Una decena de pampeanos varados en Machu Picchu

El alud que provocó la muerte de una turista argentina y un guía en cercanías de Machu Picchu, también hirió a otras tres personas. Una de ellas es Romina Campo, hermana del concejal de Macachín, Pablo Campo, y sobrina del vicegobernador Luis Alberto Campo.
El alud de piedras y lodo, ocurrido durante la mañana de ayer, arrasó el campamento de Wiñay Wayna, a dos horas de la llegada al Machu Picchu, arrastrando la carpa donde pernoctaba Lucila Ramallo Sarlo, de 20 años, produciéndole la muerte. El guía peruano que la acompañaba, Washington Huaraya, también murió en una zona conocida como Inti Punku. El cuerpo de la joven, que era de la ciudad de La Plata, ya fue encontrado y sus familiares notificados y a la espera de viajar a Perú, informó a Télam el cónsul argentino en Perú, Gabriel Volpi.

La triste noticia fue transmitida telefónicamente a los familiares de Romina ayer a las 9 de la mañana cuando otra turista logró comunicarse con Mercedes Alarcia, la madre de la joven macachinense. La desesperación por la falta de comunicación terminó después del mediodía cuando Romina pudo entablar una conversación telefónica con su madre y asegurarle que estaba bien, más allá de su angustia ya que la joven fallecida era su amiga y compañera de viaje y, al momento de la tragedia, dormía a su lado. La joven refirió que estaba a punto de ser trasladada a un hospital en Aguas Calientes a fin de recibir atención médica por las heridas causadas por el mismo alud.

Turistas pampeanos.

Tras conocerse la situación de la familia Campos-Alarcia, se puedo saber que hay al menos una decena de turistas pampeanos varados por los aludes. También se supo que hay otras tres jovencitas macachinenses en la zona. Se trata de Valeria Del Campo, Alejandra Bárcena y Daniela García, aunque en este caso estaban alojadas a resguardo en un hostal en un paraje denominado Santa Teresa, en la zona de Machu Picchu.

A ellos se les suma un grupo de cuatro jóvenes de General Pico, que hasta ayer estaban en el poblado de Aguas Calientes, la ciudad que se encuentra en la base de la ciudadela del centro arqueológico. Se trata de Lucrecia Filomía, María de los Angeles Torres y Diego Martini. En tanto, esperaban novedades de Cecilia Sánchez, otra joven piquense, que había salido un día más tarde desde Cuzco y aún no había llegado a Aguas Calientes, aunque los datos preliminares darían cuenta de que, ante el impedimento de continuar la travesía, habría retrocedido y estaría en uno de los refugios.

Dévora Chico, una joven de 22 años de la localidad de Trenel, también estaba en Aguas Calientes. Según se pudo establecer, se encuentra en buen estado de salud, y ya estableció comunicación con sus padres, informó su madre a través de un diálogo con LA ARENA. "Por lo que nos comentó, vía teléfono celular, estimamos que en los próximos días estaría regresando", sostuvo la familiar, quien dijo estar tranquila. La joven había comenzado el viaje en Salta con un grupo de compañeros de la facultad, y ayer se pudo apreciar por medios nacionales un video casero grabado por un grupo de turistas argentinos, entre los que estaba Dévora, donde explicaban la situación y trasmitían tranquilidad a sus familiares.

Otro pampeano que estaba en esa ciudad era el santarroseño Andrés Zulueta, según se podía apreciar a través de la página web del diario La Nación. El había aportado fotos al medio porteño donde se podían observar las tareas de vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad para que nadie abandone Aguas Calientes por vías peligrosas, el lugar donde debían arribar los helicópteros de rescate y la fuerza del agua que corría tras las intensas precipitaciones que no cesan desde hace dos semanas.

Muchos argentinos.

El primer alud se produjo el sábado, lo que provocó que al menos 2 mil turistas quedaran inmovilizados. Entre 500 y 700 son argentinos, según los reportes de compañías de viajes y autoridades diplomáticas.

Cabe precisar que las autoridades locales han cerrado el Camino del Inca y han advertido a los turistas no aventurarse en el recorrido. Sin embargo, se desconoce si actualmente otros turistas siguen en ruta hacia Machu Picchu.

En tanto, algunos turistas que pasaron la noche en la Plaza Principal de Machu Picchu Pueblo comenzaron ayer a ser trasladados en un helicóptero de la policía hacia la localidad de Ollantaytambo, para luego continuar su viaje hacia la ciudad del Cuzco.

Sin embargo, hay denuncias de que los rescatistas estarían lucrando con los traslados. El guía de turismo Fred Reyes denunció a una radio peruana que sólo algunos empresarios y turistas con poder adquisitivo han sido socorridos por el llamado "puente aéreo" habilitado por las Fuerzas Armadas.

El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Martín Pérez, indicó a varios medios que los turistas están varados en el estadio, hostales y en la estación de trenes en Aguas Calientes. El acceso a la ciudadela inca de Machu Picchu y a Aguas Calientes permanece bloqueado desde el sábado cuando el alud de barro, que se desprendió de un cerro, sumado al desborde de los ríos, afectó la vía de tren, único medio de transporte terrestre para entrar o salir del lugar.

Evacuación.

El cónsul Volpi dijo además que ayer los helicópteros "comenzaron a evacuar a los turistas con prioridad para los niños y las mujeres mayores de 60 años". Aseguró que la lista de turistas argentinos "no está completa porque no funcionan bien los faxes en Aguas Calientes", y que hasta que no estén en Cuzco "no se podrá saber la identidad de todos".

"La situación se volvió extremadamente difícil porque el agua y la comida comenzaban a escasear en Aguas Calientes, que es un lugar chico para albergar a tanta gente durante los tres días que los turistas permanecieron allí", dijo a Télam Pablo Pozo, de la oficina regional de comunicaciones de Cuzco. Precisó además que en el Camino del Inca "permanecen otros 200 turistas en condiciones aún más precarias, dado que duermen en albergues y con poca comida".

Pozo explicó que como ayer cesó de llover, "los helicópteros de la Fuerza Aérea peruana pudieron establecer un puente y ya comenzó la evacuación de los turistas". Según pudo saber LA ARENA, algunos de los pampeanos ayer, a última hora, esperaban ser trasladados junto a otros turistas a un poblado cercano para de allí ir a Cuzco, donde les habían prometido que un avión iría a buscarlos.

Emergencia.

El gobierno peruano declaró el estado de emergencia por 60 días en varias zonas de Cuzco, como las localidades de Calca, Quispicanchi, Cuzco Ciudad, Urubamba, Canchis, La Convención y Anta, y el departamento de Apurímac, por las lluvias que caen desde hace 14 días entre 10 y 12 horas por jornada, lo que causó al menos ocho muertos, miles de viviendas dañadas y centenares de damnificados.

Las lluvias destruyeron unas mil viviendas en las zonas periféricas de la capital del departamento de Cuzco, del mismo nombre, y en provincias cuzqueñas, además de unas 9 mil hectáreas de cultivos, con pérdidas calculadas en unos 150 millones de dólares, según la agencia de noticias Ansa.

El presidente regional de Cuzco, Hugo Gonzáles, ordenó el cierre de Machu Picchu al turismo por tres días, porque las carreteras están interrumpidas. "No hay forma de llegar al complejo arqueológico, las vías están afectadas y la reparación tomará de 3 ó 4 días", afirmó Gonzáles.

Defensa Civil de Perú informó que en toda la región del Cuzco 1.175 personas se encuentran damnificadas, y que otras 3.440 fueron afectadas, mientras que 237 viviendas quedaron destruidas, y 680 fueron dañadas.

"Estamos bastante asustados"

Lucrecia Filomía es una joven de General Pico que ayer esperaba, junto a sus dos amigos (María de los Angeles Torres y Diego Martini) y varios turistas más, ser evacuada de Aguas Calientes para poder llegar a Cusco. También, aguardaban noticias de Cecilia Sánchez, otra piquense que había iniciado el Camino del Inca un día más tarde, pero de quien suponían que estaba en un refugio.

"Estamos un poco asustados pero bien", dijo ayer Lucrecia, de 25 años y estudiante de Geografía de la UNLPam, en una comunicación con Radio Noticias. "Estamos refugiados, gracias a dios paró de llover y está despejando", explicó durante el breve pero tranquilizador diálogo. Su teléfono celular era el único contacto que tenían las familias de General Pico para tener novedades de los suyos, y la joven intentaba racionar la carga de la batería para que no se le termine. Por eso aprovechaba cada toma de corriente que encontraba para cargarlo, aunque a última hora se había cortado la luz en la ciudad.

-¿Tienen novedades acerca del rescate?

-Estamos esperando desde ayer, pero se les había dificultado para descender. Porque no están acostumbrados a que acá bajen helicópteros, y por el tema del cablerío en el aire se complicó. Trajeron nada más que agua. Y estamos esperando.

-¿Hay personas heridas?

-Heridos no. Lo que sí ha pasado es que por la desesperación muchos se han ido por su cuenta por caminos alternativos, caminando horas hasta llegar a alguna otra ciudad más cercana. Y por las avalanchas de la noche hay gente desaparecida, no sabemos exactamente cuántos.

-¿Y las otras personas que están con vos?

-Estamos bien, estamos juntos. Hay otras chicas que creo que son de Catriló que también se han visto. Hay bastantes argentinos.

-¿Y Cecilia?

-Yo todavía no he tenido novedades de ella. Sé que ella estaría haciendo el tercer día del Camino del Inca. Yo ya lo terminé y por la emergencia tuvimos que salir, yo casi había llegado al santuario de Machu Picchu. Y estoy averiguando y tratando de comunicarme a ver si hay alguna novedad (de Cecilia). Supuestamente dicen que todo el Camino del Inca fue evacuado, y que existe la posibilidad de que Cecilia haya retrocedido pero no sé hasta qué punto. Pero está todo bien.

"Estamos todos rezando"

Julia Filomía, la mamá de Lucrecia, también habló en Radio Noticias y se mostró obviamente preocupada por la situación. Señaló que el principal temor radicaba en, según lo que había comentado su hija, una laguna ubicada al norte de Aguas Calientes "que está a punto de desbordar". "Algunos alojamientos se están inundando y la gente está saliendo al Estadio, que es una plaza que hay en el pueblo", contó. El Estadio es el lugar que las autoridades han dispuesto para el aterrizaje de los helicópteros de rescate. Contó que el lunes hablaron dos veces con la Embajada argentina "Al principio nos dijeron que el rescate iba a ser con helicópteros y después que el problema es que se habían inundado los surtidores en Perú y no tenían gasolina para abastecer. Hoy por televisión, supe que habían evacuado a los estadounidenses y a los europeos, los latinos siguen quedando". Sobre el viaje, detalló que salieron desde Bolivia adónde habían asistido al casamiento de otra de sus hijas. "Fueron al casamiento, y desde Santa Cruz de la Sierra les quedaba mucho más cerca. Pero allá tenían contratado, desde hace dos o tres meses, esta subida hasta el Machu Picchu. Lo único que tenemos es fe, y estamos todos rezando para que se corte la lluvia, para que esa laguna no se desborde y puedan hacer la evacuación".

Cómo se llega a Machu Picchu

Para llegar a Machu Picchu por el principal Camino Inca se debe hacer una caminata de unos tres días. Para ello es necesario tomar el tren de Cusco a Aguas Calientes, desde donde parte el recorrido a pie. Algunos visitantes toman un autobús local desde Cusco hasta Ollantaytambo y de otro transporte para luego recorrer las vías del tren hasta cubrir los 32 kilómetros que hay hasta Aguas Calientes. La ausencia de una carretera directa al santuario de Machu Picchu es intencional y permite controlar el flujo de visitantes a la zona. Eso no ha impedido el crecimiento desordenado (y criticado por las autoridades culturales) de Aguas Calientes, que vive para y por el turismo

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