consultado por UNO, Alejandro Cánepa, secretario de Legal y Administrativa, describió: “Para poder trasladar a las personas que habitan en el parque, tenemos que tener terrenos disponibles y dinero para construir nuevos hogares. Es una situación muy complicada, porque tampoco hay espacio en la ciudad para edificar”, aseguró.

El asentamiento del Parque Varisco creció tanto que en el sector más alto ya se marcó una calle interna. Lo llamativo es ver un cartel pintado en una de las primeras casas del asentamiento que dice: “Se vende”. Una propiedad sin escritura es comercializada por sus moradores y se continúa desvirtuando la situación.

Casos resonantes

En los últimos días se conocieron más casos que ocurren en los barrios intrusados o en las adyacencias.

El caso más emblemático de la usurpación es el barrio Lomas II. Con el tiempo la precariedad del barrio sirvió para que se genere un asentamiento donde los delincuentes controlan la zona.

Tal es así que sus vecinos de Lomas I, desesperados, levantaron un paredón para conservar la propiedad privada.

El barrio Cáritas también sufre las consecuencias de la marginalidad. Los vecinos se reunieron y salieron a gritar que se controlara la situación.

Los últimos en levantarse fueron los asambleístas de la avenida Jorge Newbery. Cortaron el tránsito porque ellos quieren que se parquicen los terrenos ociosos de Vialidad. Un grupo de personas se está afincado en el lugar.

El patrimonio en jaque

La semana pasada se conoció la denuncia por usurpación que realizó un grupo de vecinos de la zona de Puerto Viejo y Parque Urquiza. En una asamblea se decidió presentar una nota ante el intendente, José Carlos Halle, y otros funcionarios de gobierno reclamando la intervención de la Municipalidad.

Denunciaron que desconocidos intrusaron la construcción que corresponde al patrimonio cultural: la casa, que fuera el atelier de Cesáreo Bernaldo de Quirós (ver nota Un sereno cuida...).

El que también realizó una denuncia por usurpación fue Fernando Barraco Mármol en la histórica casona de San Juan y Uruguay. La jueza Patricia Yedro, a la vuelta de la feria judicial, deberá pronunciarse al respecto ya que la causa está en su juzgado.

Este caso llegó a la Justicia pero se sabe que, algunos propietarios cansados de esperar, contratan a gente para persuadir a los ocupantes ilegales.

Para intentar revertir el ensombrecido cuadro, en los barrios más castigados de la capital provincial, el municipio articula el Programa de Mejoramiento Barrial (Promeba) que se lleva a cabo con fondos del gobierno nacional.

Uno de los objetivos es aprovechar el dinero para mejorar las viviendas de la zona.

Cuando se lance el Promeba en el cauce del arroyo Antoñico, está previsto que se destinen fondos para mejorar las precarias casas que se levantaron a la vera de canal.

Un sereno cuida la antigua casa de Quirós

Después del reclamo de un grupo de vecinos de la zona de Puerto Viejo y Parque Urquiza sobre la usurpación de una casa que corresponde al patrimonio cultural, la casa de Cesáreo Bernaldo de Quirós, llegó la respuesta oficial.

La secretaria de Gobierno de la comuna, Rosario Romero, dijo que si hay gente adentro es porque “la están cuidando. Si entra gente con un colchón o con mate es porque se trata del sereno que la cuida”, dijo. Y agregó: “Se sacó un metro de barro que tenía la casa adentro”. De allí la presencia de algunas personas.

Los vecinos denuncian que el lugar no sólo fue intrusado sino además modificado. Entre otros puntos señalaban que se habían tapialado las ventanas. En este sentido, Romero manifestó: “Esto se hizo por una cuestión de seguridad. Colocamos un poco de ladrillos para que no entre gente porque estaba muy desprotegida. Pero los vamos a sacar”, dijo.

Respecto a la denuncia de los vecinos en cuanto a que personal de Parques y Paseos guardaba elementos de trabajo, la funcionaria lo reconoció. “Esto no le hace nada a la casa. Sólo se guardan algunos elementos”.

La casa, declarada de interés público municipal en conjunto con el área Puerto Viejo y Bajada de los Vasco, no se puede modificar. “Nos habían solicitado permiso para pintarla y lo negamos. Una comisión tiene que trabajar en esto”, mencionó Romero.

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