De la década infame al Bicentenario

Por: Silvia Naishtat

Como profesor de Finanzas Públicas de la Universidad Nacional de Córdoba desde 1955, por la cátedra de Salvador Treber desfilaron varias camadas de economistas, entre ellas casi todo el equipo de Domingo Cavallo que, pese a situarse en las antípodas, lo llaman maestro. Treber fue director del Banco Central en tiempos de Raúl Alfonsín y uno de los primeros en adaptar la teoría keynesiana a la industrialización de países como el nuestro. Por estas y otras razones, su último y celebrado libro, La Argentina de la década infame al Bicentenario, recorre hoy distintos think tanks.

Allí cita la biografía de Stefan Zweig, El mundo de ayer, en la que el austríaco describió el contexto en el que se desenvolvió su vida. Treber pinta la Argentina del año 30, un país de 14 millones de habitantes, virtualmente un inmenso desierto, salpicado con algunas ciudades y cientos de pequeños pueblos donde solo se impartía la enseñanza primaria. En esa década, recuerda, comenzó la sucesión de golpes de Estado que se reiterarían hasta 1976. "Esa práctica vino acompañada de gobiernos funcionales a las elites defensoras del privilegio", escribió. En los 40, la primera mitad estuvo signada por la Segunda Guerra Mundial. En los 50 hubo una creciente participación de los sectores populares y un gran éxodo del campo hacia las ciudades. Hasta la mitad de los 70 fueron años, de acuerdo con Treber, de avances en términos de equidad social; pero luego "violentamente interrumpidos por el accionar de bandas criminales y la presencia omnímoda del último gobierno militar, que impuso un régimen de terror".

En consecuencia, "solo en la década del 90 y en la primera del siglo XXI nos hemos visto liberados de esa reiterada secuencia de avances y retrocesos que no nos dejaron progresar".

La recuperación de la vida democrática fue "difícil, con una clase política que no ha estado a la altura de los acontecimientos pero, aún así, después la última crisis -la más aguda de los últimos cien años- hay total coincidencia que, en este momento, Argentina transita por un período favorable, quizá inigualable". ¿Cuál es su temor? Que se vuelva a desperdiciar.

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