Una decena de barrios costeros de Corrientes afectados por la creciente

Defensa Civil Municipal inició la entrega de chapas de cartón, aunque los vecinos reclaman los postes y el alambre para armar las casillas. La Provincia no realizó ningún tipo de operativo. El Paraná sigue creciendo, aunque disminuyó su ritmo.
Al amanecer de ayer, el río Paraná en el puerto de Corrientes, tenía una altura de 6.62 metros, sobrepasando la "Fase de Alerta" (6.50) declarada el pasado lunes por la tarde. Con este panorama, las autoevacuaciones de los habitantes de las orillas del río Paraná, comenzaron a multiplicarse.

Los barrios más afectados son en la zona Sur: Río Paraná, Costa Esperanza, Galván y Caridi; en tanto, en el sector Norte de la ciudad son: Quinta Ferré, Pujol, Anahí, Canal 13, Molina Punta y Punta Taitalo.

Según informaron desde la Comuna, se asistieron, desde el pasado viernes hasta ayer, 50 familias, aunque se espera llegar hasta las 70 durante esta semana, en la cual la altura podría llegar a los 6.90 metros el viernes, según las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA).

Según indicó la Comuna ayer, a cada familia se le entregó un corte de rancho y bolsones de alimentos. En el barrio Quinta Ferré, sin embargo, los vecinos se quejaron, pues solamente le entregaron chapas, sin los postes y el alambre para armar la casilla improvisada, en un espacio verde que se encuentra junto a la cancha, en la esquina de Bompland y el río

"Estamos trabajando con antelación, sabemos que hay probabilidades de que el río sigua creciendo, así que el monitoreo es constante. Hasta ahora, todo va conforme a lo previsto, no obstante no hay que descuidar ningún detalle para que la situación no nos supere. Hay que mantenerse en alerta y con constantes relevamientos", explicó el director de Defensa Civil Municipal Bruno Lovinson.

Barrio Quinta Ferré

Los vecinos del barrio Quinta Ferré, pidieron la construcción de un terraplén en la esquina de Azara y el río (frente a la cancha de fútbol), con el fin de que no ingrese el agua por las zanjas de la calle. Además, solicitaron un trabajo en las cloacas por parte de la empresa Aguas, porque las mismas están tapadas y la situación se complicó con la creciente.

En tanto, la directora de la Sala de Atención Primaria de Salud (SAPS) "Barrio Itatí", María del Carmen Babin, indicó: "Con los agentes sanitarios comenzamos a hacer recorridas y a hablar con los vecinos costeros, para relevar su estado", aunque a las vez se quejó de "los vivos" que buscan aprovecharse de la situación sacando provecho de la inundación. La médica Nancy Bracamonte, explicó que "se comenzaron a observar problemas de diarreas por el consumo de agua contaminada, esto afecta a familias completas". Las patologías más frecuentes son las picaduras de víboras, problemas bronquiales, dermatitis, diarreas y vómitos.

Viendo la inundación desde la costanera

En tanto, desde la rotonda final de la Costanera Sur, se pude observar el avance del agua sobre varias viviendas, ubicadas a metros del más moderno paseo costero de la ciudad. Se trata de vecinos que se instalaron hace pocos años en el lugar y que se dedican a la pesca o a la ladrillería.

En el lugar hay media docena de familias afectadas. "Hasta ahora no tuvimos ayuda", dijo el señor Escacelle, albañil de profesión. El agua avanzó sobre la mitad de su casa y la familia, compuesta por cuatro chicos, y su compañera, se tuvo que refugiar en una única pieza. Sin embargo, para hoy, la mujer y sus hijos se irán a la casa de un pariente y él se quedará en el lugar a cuidar "sus cosas".

La pregunta que se repite en todos lados es: "¿Qué saben? ¿Va a seguir creciendo? Esa es la preocupación de los afectados y de los que ven que el agua salpica sus pies, de acuerdo a las respuestas sacan conclusiones para saber cuándo les tocará evacuar. Por ahora, el Paraná sigue creciendo, aunque hay noticias alentadoras de que aguas arriba se detuvo.

"Camau" Espínola realiza gestiones ante Desarrollo Social de la Nación

Ayer, funcionarios de la actual administración comunal se reunieron con los equipos técnicos de la futura gestión de Carlos "Camau" Espínola. Según trascendió, se buscará el acompañamiento a las acciones que está tomando Municipalidad y se ofreció el trabajo de los futuros funcionarios.

Sin embargo, fuentes consultadas aseguraron que no se van a realizar trabajos en paralelo. "No vamos a cruzar el trabajo nuestro con el de la Comuna, porque no queremos sobreponer acciones, solamente acompañar y conocer las medidas que se están tomando" dijo una fuente consultada.

El intendente electo viajó a Buenos Aires y luego del encuentro se le envió un informe con los resultados del mismo.

Espínola mantuvo reuniones con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de Nación, a quienes les entregó los informes preliminares realizados por sus equipos técnicos y acercados por el secretario de Obras Públicas, Jorge Campos, y por el secretario de Salud Angel Valmaggia.

Desde la Municipalidad informaron que la Dirección de Zoonosis también se halla afectada a los operativos en virtud de registrar la posible presencia de plagas y alimañas típicas de este tipo de contingencias climáticas.

Cáritas

Ayer se comenzó a diagramar el trabajo de Cáritas. Por medio de los referentes parroquiales de cada barrio.

Esta organización de la iglesia católica junto con la Cruz Roja Corrientes, trabajan en una segunda etapa de asistencia luego que Defensa Civil Municipal realizo los primeros trabajos.

Cáritas será la encargada de la entrega de ropas y de alimentos; en tanto Cruz Roja realizará los controles sanitarios.

La encargada del equipo de emergencia de Cáritas, Patricia Monzón, explicó que la tarea se basa en un primer relevamiento que hace Defensa Civil. "La Municipalidad nos debe entregar dirección de los autoevacuados (lugar de la casa afectada y a donde se reubicaron). Esto luego es constatado en el lugar por los referentes parroquiales.

Respecto de la campaña de donación de ropas, alimentos no perecederos y pañales; desde Caritas informaron que hoy se comenzaron a recibir donaciones en su sede de Yrigoyen 1504.

El capataz de los troperos ahogados

Florencio Rodríguez: "Me salvé del río de milagro"

El río Paraná impone respeto y, en medio de una constante creciente, su comportamiento es tan irregular como peligroso, aún para muchos baqueanos e isleños que, siendo entendidos en zonas de afluentes, son sumisos ante la fuerza de la corriente. Sin embargo, muchas veces los impulsos suelen jugar una muy mala pasada, como ocurrió en una estancia ubicada en la localidad de San Lorenzo, donde dos troperos perdieron la vida al intentar cruzar un afluente del río.

Florencio Rodríguez es capataz de la estancia El Diamante, donde Meza (38) y López (31) se ahogaron a causa de la creciente y, al igual que el día anterior, la siesta del sábado los tres peones se encontraban arriando animales a caballo para evacuarlos de las zonas inundables. "El día anterior (viernes) cruzamos por el mismo lugar pero el agua aún estaba bajo", comentó Rodríguez a "época".

El hombre manifestó que la creciente fue abrupta y ambos troperos (quienes no conocían lo suficientemente la zona) no se percataron del elevado nivel del afluente. "Veníamos a caballo y antes del cruce les dije que se adelantaran porque tenía que acomodar las calchas, cuando llegué al lugar vi al caballo de López totalmente empapado y Meza, a su lado, me dijo que había desaparecido", contó Rodríguez mientras sus ojos se enrojaban de tristeza.

En ese momento, el capataz recomendó a Meza que lo aguardara, que volvía al puesto de la estancia en busca de la canoa para hacer el recorrido. "Cuando volví, me encontré con el segundo caballo totalmente empapado", comentó entre lágrimas. Rodríguez, volvió ayer hasta el lugar para contar a este medio cómo sucedieron los hechos. Con hondo pesar recuerda a sus colegas y afirma que lo sucedido le cambió profundamente, y que hoy siente "temor y respeto al río", sentimientos que nunca pensó sentir ante las aguas del bravío Paraná, el cual conoció desde que era chico.

Comentá la nota