A dedo

Un juez platense hizo lugar a una medida cautelar, y ordenó suspender la designación de dos jueces laborales en el departamento judicial Mar del Plata. Se habla de irregularidades en el procedimiento de la selección, que se apoyan en el secreto procedimiento al que está habilitado el Consejo de la Magistratura.
Se trata precisamente del juez en lo contencioso administrativo Luis Federico Arias, quien ordenó al Poder Ejecutivo y la comisión del Senado pertinente suspender los nombramientos de los abogados Graciela Eleonora Slavin y Fernando Novoa, quienes ya han prestado juramento para desempeñarse en sendos cargos de tribunales laborales de esta ciudad.

La presentación parte de un damnificado por la supuesta irregularidad, el abogado Jorge Omar Felices, quien ostenta una extensa experiencia en el fuero correspondiente, y ya había concursado en seis oportunidades anteriores para el cargo: resultó ternado en no menos de tres.

Felices inició las acciones con el apoyo de la Asociación Judicial Bonaerense y la asesoría letrada de Diego Belliure, especialista en Derecho Administrativo. Actualmente se desempeña como secretario del Tribunal de Trabajo nº 2.

El concurso en cuestión incluye un examen que califica a los postulantes para el cargo propuesto según los méritos obtenidos, lo que permite estructurar una terna en orden jerárquico. En ese examen, realizado en mayo de 2007, resultaron aprobados diez abogados, entre cuyos nombres no se encuentran los de los dos jueces ahora designados, pero sí el de Felices.

Con posterioridad, se realizó una revisión del examen, que no comprobó un error en la corrección o una flagrante arbitrariedad en el puntaje asignado: simplemente se modificaron los parámetros exigidos para la aprobación, lo cual -a criterio de los denunciantes y según lo expuesto en la medida cautelar- constituiría una ilegalidad frente a las exigencias que debe cumplir el Consejo de la Magistratura para la designación de funcionarios. La candidata Eleonora Slavin, hoy jueza laboral, fue incluida en la terna luego de este procedimiento particularísimo.

El juez Arias ordenó suspender la designación “en el estado en que se encuentre”, y son muchos los que dudan ahora de cual será el procedimiento a seguir, una vez que los jueces ya han prestado el juramento correspondiente. La suspensión tendrá validez hasta que exista en el caso una sentencia firme.

El juez indica que la medida es pertinente y verosímil, porque los designados no figuran en el acta 457/07, que incluye los nombres de los aprobados para el cargo. Ahora, el abogado Belliure prepara una nueva presentación ante Arias, con el fin de que amplíe la medida y suspenda a los jueces en sus funciones efectivas.

Por supuesto que el atrevimiento ha dejado con la boca abierta a más de uno, ya que la designación de funcionarios en puestos de poder siempre ha estado rodeada del mayor de los silencios, y un disfraz democrático insostenible la mayoría de las veces. Cada vez que alguien resulta víctima de una jugada que considera ilegal debe retirarse en silencio, y esperar a ver si en la siguiente oportunidad encuentra al amigo correcto para lograr integrar la terna.

Ricardo Casal, ministro de Justicia bonaerense, se mostró preocupado porque un juez cuestionara tan severamente a un órgano de la Constitución bonaerense, cuya creación había llevado más de 15 años de trabajo, como si eso implicara que su gestión es -por lo tanto- incuestionable.

Pero el juez no ha convalidado eso. Evaluó que, si es verdad que Eleonora Slavin hizo valer un examen que había rendido para otro tribunal, oportunamente revisado, y sobrecorregido salteando la autoridad de los especialistas en la materia que le habían asignado un puntaje, para luego postularse por fuera de la lista para ocupar el tribunal laboral nº 2, es necesario reverlo. La elevación de la propuesta de terna al Senado carecería de valor, ya que en ella no se habrían consignado todos los elementos del caso.

Lo mismo sucede con respecto a la designación de Fernando Novoa, quien no habría aprobado oportunamente el examen psicológico previo, y hoy se encuentra al frente del Tribunal nº 3.

Los que apoyan

Carlos Spinelli, secretario adjunto de la Asociación Judicial Bonaerense, dice que no es novedad que exista este tipo de irregularidades, que por el contrario se trata de un caso bastante habitual, ya que el procedimiento secreto y reservado al cual está habilitado el Consejo de la Magistratura así lo permite. También sucede -afirmó en entrevista con Noticias & Protagonistas- con cargos más bajos, lo cual perjudica seriamente a los jóvenes que han terminado sus estudios recientemente y pretenden ingresar al sistema judicial para llevar adelante una carrera en los diferentes fueros de la Justicia. Spinelli afirmó además que no es común que los concursantes tengan la valentía que ha puesto en juego Felices, y que ellos cumplieron con su deber cuando le advirtieron: “te apoyamos, pero olvidate de ser juez laboral, con esta presentación estás cacheteando al poder”. Felices osó reclamar lo que le correspondía y que eso tiene un precio que hay que pagar, pero tomó esta determinación después de concursar seis veces: “en cuatro de ésas lo acostaron”, dijo informalmente Spinelli.

El secretario recordó además que hubo un antecedente, un caso similar protagonizado por el abogado Marcelo Zarlenga: “eso le ha costado que, con la capacidad que tiene, permanezca enterrado en un puesto de secretario”, afirmó.

De todas formas, Spinelli desea dejar en claro que no existe en lo personal ni en lo laboral ningún cuestionamiento directo hacia los hoy designados jueces Novoa y Slavin. Las observaciones van únicamente hacía el método utilizado por el Consejo de la Magistratura para cubrir los cargos, y la exigencia de exámenes públicos y transparentes, que son los que requiere el sistema democrático.

Felices ha sido valiente, y lo sigue siendo ante el micrófono de la 99.9 cuando dice comprender las críticas de los funcionarios de los poderes Ejecutivo y Legislativo. “Probablemente los expedientes estén bien”, dice, “pero una cosa es la realidad y otra la apariencia. Eso lo manejamos mucho en el derecho laboral”. En este caso, la realidad es que los abogados no estaban en la lista original y que alguien revisó y sobrecorrigió sus exámenes. “Tampoco es novedad que durante los 15 años de gestión, el Consejo de la Magistratura nunca designó en Mar del Plata a funcionarios para el fuero laboral que provinieran de ese mismo ámbito de la justicia”, subrayó.

Otras veces

Es el mismo denunciante quien recuerda que en la edición 519 de este semanario, del 9 de septiembre de 2007, se publicó una carta de lectores que ya adelantaba quién sería designado como juez laboral, cuando el nombre se supo oficialmente recién en octubre de ese año. Premio cantado. En ese mismo número se advirtió desde esta redacción que Eduardo Loustaunau, hermano de Roberto, el camarista civil, había festejado su designación como juez laboral antes de tiempo, cuando finalmente había resultado cuarto en orden de mérito, debajo de la misma terna que integraba Felices.

Jorge Felices se ha cansado de que le pongan candidatos que ingresan repentinamente por una ventana oculta de la casa de la Justicia. Lo mismo les pasa a los que pretenden concursar cargos en otros ámbitos de la administración pública, como en la docencia universitaria, sin ir más lejos. Seguimos en un país donde más que conocimientos hay que tener avales. Pero no avales académicos, sino de los otros, de los que provienen de formar parte de la familia correcta.

Una Justicia manipulada no es Justicia: es nada más que un montón de sueldos altísimos que se pagan para sostener el cascarón de la apariencia de que en este país las decisiones se toman con algo que tenga más seriedad que la punta de un dedo índice. El alcance de un dedo es escaso, si se trata del nuestro, pero hay en la Justicia dedos que son larguísimos. Tanto como para condenar de por vida al que protesta, a morir enterrado en su despacho.

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