“Las decisiones en el gobierno se toman de una manera ridícula”

Eduardo Duhalde con LA VOZ y AM 1050

El ex presidente de la Nación, Eduardo Duhalde volvió a cargar duramente contra la actual administración de Cristina Fernández de Kirchner y señaló entre otras cosas que las decisiones en ese ámbito “ se toman de una manera ridícula”

En declaraciones exclusivas a LA VOZ DE SAN JUSTO y AM 1050 LV 27 Radio San Francisco, Duhalde cuestionó también la falta de creación de un gabinete de crisis en el cual se establezcan políticas tendientes a aminorar los efectos de la recesión mundial.

Continuando con su visión crítica hacia la actual administración, dijo que la misma “tiene una idea muy difusa del límite entre un Estado de derecho y un gobierno totalitario o dictatorial”, basando esa apreciación según su análisis en que “hay que respetar a todo el mundo porque cuando no nos gusta un fallo judicial no podemos salir desde otro poder del Estado con los tapones de punta a amenazar a los jueces” .

- ¿Usted calificó a la gestión de Cristina de Kirchner como la más incompetente y que está llena de dirigentes burros e insensibles?

- Este gobierno tiene una manera de gestionar muy especial, como si estuvieran en un municipio pequeño, no hay reuniones de gabinete y ante una crisis de estas características no se les ocurre armar un gabinete de crisis y convocar a la gente que sabe realmente. Además, las decisiones en el gobierno se toman de una manera ridícula, en lugar de tener un procedimiento para la toma de decisiones importantes, se toman por impulsos muy contradictorios entre sí. Además es muy riesgosa esta costumbre de sembrar semillas de violencia, sobre todo en un país donde la gente está enojada por muchas razones.

- Se hace muy difícil construir de esta manera, construyendo poder creando enfrentamientos?

- En algún momento puede servir, dado que la gente común está enojada y quiere decir sus cosas y cuando desde el gobierno o la oposición lo dicen, se sienten interpretados aunque en realidad eso no tiene futuro ya que necesitamos políticos que sean capaces de tender puentes. Hay que ser por lo menos cuidadosos frente a esta crisis y mientras tanto proteger todo lo que podamos a lo que definitivamente nos va a sacar de la situación crítica que es la producción argentina. Hay que cuidar los activos empresarios y dejarse de embromar con tener amarrado al dólar, tiene que fluctuar libremente y si se va a cuatro o cuatro pesos con veinte que se vaya. Por supuesto que esto no es indiferente para los sectores más postergados a los que también hay que proteger en estas situaciones de problemas tan serios.

- ¿Qué opina de las medidas de la presidenta frente a la crisis?

- Hay una falta de credibilidad enorme porque son anuncios sobre anuncios. Un intendente de la provincia de Buenos Aires me decía que no quieren que vaya más a anunciar que van a hacer el hospital en ese lugar porque lo hicieron tres veces. Sobre las 700 escuelas que se van a hacer en el país le correspondían 260 a la provincia de Buenos Aires y no se han hecho. Las cosas que se prometen no se hacen, vinculado todo con esta incapacidad de gestionar. Lo primero que tiene que hacer un gobierno es tener los equipos técnicos para saber qué obras hay que terminar. Primero hay que terminar lo que se empezó, eso es sentido común pero acá no se terminan las cosas que se empezaron, se hacen otras nuevas que se dejan por la mitad o no se empiezan y se vuelve a anunciar en planes en los cuales la gente deja de creer.

- Usted calificó a este gobierno como falto de republicanismo y poco democrático?

- Eso pasa porque tienen una idea muy difusa del límite entre un Estado de derecho y un gobierno totalitario o dictatorial. Acá hay que respetar a todo el mundo porque cuando no nos gusta un fallo judicial no podemos salir desde otro poder del Estado con los tapones de punta a amenazar a los jueces. Si las leyes no nos gustan tenemos que modificarlas, pero el funcionamiento del sistema democrático debe ser un celoso custodio de la independencia de cada uno de los poderes, cosa que no sucede en la Argentina.

- ¿Usted cree que el kirchnerismo puede perder las elecciones legislativas de 2009?

- Yo creo que sí, porque además de las circunstancias de poca credibilidad del gobierno, es evidente que el viento de cola ya paró y vamos a tener un viento de frente. Si hay viento de cola la gente olvida prácticamente todo, pero cuando el viento es de frente, la gente es proclive de cargar contra el gobierno más allá de que tenga menos responsabilidad en algún tipo de retroceso.

- ¿Está arrepentido de haber apadrinado en su momento a Néstor Kirchner?

- En realidad sí porque uno ve las consecuencias después. En ese momento, quienes habían quedado en última instancia eran Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Néstor Kirchner. En ese momento la gente quería lo nuevo y yo creía sinceramente que venía un aire nuevo del sur ya que tenía la sensación de que era lo más novedoso que se podía presentar en el panorama electoral y decidí apoyarlo. La verdad es que los primeros dos años se dedicó a construir poder de una manera heterodoxa pero en realidad lo construyó, tuvo un porcentaje de adhesión del 75 por ciento y después pasa lo que les ocurre a algunos dirigentes políticos cuando piensan que el poder es para siempre y es hegemónico y que nadie puede discutírselo . Kirchner siempre creyó que podía ser ministro de Economía y en realidad ahí empieza a descalabrarse el asunto y después el otro error, que en su momento califiqué de histórico fue propiciar para la presidencia de la Nación a una persona sin ninguna experiencia en materia de gestión.

- ¿Por qué cree que todo lo que usted dice produce más escozor en el gobierno que si lo dijera cualquier otro dirigente político?

- No sé por qué será. Dan por el pito más de lo que el pito vale. En realidad creen que tengo más poder que el que tengo, seguramente será por eso.

- ¿No tiene poder, Duhalde?

- No, lo que tengo es mucha gente que me conoce. Mi liderazgo siempre ha sido nutritivo, tratando de ayudar a la gente y mi alegría era verlos crecer, desarrollarse, crear equipos. Todavía todo el equipo económico ha surgido de los cuadros que creamos y se siguen creando en la provincia con Remes Lenicov. Hoy el ministro de Economía es una quinta línea de ese equipo que comenzó con Remes,siguió con Sarguini y muchos otros donde quedó establecido que la provincia que ha creado verdaderos equipos de gestión ha sido la de Buenos Aires. Actualmente es gente que está en los cargos pero no decide y así no va a poder funcionar nunca un Estado. Hoy tendría que estar funcionando un gabinete de crisis. No sólo que no funciona sino que la hermana del presidente ha desaparecido, en momentos en que la crisis aprieta en el país a los sectores del trabajo, el campo, las ciudades y los cordones de pobreza e indigencia que hay en la Argentina. Yo estoy sorprendido porque en cualquier país que funciona tiene que haber un gabinete social y cuando hay crisis evidentemente tiene que haber un gabinete de crisis donde se convoque a gente capacitada cuyos intereses personales no estén vinculados con las cosas que tienen que decidir.

- ¿Podríamos plantear para 2009 un escenario político con una oposición multipartidaria para enfrentar a los Kirchner?

- Es posible, depende de la capacidad de los dirigentes. Aquellos que no tengan la capacidad de tender puentes de unión o estén atados a proyectos personales, mejor que nos demos cuenta ahora que no sirven para el futuro. En las elecciones legislativas hay que tratar de unir esfuerzos para obtener mayorías legislativas que hagan que el Congreso funcione adecuadamente. Hoy no está funcionando adecuadamente.

- ¿Es posible imaginar a Duhalde candidato a presidente en 2011?

- No, la historia no camina marcha atrás. Hay que confiar en la dirigencia joven y en esto la historia enseña que cuando se necesitan liderazgos la gente misma los va construyendo y lo ideal sería que sean liderazgos de gente joven y preparada para los tiempos difíciles que vienen.

- El jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi dijo que las declaraciones suyas sobre de que ningún gobernador quiere al matrimonio Kirchner están hechas desde el resentimiento. ¿Qué opina de esto?

- Es cierto eso, pero además a Kirchner no le interesa que lo quieran, no nos equivoquemos. Kirchner quiere que le teman esa es la característica de su personalidad y hace ostentación de esa forma de conducir a través del poder que le da tener el 70 por ciento de los ingresos en el orden nacional y lo maneja con una dureza extrema. No le interesa que nadie lo quiera, además él sabe que no lo quieren y sabe que no le interesa que lo quieran porque tiene un desprecio absoluto por todo lo que no sea su pensamiento, ni siquiera el de su esposa.

- ¿Qué tiene para decirles a los argentinos que por allí están expectantes por lo que pueda pasar en las elecciones de 2009?

- Quiero decirles que tengan confianza en el país porque los malos gobiernos lo único que harán es retrasar un proceso de una Argentina que tiene un destino manifiesto. Más allá de las torpezas de quienes gobiernan tenemos lo que el mundo necesita y va a necesitar cada día más ya que aumenta cada vez en forma exponencial la cantidad de habitantes y en muy pocos lugares del mundo se pueden producir proteínas y eso valdrá cada día más y por lo tanto nuestro futuro es muy importante en la medida en que conozcamos nuestra potencialidad y que desarrollemos nuevamente el pensamiento estratégico ausente en la Argentina desde hace bastante tiempo.

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