Déficit: ahora Jaque quiere apelar a las cajas profesionales

Se trata de cinco pequeñas "anses privadas" que manejan fondos previsionales y hacen inversiones millonarias. Ya hubo contactos en sus autoridades y funcionarios del Gobierno.

La Ley de Endeudamiento (8.182) autoriza expresamente al gobernador Celso Jaque a emitir "títulos de deuda, letras y/o bonos", lo que deja abierta la posibilidad de que la Provincia pueda colocar una Letra para financiarse captando fondos jubilatorios de cajas de profesionales de la provincia.

Una metodología de este tipo está siendo evaluada por el gobernador Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires, mientras que en Mendoza directivos de algunas de estas cajas ya se han contactado con la Subsecretaría de Financiamiento, según aseguraron a Los Andes. Por su parte, el titular de esta repartición, Pablo Frigolé, confirmó que el recurso de acudir a las Cajas de Profesionales "lo tenemos como una nueva alternativa para irla evaluando".

El artículo 3 de la mencionada ley permite al Poder Ejecutivo "hacer uso del crédito a través de la realización de una o más operaciones de endeudamiento, tales como préstamos, emisiones de títulos de deuda, letras y/o bonos, constitución de fideicomisos financieros, securitización o titulización de regalías, créditos puente y/u otros medios financieros que resulten convenientes a los intereses provinciales, en pesos o en moneda extranjera, con organismos públicos y/o privados, nacionales y/o internacionales, por un importe máximo total de hasta 420 millones de pesos".

En nuestra provincia funcionan no menos de cinco cajas de profesionales, algunas de las cuales tienen más de medio siglo de vida, varias se identifican con nombres larguísimos de hasta veinte palabras y tienen rango constitucional tras la reforma de la Carta Magna en 1994. Actúan como "caja sustitutiva", es decir que son de afiliación obligatoria, y manejan simultáneamente un sistema de retiro de reparto con uno de capitalización voluntaria.

La Caja Forense de Mendoza (que agrupa a abogados y procuradores) cuenta con unos 3.500 afiliados, liquida mensualmente un millar de jubilaciones y pensiones, muestra activos por más de 2,2 millones de pesos y de sus movimientos contables se desprende un flujo anual de fondos por 9 millones de pesos.

Por su parte, la "Caja de la Salud" -en realidad, la Caja de Previsión para Trabajadores del Arte de Curar- que aglutina a una docena de profesiones médicas, afilia a 6.100 profesionales y ya ha mostrado interés en otorgar financiamiento al sector público a través de la Municipalidad de Godoy Cruz. Su inversión en los últimos tiempos se ha diversificado, al tiempo que creció la masa de dinero que maneja, y fue el escenario de una dura pelea entre dos sectores internos en la última elección de autoridades.

Una tercera caja es la de Arquitectos -Caja de Previsión de Profesionales de la Agrimensura, Arquitectura, Ingeniería, Geología y Técnicos de la Construcción e Industria- que nuclea a unos 4.300 afiliados, está autorizada por estatuto a destinar un 25% de su fondo de reservas para préstamos y en sus registros figuran créditos otorgados acumulados por 1 millón de pesos. En Mendoza, además, funcionan la Caja de Previsión para Profesionales de Ciencias Económicas y la Caja de Escribanos, una de las que tiene mayor historia en la provincia.

Como captadoras y concentradoras de aportes, estas cajas son una especie de "anses privadas sectoriales" que definen políticas de colocación de fondos y deciden destinos de inversión de manera continua para hacer crecer las reservas con las que atienden tanto los pagos de jubilaciones y pensiones, como las políticas asistenciales hacia sus afiliados.

Por tal motivo, buscan diversificar riesgos con un abanico de inversiones que abarca desde plazos fijos y fideicomisos financieros, pasando por emprendimientos inmobiliarios, hasta préstamos (al sector público o al privado), títulos y bonos. Una sola de las cajas de profesionales de nuestra provincia definió inversiones por 27 millones de pesos el año pasado (ver aparte), por lo que es de suponer que las cinco cajas manejan un volumen global de inversión no inferior a los 80 millones de pesos por año.

Dos escenarios

Resignado a tener que apelar a un financiamiento caro y menguado para el corto plazo (13 a 16% anual) a raíz de la actual turbulencia por la crisis del Banco Central, el gobierno de Celso Jaque baraja otras alternativas que le ofrecen mejores perspectivas para los próximos meses.

Apoyado por sus funcionarios de Hacienda, Jaque se viene moviendo con dos ritmos distintos frente a lo que se presenta como dos escenarios diferentes. Uno de corto plazo que se muestra volátil, caro y reticente en la oferta de crédito, dentro del cual se encuentra el proceso de contratación directa de un préstamo (necesita de 70 a 100 millones antes de fin de mes) al que se presentaron el tándem Banco Patagonia-JPMorgan (que ofertó 50 millones de pesos) y el Banco Credicoop (que puede prestar 7 millones).

Y otro de más largo plazo que permite esperar una mayor estabilidad, una baja en las tasas y una oferta de crédito más abundante para la Provincia, en el cual está incluida la posibilidad de emisión de un bono internacional o de una Letra a colocar entre las Cajas de Profesionales de la provincia.

Pero, en el mediano plazo, Jaque tiene también otras alternativas. Por ejemplo, puede negociar con YPF un adelanto del pago de las regalías (como hizo en su momento Roberto Iglesias), aunque por el momento no hay señales de que esto se esté intentando.

Y en la búsqueda de fondos también podrá acordar con las empresas petroleras el adelanto de fondos que generará la extensión de los plazos de concesión, un tema que -se descuenta- se concretará a lo largo de 2010. Pero el propio Gobernador ha ordenado desenganchar este último camino de las necesidades de financiamiento de la Provincia.

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