El decretazo

El decretazo
La presidenta Cristina Fernández echó ayer por decreto al titular del BCRA, Martín Redrado, quien acató la medida y recurrirá a la Justicia. El Gobierno acusó de "incumplimiento de los deberes de funcionario público" y "mala conducta" por negarse a transferir fondos para el pago de deuda. Al mando de la entidad monetaria quedará el vice Miguel Pesce hasta que asuma Mario Blejer.
Mediante un decreto de Necesidad y Urgencia, la presidenta Cristina Fernández echó ayer a Martín Redrado del Banco Central (BCRA), luego de que el titular de esa entidad se negó a transferir 6.559 millones de dólares de reservas fiscales al Fondo del Bicentenario, destinado al pago de deuda externa. En el decreto, la primera mandataria acusa al funcionario rebelde de "incumplimiento de los deberes de funcionario público" y "mala conducta".

El removido presidente de la entidad monetaria decidió ayer dejar el ejercicio de su cargo, pero sin renunciar, ajustándose al decreto de Necesidad de Urgencia. La intención de Redrado es presentar un recurso de amparo en la Justicia contra el decreto de remoción, para lograr la nulidad de la medida, según trascendió en el entorno del funcionario. Y aseguraron que por más que la comisión bicameral resuelva que el decreto de la Presidenta tiene validez, Redrado no renunciará, por lo que habrá sido removido.

La Presidenta justifica la necesidad y urgencia para no respetar los pasos legislativos previstos en el supuesto en que la "dilación del trámite aparejaría más daño, más inestabilidad, e incertidumbre contribuyendo a una situación de desgobierno y anarquía" en la entidad. En los considerandos, se acusa a Redrado de "actitud remisa" a la hora de abrir las cuentas correspondientes y transferir los fondos.

"Es una medida que no me gustó tomar. Ya está el decreto, creo que todos lo tienen y que no vale la pena seguir hablando", dijo Cristina Fernández tras firmar el decreto redactado por el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zanini, y que firmaron todos los ministros del Gabinete. Fue tanto el apuro del Gobierno por firmar el DNU para remover a Redrado que la Presidenta suspendió su viaje a El Calafate previsto para ayer a la tarde. Además, algunos ministros, como Nilda Garré (Defensa) y Carlos Tomada (Trabajo) llegaron a último momento porque estaban descansando en la Costa Atlántica y y ante la imposibilidad de conseguir un vuelo se subieron al avión de la Gobernación de Buenos Aires en el que Daniel Scioli también retornaba convocado para participar, junto a la Presidenta, del acto en La Matanza.

En ese distrito del Conurbano bonaerense, la jefa de Estado confirmó que en el BCRA "sigue en ejercicio el vicepresidente (Miguel Pesce) hasta que asuma el nuevo presidente". Aunque ayer el ministro de Economía, Amado Boudou, insistió en que ya está confirmado que el próximo presidente será Mario Blejer, que ya fue titular del Banco Central durante la presidencia de Eduardo Duhalde.

El propio Redrado se enteró de que había sido echado del Banco Central a través de los medios de comunicación, de la misma manera que se enteró de la creación del Fondo del Bicentenario. Tras recibir la noticia, el aún titular del BCRA comenzó a analizar el pedido de nulidad ante la Justicia del decreto presidencial que regirá a partir de su publicación de hoy en el Boletín Oficial.

Mientras, la jefa del Estado también dio instrucciones al procurador del Tesoro de la Nación, Osvaldo Guglielmino, para que inicie una demanda penal contra el economista. "A la mala conducta, se le sumó el incumplimiento de los deberes de funcionario público", dijo la primera mandataria sobre Redrado ayer en La Matanza.

El decreto también dice que intentó "suspender y evitar" la reunión de directorio del BCRA prevista para ayer, que se llevó a cabo de manera informal entre cinco integrantes afines al Gobierno. La reunión fue presidida por Pesce, que anunció que esperaba que en esa oportunidad "el presidente informe por qué ha tomado esta actitud" de desoír el decreto. Pero advertido de la tónica del encuentro, Redrado resolvió suspender la reunión quincenal de directorio. Sin embargo, un grupo de sus miembros, liderado por Pesce, llevó igualmente adelante el encuentro, que continuaba este mediodía, y fue calificado de carácter "informal" por los voceros de la entidad monetaria.

"El Banco Central no es unipersonal, es un organismo colegiado y tiene que funcionar todo su directorio", dijo ayer por la tarde la Presidenta. Antes, Redrado había ratificado su intención de no renunciar a su cargo y también prometió continuar realizando "aportes profesionales para la ejecución del Fondo del Bicentenario". Pero más tarde llegó e DNU que lo destituye.

Para justificar que hubo incumplimiento de parte de Redrado, en los considerandos se sostiene que los DNU, como el que creó el Fondo del Bicentenario, "tienen plena vigencia" y que "sólo el rechazo de ambas cámaras del Congreso de decreto de que se trate implica la derogación".

Luego indica que el Código Penal encuadra al incumplimiento de la ley por parte de un funcionario en la figura de "abuso de autoridad" y que "los alcances de la actuación de los poderes del Estado no pueden quedar a merced de la apreciación personal de cada funcionario".

El decreto dice que la actitud de Redrado es un "obstáculo para la renegociación, reprogramación, y pago de la deuda y sus intereses", y que trató de "entorpecer" las decisiones del directorio de la entidad cuando se trata de "dar certeza" a los acreedores y mercados financieros sobre la cancelación de los vencimientos de 2010.

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