Decretazo para evadir el poder del nuevo Congreso hostil

Decretazo para evadir el poder del nuevo Congreso hostil
La jefa de Estado firmó un DNU que elevó las partidas para 2009 y le aseguró más de 10 mil millones adicionales para 2010. Evitó así discutir la distribución de fondos en el próximo Parlamento, que estará dominado por la oposición.
La presidenta Cristina Fernández decretó una ampliación del Presupuesto de este año en más de 24 mil millones de pesos. Como todo este dinero no será ejecutado en este ejercicio, el Gobierno contará con más de 10 mil millones de pesos extra durante 2010. Con esta jugada, el Ejecutivo consiguió aumentar el dinero disponible para el año que viene sin tener que pasar por el filtro del Congreso, que desde el 10 de diciembre contará con mayoría opositora. Sólo la mitad de la ampliación presupuestaria se financiará con fondos del Tesoro, el resto será con endeudamiento externo y con aportes de la ANSES. El Ministerio de Planificación y el de Educación son las carteras que más recibirán, mientras que la cartera de Salud es una de las más desfavorecidas.

Cristina Fernández amplió el Presupuesto de 2009 en 24.444 millones de pesos, según se desprende del decreto 1801 que se publicó ayer en el Boletín Oficial y que este diario había anticipado hace una semana. El Gobierno tenía que aumentarlo en por lo menos $ 9 mil millones para que le cerraran las cuentas entre lo proyectado en las últimas semanas y lo que se aprobó por ley el año pasado. El 10 de diciembre el oficialismo dejará de tener mayoría en el Parlamento y tendrá poco margen para disponer los fondos en forma discrecional. Tampoco le será simple dictar decretos de necesidad de urgencia (DNU) porque no contará con mayoría en la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo, que se ocupa de convalidar o rechazar esas normas presidenciales de carácter parlamentario.

La ampliación se financiará con fondos del Tesoro por $ 11.971 millones, mientras el resto será con endeudamiento externo y con dinero de la ANSES. Los incrementos presupuestarios dejaron de pasar por el Congreso desde 2007, cuando estalló el caso Greco, donde el Ejecutivo pretendía erogar un pago irregular por más $ 500 millones.

La Administración Nacional de la Seguridad Social ampliará su presupuesto en 8.723 millones de pesos. El organismo prevé financiar la asignación universal por hijo ($ 1.700 millones) y el aumento en las asignaciones familiares ($ 1.161 millones). También está incluida una partida de 1.559 millones de pesos que tendría como destino el pago de un bono navideño para los jubilados por 300 pesos. La ANSES también estaría facultada para prestarle dinero a la Nación.

La cartera que dirige el arquitecto Julio De Vido recibirá 3.181 millones de pesos, según se desprende del decreto. Los fondos tendrían como destino principal el sistema de transporte público. Aerolíneas Argentinas sumará a su déficit casi 400 mil millones de pesos adicionales. Pero no todas fueron sumas para De Vido: el mismo día que el norte del país quedó bajo agua, su ministerio recortó una partida de 810 millones de pesos que tenía como destino atender las emergencias por inundaciones.

En el otro extremo del reparto quedó el Ministerio de Salud, que sumará sólo 116,8 millones de pesos. De ellos destinará $ 133.205 (0,00038% de la ampliación total) para financiar la investigación y desarrollo de servicios endémicos. Esta ampliación resulta muy cuestionable el mismo año que la Argentina sufrió la epidemia del dengue. En el mismo decreto, la Presidenta adicionó $ 80 millones a publicidad oficial.

El diputado de la Coalición Cívica Juan Carlos Morán manifestó que este decreto representa "la continuidad de avasallamiento al Congreso". El integrante de la Cámara baja destacó que "el oficialismo hace años que viene manejando cuestiones presupuestarias mediante los DNU para ocultar fondos que tienen destinos que generarían demasiado ruido". El diputado de Buenos Aires para Todos, Claudio Lozano, calculó que en los últimos tres años más de 100 mil millones de pesos fueron modificados por DNU cuando debían haber sido aprobados por una ley del Parlamento. El economista agregó que durante la última presentación en el Congreso, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo desconocer la ampliación del Presupuesto.

Crecen los subsidios al transporte

El Ministerio de Planificación transferirá 725 millones adicionales para el servicio de transporte. La cartera dirigida por Julio De Vido le girará $ 336 millones a las empresas ferroviarias, que aumentarían los boletos desde el año que viene. Mientras que destinará $ 389,8 millones para Aerolíneas Argentinas a pesar que los precios de los pasajes de avión se incrementaron un 20% durante la semana pasada.

La Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia, que opera las líneas del Ferrocarril San Martín, Roca y Belgrano Sur, recibirá $ 108 millones. Belgrano Norte se hará de $ 42,2 millones extras. Y Metrovías recibirá $ 34,6 millones más.

Según se desprende del decreto, el Tesoro le transferirá a Aerolíneas $ 389,8 millones. Los fondos se utilizarán para financiar gastos corrientes de la compañía, como el pago de salarios. La compañía tenía planeado recibir un crédito por $ 200 millones para gastos de capital, que podía utilizarse para comprar aviones. Pero finalmente ahora se canceló esa posibilidad.

OPINIÓN

Una jugada audaz

Maximiliano Montenegro

Cristina firmó nomás el súper DNU, que este diario anticipó hace una semana, en su versión más audaz. El decreto de necesidad y urgencia 1801, publicado ayer en el Boletín Oficial, amplía el Presupuesto 2009 en 24.000 millones de pesos. Como también adelantó Crítica de la Argentina, la norma contiene un dulce: prevé un pago extra de fin de año por única vez de 300 pesos para los jubilados.

Pero en esencia es otro trago amargo para el Congreso, que una vez más será salteado a la hora de definir la llamada ley de leyes, el Presupuesto de la Nación, una facultad indelegable de los legisladores. Ayer, varios diputados y senadores, incluso del oficialismo, se comunicaron con el Ministerio de Economía, porque ignoraban a cuánto ascendía la extensión presupuestaria: para llegar a los $ 24.000 millones, hay que sumar todas las partidas incluidas en las 550 páginas de los tres anexos del decreto.

El súper DNU de Cristina es una jugada para garantizar a la administración K el manejo sin interferencia de la caja fiscal en 2010, cuando enfrente una mayoría legislativa opositora.

La ley de Presupuesto fija siempre un tope al gasto: se puede gastar menos, nunca más. Semejante aumento del techo del Presupuesto 2009, no podrá ejecutarse en el corriente año. Según los propios números oficiales, este año el gasto real sería de unos $ 9.000 millones, mayor al previsto en el presupuesto original.

Así, la movida apunta a dotar de libertad al Ejecutivo para gastar más el año próximo sin intervención del nuevo Congreso.

El artículo 42 de la Ley de Administración Financiera dice: "Los gastos comprometidos y no devengados al 31 de diciembre de cada año se afectarán automáticamente al ejercicio siguiente, imputando los mismos a los créditos disponibles para ese ejercicio". En otras palabras, todo gasto comprometido este año, pero no ejecutado, eleva el techo de gasto autorizado para 2010.

El Presupuesto 2010 prevé un incremento del gasto público primario (antes del pago de intereses) de sólo 12,3% respecto de este año. A primera vista, esa cifra sorprendió a la mayoría de los analistas, porque para cumplirla el Gobierno debería implementar un "ajuste", pisando el freno de las erogaciones, que este año crecen al 25% anual. Fue la única manera que encontró Amado Boudou de armar un presupuesto sin un gran agujero fiscal.

Con el súper DNU, el Gobierno contará entonces con una autorización de gasto de $ 15.000 millones adicional ($ 24.000 millones menos $ 9.000 millones ya ejecutados) al techo fijado en el Presupuesto 2010. ¿Cómo se financiará? Probablemente con una mayor recaudación si la economía crece por encima del módico 2% previsto en el Presupuesto 2010, o bien con mayor endeudamiento.

Sí o sí, Cristina debía firmar este decretazo antes del 10 de diciembre: la actual mayoría oficialista en el Congreso neutralizará cualquier objeción y quedará ratificado. Una vez elevado el límite máximo de gasto autorizado, el año próximo la reasignación de partidas presupuestarías podrá efectuarse a través de simples decisiones administrativas del jefe de Gabinete.

Sin este súper DNU los Kirchner corrían el riesgo de que cualquier ampliación del Presupuesto de 2010 fuera revisada por un Congreso opositor. En el oficialismo dicen que esta fórmula garantiza la "gobernabilidad". Y que complementa a una serie de leyes aprobadas en las últimas semanas: prórroga de la emergencia económica, del impuesto al Cheque y del impuesto a las Ganancias. Todo hasta el final del mandato de Cristina.

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