Una decisión tomada con sus íntimos y lejos de los reclamos de la UCR

El partido le pedía al vicepresidente no quedar cerca del Gobierno y sacar un dictamen ambiguo
El vicepresidente Julio Cobos sacó sus principales argumentos para avalar la remoción de Martín Redrado del interrogatorio que condujo el diputado Alfonso Prat-Gay (Coalición Cívica-Capital) en el marco de la comisión especial que ayer concluyó su tarea.

Según confiaron a LA NACION cerca del vicepresidente, Cobos encontró los motivos para desplazar a Redrado revisando la versión taquigráfica de esa conversación. En cambio, Prat-Gay, que confrontó al economista y puso en evidencia sus errores, aconsejó su permanencia en el cargo.

La paradoja muestra que todo depende del cristal con que se mire, y en definitiva cada uno ve lo que quiere ver. También revela el papel fundamental que jugó el peso que cada uno le dio a su partido, que en el caso de Cobos fue nulo.

"Para nosotros la cuestión era abstracta y lo mejor hubiera sido recomendar a la Presidenta que aceptara la renuncia de Redrado, pero no que lo desplazara", dijo anoche el presidente del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales.

Así dejó sentada la postura que su partido había definido por la tarde, en una reunión en el comité de la UCR en la que participaron las autoridades del radicalismo y representantes de sus bancadas.

"Cobos siempre pensó que tenía que pronunciarse por sí o por no a la remoción, no quería una postura gris", explicaron desde el cobismo.

Como había adelantado LA NACION en su edición del sábado, el vicepresidente centró sus argumentos en la responsabilidad de Redrado por avalar los cuestionados índices de inflación del Indec y lo acusó de poner en riesgo la institucionalidad.

Cobos escribió que Redrado ponderó la situación personal de su desplazamiento por encima de los intereses del país, sin meditar las consecuencias, y deslizó que el escándalo puso en aviso a los fondos buitre, que poco después concretaron un embargo contra fondos depositados en el exterior.

Pero el mendocino se guardó un as en la manga de su dictamen: le recordó a la Presidenta que tiene la potestad de investigar al resto del directorio del Banco Central, y le recomendó que lo haga por las irregularidades que él enumera.

Casi una ironía que en la Casa Rosada leerán incrédulos.

Después de las 21, cuando el consejo de la comisión había llegado a manos oficiales, Cobos abandonó el Senado exhausto (despues de varias noches de insomnio) y conforme, aunque las críticas posteriores de Martín Redrado no le cayeron bien.

En la última semana había tachado y reescrito media docena de borradores con los fundamentos de su decisión, que ya había tomado antes de recluirse en Mendoza el último fin de semana.

Ansioso, ayer el vicepresidente había llegado al Senado a las 8, mucho antes que sus asesores.

Por la mañana estuvo reunido con los mismos que lo asistieron toda la semana, la senadora Laura Montero (su ministra de Economía cuando fue gobernador) y el ex diputado Jorge Albarracín (secretario legal y técnico de su gestión).

A la tarde, en el cuarto intermedio de la reunión, se sumaron dos asesores. El economista radical Raúl Baglini y Enrique Vaquié, ex ministro de Hacienda del también mendocino Roberto Iglesias.

Baglini y Montero fueron los encargados de llevarle a Cobos el mensaje de la UCR, que les había transmitido el presidente del partido, Ernesto Sanz.

Le proponía que en lugar de recomendar a la Presidenta la remoción de Redrado (como ya tenía previsto) le aconsejara aceptar su renuncia.

La diferencia parece sutil pero no lo es. Esa postura era un punto intermedio entre la intención del vicepresidente de remover a Redrado y la de la UCR, que en público y en privado le había pedido declarar abstracta la cuestión y no emitir consejo, para no quedar del lado del Gobierno.

Completamente al margen de la decisión del vicepresidente, los radicales se enteraron por los medios de que Cobos había declinado su propuesta. Con la noticia todavía atragantada, pidieron "dar vuelta la página" y no abrir otro frente de tormenta con Cobos. Total ya tienen bastantes.

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