Deficiencias en el Ipross

Reclamos por reintegros que no se entregan en años, prácticas imposibles de conseguir bajo la cobertura social, y la discrecionalidad en la aprobación de ciertos pedidos, pago de coseguro o plus en consultorio, conforman los principales puntos débiles del Ipross.
Los estatales de Roca, cautivos de la obra social provincial, confluyen en el local de Córdoba y Tucumán una y otra vez a buscar novedades sobre reintegros de prácticas que hicieron hace más de dos años; o para consultar si llegó la autorización de una práctica con un auditor que no conoce al paciente ni al médico que prescribió porque realiza el trámite desde Viedma.

Las quejas se multiplican y el gremio UNTER se hizo eco de la disconformidad. Esta semana iniciaron una campaña de reclamo para exigir las prestaciones básicas y una atención adecuada.

«Nos asombra cada vez más la arbitrariedad que hay en el Ipross para definir a quién entregan los reintegros, las autorizaciones para operaciones, ni hablar de oftalmología que hace tres años no cubre absolutamente nada y hace un año y medio kinesiología. Se da por sentado que no van a ser prestaciones que cubra nuestra obra social» aseguró Miriam Bertoni, de la seccional Roca de UNTER a Radio Manantial.

Por reintegros, la suma adeudada es de $ 300.000. Lo informó la propia entidad al gremio de los maestros. «Hace más de dos años que se piden los reintegros: cifras de $50, $ 100, $ 20 que parecen poco pero que en el bolsillo del trabajador significa una disminución del salario» define Bertoni.

En la sede local hay reacciones positivas ante determinados casos, como cuando hay urgencias y «la respuestas está» aseguran los maestros. «Pero es en esos casos y no debiera ser necesario que llamemos a Ipross central para que inicien tratamientos. Tendría que ser más rápido, ágil y habitual» reclamaron.

Uno de los aspectos de control que incorporaron la mayoría de las obras sociales es la figura del profesional de la salud que controla o audita prácticas que exceden la consulta médica.

En el caso de la sucursal local del Ipross, las auditorías se envían a Viedma, donde –denuncian- nunca se sabe en qué tiempos se tratará el caso.

Para el gremio de los maestros, el mal funcionamiento de la entidad parte de un concepto errado de su objetivo: «para quienes administran y deciden en el Ipross lo suyo es un servicio; nosotros en cambio partimos del principio de que la salud es un derecho».

La alternativa judicial

Las deficiencias del Ipross en algunas prestaciones son tan habituales, que en Roca afiliados consultados por La Mañana de Roca coincidieron en que tienen incorporado el recurso de amparo como forma de garantizar la cobertura solicitada.

La medida judicial, que debería ser excepcional, hace que rápidamente el sistema prestacional se ponga en función del paciente obviando toda burocracia o traba administrativa. Hace que se cumpla sin restricciones el derecho a la salud del afiliado.

Esta alternativa se da sobre todo en los casos de pacientes que tienen indicación de tratamientos prolongados y se sobrepasa la cantidad tope asignada por la obra social.

Una afiliada relató que su hijo necesitaba atención diaria de kinesiología. «Estuve mucho tiempo yendo a averiguar si lo aprobaban. Siempre me atendía la jefa y me pedía volver al día siguiente. Nunca le ví la cara al auditor, siempre hablé con ella. Hasta que presentamos el recurso de amparo y en 24 horas nos respondieron».

Valores

Las órdenes de consulta tienen un valor de $ 4. El afiliado sabe que cada profesional asigna un valor extra o plus que nunca es menor a los $ 10.

En el caso de las prácticas sucede lo mismo: el afiliado paga el valor que le corresponde por cada ítem y depende del profesional si deberá sumar el plus y de cuánto.

Comentá la nota