"Decidí renunciar la semana pasada".

ROSARIO CENTRAL: Mostaza dejó Central, tras dirigirlo durante apenas cinco partidos. Admite que las críticas del Equi González fueron el detonante. ¿Sólo eso? Van por Russo o Astrada.
Mostaza, si nos salvás del descenso te vamos a hacer otro monumento". La bandera de apoyo canalla a Reinaldo Merlo apareció en su segundo partido en Central, pero el técnico duró apenas cinco fechas allí. La estatua quedará para mejor oportunidad. Otro 10, en este caso el Equi González -como en su momento Marcelo Gallardo, en River-, lo puso en una encrucijada que terminó expulsándolo, por decisión propia, de su cargo de entrenador.

El mismo técnico intentó aclarar su decisión:

-Hubo un problemita la semana pasada, yo dejé de sentirme cómodo y se lo comuniqué anoche (por el lunes) al presidente. Estoy agradecido al plantel, que me dio todo el apoyo la semana pasada, ante un partido importante como era con Racing. También a los dirigentes, a la gente de Central en la calle. Pero al no sentirme cómodo, preferí dar un paso al costado.

-¿Equi González te planteó su malestar?

-No, para nada. Nunca me dijo nada. El jugó 15 ó 20 minutos contra Arsenal, con Vélez todo el segundo tiempo y entró en el partido en Tucumán. Después de ahí, fueron las declaraciones.

-¿Esos dichos del Equi rompieron el clima?

-Esas declaraciones... Yo ya no me sentía cómodo en mi trabajo. Algunos jugadores referentes lo sabían, ya desde la semana anterior.

-¿Tanto puede la declaración de un solo jugador?

-Con los otros jugadores tengo palabras de agradecimiento. Por el apoyo. Yo noté que se había roto algo, y bueno... En realidad, si no me siento bien, no rindo al máximo. Y si no rindo al máximo, yo tengo que dar un paso al costado.

-¿Cuándo tomaste la decisión de renunciar?

-Antes de Racing. Ganara o perdiera, me iba...

Merlo dirigió la práctica vespertina del lunes en el Gigante, la primera después de la derrota ante Racing, sin dejar traslucir señales de lo que ocurriría un rato más tarde. Luego de reunirse con los dirigentes, esa misma noche dejó el Ros Tower, donde vivía recluido en la ciudad santafesina. Ayer al mediodía habló en radio Del Plata y después apagó el celular.

"Merlo despierta cariño, la gente de Central está triste", argumentó Manuel Uzandizaga, hijo del presidente y asesor legal del club."¿Si me parecen graves las declaraciones del Equi? Eso lo tiene que medir la persona que se sintió afectada, Reinaldo... Nosotros consideramos que son declaraciones que no deben hacerse, la Comisión Directiva lo va a apercibir".

¿Mostaza pensaba que la sanción iba a ser mayor? ¿Se sintió escasamente respaldado por la CD? ¿Cuáles fueron los reales motivos del inopinado portazo?

Un buen momento. Merlo reemplazó a Alfaro y tomó el equipo compartiendo el último puesto y con la espada del descenso en la nuca. Debutó ante San Lorenzo y Central ganó 3-1 (5ª. fecha), maravilló con un 5-0 a Arsenal de visitante (6ª), igualó 1-1 con el poderoso Vélez, en el Gigante (7ª), logró un valioso 1-0 en Tucumán ante San Martín (8ª). Se venía Racing.

Pero unas horas antes, Ezequiel González salió a elogiar a otros técnicos alojados en la vereda opuesta de la filosofía futbolística de Mostaza. Algunas voces aseguran que el jugador tiene buena llegada en el corazón de la hinchada. ¿Reflejaba su propio pensamiento o el de la tribuna? Sea como fuere, el entrenador lo encaró en el vestuario, hubo algún término ligado a la traición durante la charla y tras las disculpas, todo parecía encarrilarse. Aunque habrían sido algunos jugadores (Ribonetto, el Kily González) y sus propios colaboradores (René Daulte y el profe Ricardo De Santis) quienes lo convencieron de una tregua hasta después del partido frente a la otra Academia. Incluso, a las pocas horas, desestimaba rotundamente la posibilidad de renunciar. Dos días después dirigiría a Central por última vez: 0-1.

El rápido adiós. "Extranaba muchísimo las cenas con sus amigos. No soportó vivir en Rosario", argumentó una voz rosarina. "No hablaba con los chicos, sólo lo hacía con los grandes... Lo mismo que había pasado en su etapa en River", también se dijo. ¿O acaso resultó que las declaraciones críticas de un jugador lo terminaron por hartar?

Walter Ribonetto, quien arrancara la era Merlo en el banco y jugara sus dos últimos partidos, confesó: "A muchos no nos gustó lo de Equi por la forma en que lo dijo. El tiene un modo particular de decir las cosas. Por ahí habló por la calentura de no venir jugando pero, cuando es así, hay que apoyar al compañero. Todos queremos ganar 5-0 y a veces no se puede". Con otra frase, el propio defensor tomó definitivamente distancia del Equi, reconoció que le pidió al entrenador que se quedara y evidenció la interna en el plantel: "No hicimos nada para que (Merlo) tomara esta decisión. Tiene que decir por qué se fue, y si está disconforme con algún jugador que se tomen las medidas necesarias".

Pablo Alvarez, por su lado, mostró una postura diferente: "El jueves hablamos y le dijimos que estábamos con él. Después hace semejante cosa... Obvio que te molesta. La verdad es que me resultó un poco chocante".

Por la mitad. Antes de aquel enero del 06, cuando dejó River por la pelea con Gallardo, había salido a los tiros de Estudiantes. Y luego terminó su segundo ciclo en Racing (28 partidos entre el 06 y 07) peleado con Blanquiceleste y tras separar del plantel a Francisco Maciel. Pasó en 2008 por el Barcelona de Ecuador, duró 19 partidos y un grupo de hinchas quiso pegarle por no haber puesto al equipo en la Libertadores. En su entorno sospecharon que la agresión fue promovida por los dirigentes. Ahora se fue de Rosario, con otro portazo.

Por la noche, el Equi, enojado pero irónico, hizo su descargo en La Red: "He tenido días mejores. Tengo un dolor inmenso, no era mi intención, pero me la como sin tener nada que ver. No sé lo que le pasó cuando le ocurrió lo de River...". Reiteró luego que hubiera preferido otra forma de jugar para el equipo: "No hace falta compartir la idea del técnico, pero yo la sigo a rajatabla". Aseguró: "Traté de que se sintiera cómodo. Y le dije que, si me equivoqué, me iba yo..." También que se sorprendió cuando se enteró de la renuncia: "Casi me muero. Es un cimbronazo importante". Y al final, la dejó picando: "Se fue por otro motivo, no me entra en la cabeza que se haya ido por eso. No era para que se fuera por eso..."

¿Era para tanto?

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