Se decide una reforma constitucional

Los mendocinos también deben votar si aceptan la enmienda que plantea limitar la reelección indefinida de los intendentes. El Sí necesita casi 600 mil sufragios para que se haga el cambio.

En 2007, todos los partidos con representación legislativa decidieron impulsar una enmienda para limitar la reelección indefinida de la que gozan hasta ahora los jefes comunales. Por eso, hoy los votantes, además de elegir a los candidatos a legisladores, también podrán expresarse sobre la reforma del artículo 198 de la Constitución Provincial.

Esta consulta popular propone reducir a un solo mandato las posibilidades de reelección de los intendentes mendocinos y así apunta a limitar la perpetuación en el poder de los intendentes.

Actualmente, la Carta Magna de la provincia no pone trabas a los sucesivos mandatos de los jefes comunales. El artículo 198 solamente se limita a decir que "los intendentes serán elegidos directamente por el pueblo" y más adelante simplemente "pudiendo ser reelectos".

El resultado es que hubo hasta hace poco quienes persistieron en el sillón municipal por 16 años (es decir cuatro períodos constitucionales). De votar por el "Sí" la mitad más uno de los empadronados, se autoriza la modificación del artículo en cuestión y así los intendentes podrán ser reelectos una sola vez. Para aspirar a un tercer mandato, deberán dejar pasar cuatro años.

Las dificultades para que sea exitosa esta consulta popular son varias. La primera es que faltó difusión tanto por parte de los partidos como del Gobierno, para un tema que no es difícil de entender, pero que necesariamente requiere de una explicación.

Por otra parte, el Síy el No van en boletas separadas a las de los partidos, lo que puede provocar que muchos ciudadanos voten erróneamente o que ante la duda no lo hagan y sólo incluyan en el sobre la lista de candidatos.

Por eso, en el cuarto oscuro habrá un pupitre con boletas del Sí y el No, junto a los que tienen el resto de las listas.

Cuando se puso en marcha esta consulta y como el oficialismo, y en menor medida el Frente Cívico no aceptaron que el Sí estuviera unido a sus boletas, la Justicia decidió que las listas de candidatos y las boletas de la reforma fueran por separado.

Si bien la Junta Electoral determinó que no se unan las boletas de la reforma al resto de las categorías por considerarlas de distinta naturaleza, los especialistas en el tema aseguran que en realidad depende de la voluntad de los partidos. Como la mayoría dijo que no quería que se votara todo junto, la Junta ordenó en esa dirección.

Así, habrá un solo sobre -y por ende una sola urna- por lo que los votantes deberán acordarse en el cuarto oscuro de votar a favor o en contra de limitar la reelección indefinida de los jefes comunales.

El número clave

Frente a este panorama, hay que tener en cuenta, además, que para que se imponga el Sí y la enmienda se considere válida no basta con que los votos afirmativos se impongan, sino que deberán ser equivalentes a la mitad más uno de los empadronados, es decir, casi 591 mil votos. Así se cumple con un requisito exigido por la Suprema Corte que entiende que la Carta Magna sólo es modificable si la mayoría de los electores lo expresa en las urnas.

El detalle es importante ya que el número de los que concurran a votar siempre es menor al total de los empadronados. Con optimismo, se puede estimar que el 75% de quienes están inscriptos en los padrones concurra a emitir su voto.

Considerando esto, sólo si el 70% de los que concurre a votar incluye en su sobre la boleta del Sí se alcanzaría el 50% más uno de los empadronados que requiere la Constitución. Pero hasta ahora cada vez que hubo un intento de reforma con la metodología que se aplicará se hizo difícil reunir los votos necesarios.

Entre los partidos, el oficialismo, si bien apoyó el proyecto legislativo, nunca se entusiasmó con la reforma del 198. No promocionó la reforma y se negó a que se incluyan el "Sí" y el "No" en las boletas de los candidatos.

Los integrantes del cobismo impulsaron la ley de la reforma cuando eran gobierno, en 2007, y aseguraron que militarían el "Sí". Pero en la Junta no pidieron que haya doble urna, como en 2005, y tampoco han hecho campaña por el Sí.

El PD no es proclive a las reformas. Esta vez pidió que las boletas de la enmienda se incluyeran junto con la de los candidatos, aunque tampoco promocionó la reforma y acusó al PJ y a la UCR. Muchos aducen falta de fondos, pese a que un 10% de los recursos de campaña debería usarse para ello.

Así, la reforma pasó desapercibida salvo por algunas iniciativas aisladas, como el caso de cuatro ONGs y un grupo de políticos, que salieron a militar el "Sí", además de una campaña del Gobierno por demás reducida.

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