Declararían la emergencia agropecuaria en once departamentos provinciales

La Comisión de Emergencia Agropecuaria elevó al Ejecutivo provincial la propuesta de declarar la emergencia o desastre agropecuario en 11 departamentos, algunos en su totalidad y en otros en determinadas pedanías. La presentación, realizada por técnicos, será evaluada por Schiaretti para la posterior firma del decreto.
Las condiciones climáticas no jugaron a favor de la actividad agropecuaria, generando importantes pérdidas para los distintos sectores. Ayer, la Comisión de Emergencia Agropecuaria, convocada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la Provincia, se reunió en la sala de situación de la cartera agropecuaria para elevar la propuesta de las zonas afectadas.

El encuentro estuvo presidido por los secretarios Héctor Fontán, Daniel Carignano y José Luis Rovasio, de Agricultura, Ganadería y Alimentos, respectivamente y presentaron la propuesta a evaluar para la declaración de emergencia o desastre agropecuario en aquellas pedanías y departamentos afectados por factores climáticos adversos, la cual está sujeta a la evaluación y firma del gobernador Juan Schiaretti. Puntualmente, los técnicos propusieron declarar zona de emergencia y/o desastre a las siguientes zonas: en el departamento San Justo, las pedanías Libertad, Arroyito, Concepción, Juárez Celman, Sacanta y San Francisco; en el departamento Río Segundo, las pedanías San José, Suburbios, Matorrales, Villa del Rosario, Oratorio de Peralta, Calchín y Arroyo de Alvarez; en el departamento Río Primero, las pedanías Chalacea, Tala y Castaños; los departamentos Río Seco, Tulumba, Ischilín y Sobremonte en forma completa; en el departamento Totoral, las pedanías Macha, Totoral y Candelaria; en el departamento Pocho, las pedanías Represa y Chancaní; en el departamento General Roca las pedanías El Cuero, Jagüeles e Italó; en el departamento Unión las pedanías Litín y Loboy; y finalmente en el departamento Juárez Celman, pedanía La Carlota.

La emergencia generalmente, salvo disposición contraria, se establece por seis meses y en raras ocasiones no es firmada por el primer mandatario ya que surge del análisis de los técnicos y de un relevamiento previo de la cartera agropecuaria. Actualmente, está en vigencia hasta el jueves para el sector lechero y ganadero y urge la necesidad de extender la medida debido a la compleja situación que atraviesan los sectores mencionados.

No obstante, debido a la gran variabilidad de afectación por la situación climática en las distintas áreas mencionadas, es importante recalcar que los productores que se encuentren en las zonas afectadas deberán presentar sus declaraciones juradas para que el Ministerio de Agricultura pueda verificar exhaustivamente la gravedad de la situación por la que atraviesan sus establecimientos.

La declaración de emergencia agropecuaria incluye los corrimientos de todas las obligaciones impositivas o tributarias provinciales.

Del encuentro participaron también funcionarios, técnicos y agentes zonales del Ministerio, representantes de distintas entidades del sector agroalimentario cordobés, como Federación Agraria Argentina (FAA), Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), Coninagro, Caprolec y sociedades rurales del interior. También estuvieron el legislador provincial Horaldo Senn y profesionales de organismos como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y directivos del Banco de Córdoba.

A nivel nacional

Los gobernadores de Chaco, Jorge Capitanich, y de Entre Ríos, Sergio Daniel Urribarri, dieron las primeras señales para paliar la desesperante situación, buscando también recomponer la relación con los productores, al declarar la emergencia.

Por su parte, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció recientemente la firma del decreto que declara la emergencia agropecuaria para aquellas regiones afectadas por la peor sequía en los últimos 70 años. Puntualmente, dijo que “desde el 1 de enero de 2010 y por un año, los productores no pagarán el Impuesto a las Ganancias, Bienes Personales y Renta Mínima Presunta, en lo que representa un esfuerzo de todos los argentinos; porque no hay otro sector que tenga este beneficio”.

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