El déficit fiscal y la falta de energía, dos lastres para la industria chaqueña

Los industriales chaqueños manifestaron ayer que hay 4 barreras que podrían impedir que la economía chaqueña repunte durante este año, de las cuales sólo dos variables podrían ser manejadas por el gobierno provincial, mientras que las restantes tienen directa relación con los tiempos políticos nacionales, más precisamente con la puja entre los kirchneristas y los opositores.
El presidente de la Unión Industrial del Chaco (UICh), Francisco Lobera, señaló durante una entrevista mantenida con NORTE, que "seguramente durante este año habrá un crecimiento, pero destacó los límites".

Lobera explicó que "sin energía eléctrica es imposible que hoy se instalen nuevos capitales en la provincia y se concreten nuevos emprendimientos de los empresarios pymes locales".

El diagnóstico es compartido por otros empresarios e industriales de la región. Hace pocos días, el representante de los industriales correntinos, Adolfo Navajas Artaza, señaló la necesidad de solucionar la crisis cuanto antes, "hoy la mayoría de las fabriles pueden producir sólo un 50 por ciento", denunció.

Hace pocos meses un informe del Observatorio Pymes indicó que uno de los mayores impedimentos que tienen las empresas del NEA para crecer es el servicio energético deficiente.

Lobera acentuó que hoy las pérdidas son millonarias. Ejemplificó que una empresa de que produce gaseosas durante diciembre su producción mermó durante dos días enteros.

El dirigente industrial destacó que la Provincia debe invertir en energía para que los capitales que se quieren radicar en el Chaco, tengan un estímulo más y no una duda importante.

Si bien en la Provincia el déficit energético no provocó una crisis social, hay incertidumbre sobre lo que pueda llegar a pasar en febrero y marzo, cuando las industrias incrementen su producción, y en especial las desmotadoras de algodón consuman electricidad.

El temor está instalado: si hay altas temperaturas no está asegurado el suministro ininterrumpido de electricidad, y sin energía será difícil que la producción genere valor agregado a las materias primas. En otras palabras los planes para atraer industrias podrían quedar en letra muerta.

Lobera indicó que aún no se notó las consecuencias porque hoy están trabajando sin ocupar toda la capacidad instalada. Pero en poco tiempo retornaría la actividad en toda la provincia y en el Estado.

Crisis fiscal

En cuanto a la crisis fiscal provincial, Lobera sostuvo que la Provincia deberá ponerse al día con el pago a proveedores y achicar la deuda flotante. Los funcionarios provinciales señalaron que la meta es lograr reducir los plazos de espera que afectan la cadena de pagos.

Los industriales plantearían en la próxima reunión que mantengan con los funcionarios provinciales la necesidad de mejorar las perspectivas financieras, más en un año donde la presión sindical será muy fuerte.

Hace pocos días los dirigentes de los docentes, judiciales y empleados públicos anticiparon un escenario de puja por los salarios. Parte del conflicto puede evitarse con diálogo.

Otros conflictos

La relación entre el Poder Ejecutivo Nacional y el Congreso genera mucha desconfianza en los consumidores, lo que se traduce en menos ventas, y una caída de la facturación trae aparejado un sin número más de inconvenientes.

Para la UICh la situación política y fiscal, como la crisis energética podrían impedir que la actividad privada repunte durante este año. De igual manera, el repunte no superaría el boom de 2007 y 2008.

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