El déficit financiero de Nación y provincias alcanza a 1,7% del PBI

Los ingresos extraordinarios del FMI y la ANSeS no compensaron el deterioro fiscal y la suba del gasto. Estiman que la tendencia seguirá en 2010
La "contabilidad creativa" empleada por el Gobierno para computar los ingresos extraordinarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la ANSeS e inflar el superávit primario, no podrá impedir que la Argentina cierre 2009 con un déficit financiero consolidado superior a los $ 20.000 millones, lo que representa el 1,7% del PBI, según diversos análisis privados.

La estimación tiene en cuenta como parte del superávit primario –esto es, antes del pago de intereses de deuda– los ingresos correspondientes a los DEG que el FMI distribuyó entre sus socios como parte de su recapitalización (u$s 2.500 millones) y las utilidades del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS (unos u$s 1.100 millones adicionales).

Esos cómputos –que el Gobierno tomó como ingresos corrientes el mes pasado– evitan que el Estado Nacional incurra en un déficit primario, pero no alcanzan para evitar el rojo financiero. Al presentar el presupuesto 2010, el Ministerio de Economía estimó para este año un déficit financiero del 0,8% del PBI, algo inferior al que se alcanzaría efectivamente.

Según la economista Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein, contabilizando los DEG y las utilidades de la ANSeS y del Banco Central, la Nación alcanzaría un superávit primario de $ 15.000 millones. Pero teniendo en cuenta que las provincias acarrearían un déficit primario de $ 8.000 millones, el consolidado alcanzaría los $ 7.000 millones. En tanto, el pago de intereses consolidado asciende a $ 27.000 millones –$ 24.000 millones de la Nación y $ 3.000 millones de las provincias–. Por lo que el rojo rondaría los $ 20.000 millones.

Otras estimaciones son menos benignas. Para Nicolás Bridger, economista del estudio Prefinex, el déficit financiero consolidado alcanzaría el 2,3% del PBI, o $ 26.000 millones. En su opinión, la contabilidad creativa generará un superávit primario de $ 11.000 millones. Y la tendencia se mantendrá el año entrante. Según sus números, la Argentina alcanzaría en 2010 un déficit financiero de $ 28.000 millones, que representaría el 2% del Producto.

"No es un déficit tan significativo; el de Brasil, a octubre, llegaba al 4,5% del PBI. Pero Brasil lo puede financiar con un bono a 50 años al 5%", ejemplificó Bridger. Para él, la baja del riesgo país de los últimos meses es un indicio de que los inversores no perciben un peligro de default en el horizonte y acudirán sin mayores inconvenientes a solventar la diferencia entre ingresos y egresos.

Algo similar opina el presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadín Argañaraz, quien computó "ingresos extraordinarios" que representan el 1,3% del Producto para este ejercicio. Argañaraz estima un déficit consolidado posterior al pago de intereses de más de $ 25.000 millones para este año.

"Si lo comparamos con el déficit fiscal de cualquier país del mundo, el déficit en términos de producto es bajo", dijo. "El problema es que no es el resultado de una política anticíclica para contrarrestar la crisis global, sino de una política de gasto que viene desde 2007 creciendo a tasas altas", añadió. En 2009, los ingresos crecieron a un ritmo apenas superior al 12%, mientras que la expansión del gasto se mantuvo por encima del 30%. El Gobierno atribuyó esto a acciones contracíclicas tendientes a estimular la economía. Pero el gasto crece a tasas similares desde hace años, entre otras cosas, por los subsidios a las empresas de servicios públicos.

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