La ley deberá precisar si el gobernador estará obligado a respetar el orden de mérito del CAM

La Legislatura tendrá que determinar qué debe entenderse por "dictamen vinculante", que es lo único que exige la Constitución. En la mayoría de las provincias, los Consejos de la Magistratura, más que aconsejar, efectúan propuestas. Terminología
¿Qué debe entenderse por la expresión "dictamen vinculante" del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), que exige la Constitución reformada en 2006? ¿Eso supone que, tras la celebración de un concurso, para designar a un juez, el gobernador deberá ceñirse estrictamente al orden de mérito que fije ese dictamen o podrá optar por alguno de los seleccionados, sin importar la ubicación, con tal de que figure en la nómina? Esa conclusión que eleve el CAM, ¿contendrá un solo nombre o serán varios? ¿Pueden ser cinco, como defiende José Alperovich? ¿Qué ocurrirá si en un fuero hay más de una vacante: habrá una sola lista común o una por cargo acéfalo? Estas preguntas suscita la futura organización del CAM.

Los diseños varían según las provincias. En un extremo se encuentra Tierra del Fuego. Allí, como corolario de la selección, el Consejo de la Magistratura, lejos de formular un mero dictamen, propone al Poder Ejecutivo que designe a un determinado abogado como miembro del Superior Tribunal de Justicia y hace lo mismo cuando hay que nombrar a un juez inferior, pero entonces la propuesta es remitida al alto tribunal, que es el que designa.

En el otro extremo estaba La Rioja antes de la reforma constitucional de 2008. La Ley 6.671 establecía: "el Consejo de la Magistratura compondrá una nómina de hasta cinco postulantes que reúnan las mejores condiciones para el ejercicio del cargo concursado. Los nombres se consignarán sin determinar merituaciones (sic) ni calificaciones de ninguna clase, en estricto orden alfabético". Esto ampliaba los márgenes del poder político.

En el medio se sitúa el modelo federal. La Constitución nacional ordena que, por cargo acéfalo, el Consejo de la Magistratura emita -no ya un dictamen-, sino "propuestas en ternas vinculantes". La similitud entre esta previsión y la del CAM que funcionó en Tucumán entre 1991 y 2003 radica en que el CAM sugería tres nombres por vacante, pero el decreto que lo creó aclaraba que las nominaciones eran "en función de asesoramiento, sin carácter vinculante". No obstante, el Ejecutivo no solía apartarse del terceto.

Lenguaje administrativo

La Constitución de 2006 ya no demanda que sea una terna, como ocurría en 1991 y como sucede en la mayoría de las provincias, por lo que Alperovich invoca la posibilidad de un quinteto, como en La Rioja antes de 2008. La Carta Magna sólo exige que el CAM elabore un "dictamen vinculante". Pero no aclara qué es lo vinculante: ¿el orden de la nómina o basta que un nombre figure en la lista? Tampoco fija cuántos nombres debe incluir la nómina.

La expresión "dictamen vinculante", más usual en el Derecho Administrativo que en el Constitucional, define la actividad -de naturaleza técnica- que se dirige "a ilustrar, con sus pareceres, a los órganos de la administración activa sobre actos o resoluciones que deben adoptar en el cumplimiento de sus funciones", explica el jurista Manuel María Diez.

El recordado Miguel Marienhoff solía distinguir tres clases de dictámenes: "los facultativos son los que la administración no está obligada a requerir, por lo que, si voluntariamente los solicita, no está obligada a aceptar sus conclusiones. Los obligatorios son los que, si bien la administración está obligada a solicitar, no está obligada a conformarse a ellos. Los vinculantes serían los que la administración está obligada a requerir y a aceptar sus conclusiones".

Alperovich avala el quinteto, como hizo en un decreto de 2006

El 15 de junio de 2006, nueve días después de la sanción de la nueva Constitución, el gobernador José Alperovich organizó por medio del decreto 1.820/14 el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). También estableció que el CAM, luego de celebrar un concurso entre los interesados en cubrir una vacante, debía elevarle cinco nombres, para que él eligiera a uno por cargo acéfalo. Tres años después, el mandatario sigue sosteniendo la misma idea del quinteto, pese a que la Justicia provincial declaró inconstitucional y nulo tal decreto.

El CAM diseñado por Alperovich preveía que cuatro de sus seis miembros representaran a los poderes políticos: el ministro de Gobierno, el fiscal de Estado, el secretario general de la Gobernación, y un legislador. A ellos debía sumarse un vocal de la Corte Suprema y un representante del Colegio de Abogados de la capital o del Sur (seleccionado por sorteo), según en qué centro judicial estuviera radicada la vacante.

El artículo 7 del decreto establecía que, por cargo acéfalo, el CAM debía "confeccionar una lista con los cinco mejores puntajes de la selección de postulantes" concretada mediante la celebración de concursos públicos de oposición y antecedentes.

El 5 de febrero de 2008, la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo declaró inconstitucional el tramo del artículo 101, inciso 5 de la Constitución que facultaba al gobernador a organizar discrecionalmente el CAM, razón por la que el decreto 1.820/14 también cayó. Dicho tribunal agregó que el PE ya no puede incidir en la etapa de selección a cargo del CAM. Si bien ahora el CAM será organizado por ley, Alperovich aún defiende el quinteto, como cuando el CAM dependía de su órbita exclusiva.

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