El dedo de Néstor, el arreglo posible del PJ, y varias bodegas al horno

Azules por un lado, gabinete y algunos intendentes por el otro. Se están matando con la anuencia de Jaqabán. Kirchner será el gran elector, y ya dio la orden. Una económica: El Este está que arde.
El gordo Julián estaba como loco. Había “rosqueado” toda la semana por esto de la interna peronista, y se sentía en su salsa. –El Celso tiene razón, los peronistas no tenemos que tenerle miedo a la interna- le explicó al Ruso, que estaba cortando en Juliana la zanahoria para la salsa portuguesa. A Julián le habían conseguido unos salmones del Atlántico, y los fileteaba con prolijidad para cocinarlos en una preparación popular, pero que tiene sus secretitos.

-Mirá Julián… Me parece que equivocaron el camino. Se están devorando a los candidatos y dando un show justo en la provincia de Cobos. Si había un lugar en el que había que arreglar, era éste…- le contestó el Ruso.

La salsa había empezado a burbujear. Julián había usado pimientos Calahorra y tomates frescos. –El secreto es no cocinarla más de media hora, y después espolvorearla con perejil recién cortado- dijo el gordo, mientras hacía los rollitos de salmón para colocar en la olla tentadora, que antes había embadurnado con ajo.

La interna del PJ, mucho más divertida que la cobo-radical porque son el partido del gobierno, había entretenido a los muchachos durante toda la semana. Y ahora se ponían al día. El Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, y por eso jamás lo acusaron de gorilaje, arrancó fuerte. –El que está caminando sobre las nubes de la calentura que tiene es el intendente de San Martín, Jorge Giménez, uno de los azules con poder territorial- dijo, mientras cortaba el pan francés grande y en rodajas, como corresponde en el quincho del gordo cuando la cena viene con salsa. Paso seguido, se explicó: -Mario Adaro le armó una reunió a los anti-azules en Palmira. Los pelados y el gabinete se le metieron a Giménez en el territorio. No saben cómo está, putea en colores…- dijo, y presumió de conocerle al cacique del Este una frase lapidaria pronunciada hace pocas horas: “Voy a dejar que Jaque se estrelle solo” dijo que le dijeron que gritó Giménez, ante varios decidores de la política.

El gordo Julián revolvía la salsa con un cucharón de madera, empuñadora de cobre y unos filetitos turquesa, muy monos, que le había comprado Cristian Racconto en un artesano de Malargüe, cuando logró escaparse del escondite que le habían armado en el Centro de Convenciones Thesaurus. –Sabés qué pasa… Los revoltosos de la sinarquía internacional enrolados en ATE y algunos periodistas lo andaban buscando, porque la ley se había llevado en cana a un par de despedidos de la municipalidad, que estaban haciendo bardo- contó el dueño de casa, como si estuviésemos en la época de la Patagonia rebelde. Y mientras la olla liberaba de a poco el perfume de los pimientos, los tomates, las especias, -especialmente el laurel y el tomillo- el gordo se despachó con la “posta” de la pelea peronista.

-Miren muchachos… Lo voy a decir una sola vez, sin repetir, y tomen nota, porque no es sencillo. Antes de todo este lío, la onda era tener candidatos “de transición”, porque ningún intendente quería largar el poder territorial, y todos buscan posicionarse como sucesores de Jaqabán. Entonces, la que empezó a militar la candidatura a senador fue Patricia Fadel. La muchacha, una de las espadas principales de Néstor en el Congreso, aunque cada vez que levanta la mano pierde Mendoza, habló con Cristina, con el Chueco, con Félix, dijo que habló con Adolfo Bermejo –pero no lo hizo- y se acomodó. El problema se produjo cuando Néstor, que es el gran elector, bajó la orden de que el candidato tenía que ser el Adolfo. Se lo dijo personalmente, y el maipucino no pudo arrugar. Pero Patricia Fadel quedó colgada como autocandidata y nadie la bajó, entonces el resto de los muchachos se pusieron nerviosos. Con ese esquema se lo quedaban todo los azules, que ya son dueños de buena parte del gobierno. El “eje” de los pelados con Félix salió al frente casi como anticuerpo, porque la verdad es que ninguno de ellos quiere ser candidato. Menos el Omar, que tiene un lío bárbaro en el Concejo de San Rafael. Del otro lado Bermejo también dudaba, porque nadie le asegura que su hermano va a quedar al frente de la Municipalidad de Maipú, una de las que el peronismo puede mostrar hoy con resultados y gestión… Además, el Adolfo no quiere que le pase la que al Chiqui García…-

El gordo apuró el Sauvignon Blanc. El resto, esperaban en silencio y expectantes. –Los azules- dijo el gordo, sacando los salmones y rociándolos con la portuguesa y perejil fresco; -…le hicieron ganar a Jaque, cobraron todo, y nunca más aportaron nada. No se hacen cargo del gobierno ni de la gestión. Pero sin dudas tienen a Bermejo, el mejor candidato. Lo que tienen que hacer es bajarla a Fadel, que es intragable para muchos muchachos, y está pegada a la mala imagen de Cristina en Mendoza. El problema ahora es que están furiosos con Jaque, especialmente los intendentes.

-¿Y los pelados y el gabinete, a qué juegan?- preguntó el Ruso, preocupado por el futuro de una licitación de pirulines para el cuarto piso de la Casa de Gobierno, en la que se había presentado.

-El gabinete es Jaque. Eso está claro- respondió el gordo, y agregó… -Este eje de los pelados más Félix, más lo que puedan recoger en el Este, Valle de Uco y el Gran Mendoza, juega con parte del gabinete pero por necesidades distintas. Mario Adaro, Carmona, y el Guillermo Pereyra no se fuman más el poder del Chueco y quieren hacerle frente poniéndole banca y dándole un rol a Jaqabán, de manera de controlar ellos la gestión. Los pelados y el Omar Félix están dispuestos a arreglar con Mazzón. Pero quieren que les abran las puertas del gabinete. A ellos les cierra una fórmula con Félix senador, Bermejo diputado nacional, e incluso al revés. El segundo senador para Jaque, y una novedad: quieren el sillón del “Paco” Pérez y quedarse con Infraestructura, para controlar desde allí la obra pública y el flujo de guita para las cosas que se ven, de cara a 2011. El que controle la llave de la caja para obras, tendrá el camino de la sucesión mucho más llano- terminó, mientras acomodaba los rollitos de salmón a la portuguesa en plato hondo, para que los muchachos no le escatimen al pancito.

El Omar, que anotaba todo para contárselo al Viti, al Ernesto Sanz, a Jaliff y a Cornejo; que velan armas para su propio sainete; agregó una duda… -Gordo… te falta algo… ¿quién define todo esto?-

-Es fácil. El que decide es Néstor. Y ya dio una orden…- dijo Julián, estirando el suspenso al máximo. –Dale gordo… a quién resucitan ahora- lo gastó Ludovico, el único ganso del grupo, que andaba con una plataforma del PRO bajo el brazo soñando con alianzas futuras. -A nadie, pero la consigna que tiró es esta: “En Mendoza hay que darles una mano a los leales…”-

Mirá vos…

Los muchachos se miraron sin entender mucho. –Eh… la lealtad está bastante devaluada… ¿quiénes son los ‘leales’ acá?- lo cruzó el Ruso, chocho con el menú porque a veces desayuna pescado.

-Y, algunos leales hay. Jaque es uno. Se inmoló por ellos- reflexionó el Omar, mojando su segundo bollo de pan francés entre los Calahorra y la zanahoria.

Los contertulios se quedaron reflexionando en la pelea del PJ, en cómo puede ser el arreglo (¿O alguien cree en serio que van a la interna?), en cómo van a cerrar las listas, y debatiendo si a los intendentes les conviene correr riesgos ahora, o si es mejor esperar a 2011.

La noche se fue apagando tranquila. El Chito Paredes, que había guardado silencio porque la “rosca” política le produce alergia, puso una cuota de realismo.

-Miren, mucha interna, mucho candidato, pero la provincia está que arde. Especialmente en el Este. Hay bodegas que están al horno muy mal. Se rumorea que hay una comprando uva con cheques muy largos, y que ni bien acapare va a pedir el concurso de acreedores. Hay mucho nerviosismo ahí. No me pregunten el nombre, pero averigüen a quién no le están cambiando los cheques ni en la usura de San Martín, que te cobra el 40%. Hay muchos del Este que no entraron en el operativo del mosto, y les aseguro que se van a la quiebra. Acá va a quedar el tendal…- dijo, preocupando al Ruso, que tiene negocios por aquel lado.

Hora de irse. Típica madrugada de otoño, con fresca y un poco de rocío. Algunos ya habían sacado aquel pulóver del placard, aunque el salmoncito los había cargado de calorías.

Julián, que tiene amigos en Malargüe, contó la última: -Saben qué… han fotocopiado y está dando vueltas por todo el pueblo una carta del cura párroco al intendente…-. - ¿Le pregunta por la crisis, pide ayuda para los pobres?- se interesó el Chito. –No. Le pide que no contrate más a artistas como León Gieco y Víctor Heredia. Le mandó una diatriba terrible- cerró el gordo.

Qué increíble, como si no hubiese cosas más importantes que hacer.

Después del café con amarettis, cerramos y nos hicimos humo. Pero con tanta interna e internitas, algo quedó en claro. Siempre es mejor consultar al afiliado, antes que entronizar la birome, ya sea la del Chueco, la de Cobos, la de Iglesias, o la de montoto.

Nos fuimos. Si andan de noche por ahí, escuchen antes el “Noticiurca” con el pronóstico de la delincuencia. Hay mucho tarambana suelto, y es mejor circular con precaución, y no tener que llamar después al 911.

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