Decide el Gobierno no salir a mercados y ofrecerá un megacanje de bonos

Decide el Gobierno no salir a mercados y ofrecerá un megacanje de bonos
Intentan postergar parte de los pagos de deuda hasta el final del mandato de Cristina. Están en juego u$s 9.000 millones. Quieren aprovechar el buen clima externo
El primer paso que dará el ministro Amado Boudou para "reinsertar" a la Argentina en los mercados internacionales no será una nueva oferta a los bonistas que mantienen títulos en default. Tampoco la renegociación con el Club de París. En la lista de prioridades del Palacio de Hacienda primero figura un canje voluntario de bonos con un claro objetivo: postergar los vencimientos de deuda de aquí hasta el final del mandato de Cristina Fernández de Kirchner, en diciembre 2011.

El plan –que es elaborado con extremo celo en despachos de Economía– está avanzado y podría lanzarse en los próximos 30 días. Implica un cambio de estrategia radical en la política financiera del Gobierno. Ya no se trata de arreglar las cuentas pendientes para salir a emitir un bono y recaudar dinero que apuntale la alicaída caja oficial sino de disminuir los pagos previstos en los próximos 30 meses.

El canje en ciernes abarcará tanto bonos en pesos (indexados por la inflación oficial) como títulos en dólares, siempre que tengan pagos significativos en el corto plazo. En primera línea para entrar en la operación figuran varios emisiones en dólares: Boden 2012 y 2013, y el Bonar V. En lo que se refiere a los títulos pesos, entrarían el Boden 2008 y 2011, Bocon Pre 8 y Pro 11, y Bogar 18, entre otros.

A cambio se les daría a los inversores la posibilidad de elegir entre distintos bonos a más largo plazo. Quienes entreguen títulos en dólares podrán optar por un nuevo bono en dólares u otro en pesos atado a la tasa Badlar (tasa que releva el BCRA por depósitos a plazo fijo). Y quienes tengan títulos en pesos recibirán a cambio otro papel en pesos, siempre ajustado por la Badlar.

La operación está orientada a seducir a los inversores institucionales. Ya se conversó el plan con algunos bancos. Sucede que quienes no ingresen a la transacción, que será voluntaria, podrán cobrar sus bonos tal como estaba previsto originalmente. Pero se quedarán con un título con menor liquidez (menor posibilidad de vender o comprar con fluidez el instrumento en el mercado).

Para el ahorrista minorista que tiene el bono como una inversión hasta el final esto no representa una gran desventaja. Pero sí para los grandes inversores que operan a diario comprando y vendiendo en el mercado.

Para evitar potenciales embargos de acreedores del exterior, en Economía están diseñando la transacción de manera similar al canje de préstamos garantizados concretado a principios de año. A través de un circuito totalmente dentro del país, donde existe un mayor resguardo ante embargos. Así, los inversores externos que quieran participar deberán cursar su pedido mediante el Mercado Abierto Electrónico (MAE).

"Estamos convencidos de la necesidad de contar con un mercado de capitales muy vigoroso", destacó ayer Boudou en el acto de lanzamiento de las cédulas hipotecarias del Banco Hipotecario. "Esta etapa es la de volver a los mercados de créditos voluntarios" agregó.

En los próximos dos años y medio hay vencimientos de títulos públicos –sin contar préstamos de organismos internacionales– por u$s 13.000 millones. De este monto, alrededor de u$s 9.000 millones serían pagos de bonos que entrarían en el canje. En Economía estiman que con lograr una adhesión en torno al 50% –es decir postergar pagos por u$s 4.500 millones– el horizonte financiero estaría despejado hasta el final del mandato de Cristina. No es una meta difícil de alcanzar si se tiene en cuenta que el 35% del total de bonos está en manos del Estado a través de entidades como la ANSeS o el Banco Nación.

Un dato a tener en cuenta es que no ingresarán en el canje los bonos emitidos en la reestructuración de 2005: Par, Discount y Cuasipar. Por dos razones. Primero, sería una mala señal para los inversores. Segundo, no tienen vencimientos significativos en los próximos años. Tampoco entraría en la transacción el Cupón PIB.

En el Gobierno dicen que intentarán aprovechar al máximo el buen clima financiero internacional para acelerar el canje. Argumentan que hoy los títulos argentinos volvieron a ser atractivos para el mundo y con una baja adicional de 300 puntos básicos en los rendimientos, la operación estaría en condiciones de lanzarse.

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