Una defensa del poder gremial y peronista

Por Adrián Ventura

El ataque dirigido por el titular de la CGT, Hugo Moyano, contra la Corte Suprema no es de carácter gremial sino esencialmente político.

Moyano calificó al alto tribunal de "reaccionario" y afirmó que "negarle participación a los trabajadores judiciales en la obra social es un hecho dictatorial". Con palabras destempladas, enunció una consigna para defender la hegemonía del sindicalismo peronista. Fueron términos inapropiados para un tribunal que no puede ser calificado de conservador, pero que para Moyano y para buena parte del sindicalismo encarna al enemigo.

Moyano no concibe cómo el gremialismo peronista puede sobrevivir en un régimen de pluralismo sindical, como el que inauguró la Corte en el caso ATE (2008) cuando reconoció a los gremios con simple inscripción la capacidad de designar delegados. Para Moyano, esa decisión significa franquearle el ingreso a la izquierda.

Sin embargo, la Corte prepara, sin prisa, otros dos fallos para reafirmar y ampliar la libertad sindical. Uno es el caso Rossi contra Fuerza Aérea , en el cual la Asociación Profesional de Salud del Hospital Naval, que tiene simple inscripción, reclama que la Justicia le reconozca a uno de sus delegados, que fue suspendido, la protección propia de los delegados de los sindicatos con personería gremial. En el otro asunto, la Asociación Personal Superior del Congreso desafía a la entidad que tiene personería gremial, la Asociación Personal Legislativo (APL).

Pero Moyano no sólo aboga, con sus peculiares modales, en favor de la hegemonía sindical, sino que también defiende su propio interés: no quiere que la Corte le reste peso y significación a la alianza por conveniencia que mantiene con el matrimonio Kirchner.

Debajo de esa puja política subyace otra, que sí es gremial, pero nada inocente. Julio Piumato, líder del gremio judicial, dijo que la Corte incurre en práctica desleal. Seguramente aún no se enteró que el 19 de noviembre un fallo de la Sala IX de la Cámara Nacional del Trabajo resolvió que el Poder Judicial no incurrió en prácticas desleales respecto de los judiciales.

Pero Piumato también apunta al corazón de la independencia judicial. Impulsa en Diputados un proyecto para establecer en la Justicia el régimen de las convenciones colectivas: si prospera, no sólo participarán de las paritarias el gremio y la Corte, sino también el Consejo de la Magistratura y el Ministerio de Trabajo

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