Las declaraciones juradas serán gratis a partir de 2010

Una vez completadas las implementaciones previas como los libros electrónicos, de existencia tanto de vinos como de mostos y el libro de análisis, a partir del 1 de enero de 2010 se comenzará con este tipo de gestión.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura informó recientemente que está trabajando fuertemente en su modernización y eso tiene que ver con la utilización eficiente de las tecnologías disponibles.

Hace unos años el organismo estableció un sistema de información por parte de las bodegas mediante declaraciones juradas, que se presentan a través de Internet, es decir on line. A partir del año 2007 se tomó la decisión de que este sistema fuera arancelado, la actual gestión del INV no compartió el criterio de que fuera un sistema pago y desde que asumió la presidencia el CPN Guillermo García se comprometió con las entidades vitivinícolas en trabajar para lograr que todas las declaraciones juradas que presentaran los bodegueros fueran gratuitas. Con lo que se eliminaba un costo para los elaboradores que no tenía ninguna justificación.

Así se hizo, durante la cosecha 2009, con la documentación que presentó el sector privado y a partir del 1 de enero de 2010 todas las declaraciones juradas que presenten las bodegas pasan a ser gratuitas. El trámite no sufrirá ninguna modificación, sólo que a partir de esa fecha no tendrá costo alguno para los industriales.

Ya se firmaron los convenios con la empresa proveedora del sistema que le va a ceder al INV el software y de ahí todo el sistema pasa a ser gratuito. Con lo que implica como ventaja para los hombres de las vides.

Esto no sólo le facilita a las bodegas el acceso a la información respecto de sus inventarios y de sus movimientos sino que también le permite al INV contar con información oportuna para la fiscalización y obviamente dar cumplimiento al compromiso que asumió la gestión del contador García con respecto a la gratuidad de las declaraciones juradas.

Esto implica un ahorro para el sector privado de un millón doscientos mil pesos por año, una cifra que no es despreciable para todo el conjunto, que individualmente es una cifra menor, pero también importante desde todos los puntos de vista porque mejora la competitividad de la vitivinicultura argentina.

La medida apunta a dar asistencia a los elaboradores y con ello a optimizar los sistemas de control y fiscalización por parte del Estado como el ente contralor encargado del tema. VMJL

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