Una decisión que aumenta el escepticismo

Por Rosendo Fraga

El fallo de la justicia de primera instancia, que convalida las llamadas candidaturas testimoniales, aunque discutible jurídicamente, tiene consecuencias políticas importantes.

Ante todo, permite al oficialismo desarrollar, sin interferencias, su estrategia electoral tendiente a imponerse por votos como primera minoría en la decisiva provincia de Buenos Aires.

Son numerosos los intendentes que han expresado públicamente que no asumirán el cargo para el cual se presentan y lo mismo dijo el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, aunque últimamente ha pasado a decir que no sabe si sería diputado o gobernador, para eludir así la situación de ilegalidad en la cual quedaba colocado.

También la convalidación del domicilio de Néstor Kirchner, quien al iniciarse el proceso electoral seguía figurando en el padrón de la provincia de Santa Cruz, puede ser discutible.

Pero los ciudadanos que observan el proceso electoral con cierta atención -que no son los más- perciben que los fallos de la justicia electoral, en la mayoría de los casos, suelen coincidir con los intereses políticos del oficialismo.

Puede ser una percepción un tanto injusta. La Cámara Nacional Electoral ha dado muestras recientes de intentar mejorar la calidad del acto eleccionario, pero estos esfuerzos no siempre son registrados por la opinión pública.

En el caso de las llamadas candidaturas testimoniales, los sondeos muestran que la mayoría de la opinión pública está en contra. Aproximadamente dos de cada tres opinan de esta manera. Pero ello no tiene demasiado efecto electoral. Quienes no ven con buenos ojos este tipo de candidatura -aunque no lo hagan por un razonamiento jurídico- lo hacen porque las perciben como una expresión del oficialismo. Quienes las rechazan son quienes han decidido no votar por el Gobierno.

El tercio que las acepta o justifica son, en promedio, los que han decidido votar por el oficialismo.

Si bien no tendrá efectos sobre el resultado electoral -aunque no interfiere en la estrategia oficialista centrada en comprometer al gobernador y los intendentes con el resultado de Kirchner- este fallo aumentará el escepticismo de la gente respecto a que la Justicia pueda resultar eficaz para corregir la manipulación electoral, que si bien no es un hecho nuevo ni reciente en la política argentina, con el transcurrir del tiempo no parece retroceder, sino en algunos casos aumentar.

Ahora, le tocará el turno a la Cámara Electoral y no puede descartarse la posibilidad de que algún aspecto del fallo de primera instancia sea modificado.

En el caso que así fuera, pasaría a la Suprema Corte, la que nunca se expediría antes del 28 de junio, con lo cual no habría posibilidad práctica de que las candidaturas testimoniales fueran rechazadas en términos jurídicos.

El fallo que convalida en primera instancia las candidaturas testimoniales puede tener argumentos jurídicos a su favor y en contra. Pero para el hombre común queda una sensación de que la voluntad de quien gobierna no encuentra los límites que se requieren y que en este momento la sociedad comienza a reclamar.

Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

Comentá la nota