Ex decano ratificó ante la justicia las denuncias de corrupción en la Uader

Meses atrás comentó que recurriría a la justicia. Este jueves se presentó a prestar declaración. Habló de presiones para destruír los documentos con firmas falsificadas. Asegura que la rectora de la Uader miente.
El 19 de diciembre fue primicia de este medio que el decano de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), Licenciado Máximo Chaparro, había sido desplazado de su cargo por motivos que él mismo opinaba eran “políticos, en el sentido que he querido sanear fuertemente la facultad, que no exista clientelismo político ni que existan personas compradas en su conciencia con horas cátedra y eso definitivamente tiene un costo”.

A su vez, denunciaba la aparición de muchas Resoluciones que tenían su firma, pero falsificada y anunciaba que recurriría a la justicia.

Dos meses después, INFORME DIGITAL tuvo una charla con el ex decano quién comentó que “se van sucediendo una cantidad de contradicciones, atropellos y corrupción cada vez más graves en la Uader y en la Facultad de Humanidades. La buena nueva es que este jueves me citó el Juzgado número 7 en lo Penal para que hiciera las primeras declaraciones acerca de las cerca de 152 Resoluciones donde me falsificaron la firma. Había designaciones, cátedras entregadas a personal administrativo, otorgamiento de equivalencias que habría que ver si son válidas o no, a esas Resoluciones la estuvimos viendo con el juez”.

Las presiones

“A esas resoluciones las buscaron durante enero, me presionaron a ver si las entregaba, les dije que no las tenía, me decían que había que destruirlo porque iba a perjudicar a mucha gente, todo mediante llamadas telefónicas anónimas. Pero sospecho que viene del mismo sector que recibe las prebendas, que son ñoquis y responden a un partido político que está enfrentado con otro”, dijo suspicazmente Chaparro.

"La rectora miente"

El ex decano de la FHAyCS contó que “la rectora sale a declarar en el diario que desde el año pasado, Rectorado a comenzado con las investigaciones de las anomalías e irregularidades de la facultad, incluso en la tarde de este jueves me ha llegado una citación para que vaya a hacer una declaración en Rectorado sobre un sumario interno sobre estas presuntas irregularidades, yo me pregunto, qué va investigar la rectora si el cuerpo del delito está en el Juzgado Penal”. “Es falso lo que declaró el miércoles al diario” disparó Chaparro quen agregó que “porque si se hace alguna investigación será de palabra, nos miraremos las caras porque el cuerpo del delito está en el Juzgado Número 7”.

“El 23 de diciembre la rectora le dijo a la opinión pública que mi designación era transitoria y que vencía a fines del año lectivo 2008 y eso no es así, yo no hubiese aceptado ser decano por setenta días, es absurdo, no puede decir la verdad esta pobre mujer”, fustigó.

Cajonear

Paso seguido agregó que “la primer nota que tuvo la rectora este año, fue mia, una nota dirigida al Consejo Consultivo, donde informaba de todas las anomalías para que analizara la situación y sugiriera alguna solución de superación. La rectora me informa este mismo jueves, esto es terrible para mi, que esa nota no la va a elevar al Consejo Consultivo porque no responde a los procedimientos administrativos de la provincia de Entre Ríos, o sea que lo va a tener en su cajón hasta no se cuando”.

Los pasos judiciales

En tanto que comento a INFORME DIGITAL que “por lo que pude hablar con la jueza, van a seguir hasta las últimas consecuencias con la falsificación, esto compromete a la rectora porque tendría que haber hecho un sumario y una investigación en agosto, cuando esto se vio y ha hecho ocultamiento de falsificación de documento público”.

El cuerpo del delito

Al respecto de las Resoluciones alteradas, Chaparro contó que “tuve la precaución esa noche donde descubrí una de casualidad y después descubrí todas, de llamar a un abogado y gente del Rectorado y de llamar a la rectora y comentarle lo que sucedía. Tuve el recaudo de llevarlo a un abogado de Paraná para que las tenga escondidas”.

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