Las declaraciones de Benedicto XVI en Africa vuelven a desatar polémica

Las declaraciones de Benedicto XVI en Africa vuelven a desatar polémica
El Vaticano desmintió que el Papa haya rechazado el aborto terapéutico en el discurso pronunciado el viernes en Luanda, Angola, que volvió a encender el debate, tras la polémica estallada por sus declaraciones sobre el uso preservativo con prevención contra el Sida.
El pontífice "se expresó contra los programas de salud reproductiva que difunden ampliamente el aborto como medio de control de los nacimientos", precisó el vocero vaticano, el sacerdote Federico Lombardi, al reunirse con periodistas.

La afirmación del pontífice sobre el aborto en Africa había desatado una fuerte discusión, cuando aun no se aquietaron las aguas por su posición ante el profiláctico, en un continente diezmado por el virus del HIV.

El jesuita Lombardi aclaró que la Iglesia prefiere hablar de "aborto indirecto (más que terapéutico) y ésto es moralmente aceptable cuando existen gravísimos peligros de vida para la madre y no por otros motivos".

El portavoz vaticano agregó también que la "evaluación moral" puede ser diferente de caso en caso, como es la discusión sobre una niña brasileña violada cuyos padres fueron excomulgados por permitir el aborto, al igual que los médicos que lo practicaron en el nordeste del Brasil.

Sobre este tema, Lombardi hizo propias las consideraciones de monseñor Rino Fisichella, presidente de la Pontificia Academia por la Vida, que días pasados en un artículo en el diario vaticano Osservatore Romano se había lamentado que la excomunión emitida por el obispo de Recife había sido declarada "con demasiado apuro".

Las palabras del Papa sobre el aborto fueron "mal interpretadas", reiteró Lombardi.

Benedicto XVI se refería al hecho que "bajo el título de salud materna y reproductiva, hoy en muchos documentos internacionales se promueve el aborto como método de control de los nacimientos, pero el pontífice no habló absolutamente del aborto terapéutico", explicó el vocero del Vaticano.

"En la moral de la Iglesia se habla siempre de aborto indirecto, cuando existe una enfermedad grave que pone en peligro la vida de la madre y que debe ser curada, incluso si esto supone la muerte el hijo", subrayó el prelado.

Con estas palabras, el Vaticano hizo una aclaración sobre las controvertidas declaraciones de Joseph Ratzinger sobre el aborto en Angola.

Benedicto XVI, desde Luanda, condenó el viernes el derecho al aborto previsto por los programas de salud reproductiva aprobados por la Organización para la Unidad Africana (OUA)y sostenidos por los mismos organismos de la ONU.

"Cuán amarga, dijo el papa Ratzinger hablando ante las autoridades angoleñas y el cuerpo diplomático internacional, es la ironía de los que promueven el aborto entre las curas de la salud materna!".

"Qué desconcertante (es) la tesis según la cual la supresión de la vida sería una cuestión de salud reproductiva", agregó en su discurso en el palacio presidencial de la capital angoleña.

El pontífice hizo explícita referencia al tratado de Maputo, aprobado en el 2003 por la OUA, en el cual se habla del derecho a interrumpir el embarazo en caso de violencia sexual estupro o incesto, o también cuando existen peligros físicos o mentales para la madre.

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