Se deben unos $ 540 millones a proveedores

Son empresas que trabajan tanto con la Provincia como con la Municipalidad de Córdoba. Se complica la cadena de pagos.
Tanto la Provincia como la Municipalidad de Córdoba hacen malabares para pagar los sueldos. Casi todo lo demás se va postergando –en especial en el Palacio 6 de Julio, que no cuenta con un banco que les otorgue giros en descubierto a sus acreedores–. Así, las empresas locales que proveen bienes y servicios a las reparticiones estatales se llevan la peor parte: la deuda de ambas jurisdicciones superaría los 540 millones de pesos y hace rato que complica la cadena de pagos en varios sectores.

"¿De dónde creen que sale la plata para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones?", preguntó en voz alta un proveedor de la Provincia durante una reunión de pares, realizada, días atrás para analizar la deuda que la Provincia arrastra con el sector.

Sin embargo, el Ministerio de Finanzas relativiza la situación. "No conozco cuáles son los continuos reclamos de cámaras y entidades sobre la deuda con proveedores, excepto el caso de las droguerías, que estamos analizando con el Ministerio de Salud y que es menos de los 100 millones que reclaman", respondió el ministro de Finanzas de Córdoba, Ángel Elettore.

De todos modos, el funcionario evitó precisar montos. Pese a estar casi a fines de noviembre, aún no se ha dado a conocer la ejecución presupuestaria del tercer trimestre, pero a mitad de año, la Provincia cerró con una diferencia de alrededor de 1.100 millones de pesos entre lo ordenado a pagar y lo efectivamente liquidado.

En ese mismo informe sobresale el bajo nivel de pago (44,9 por ciento) sobre las órdenes giradas en el rubro "trabajos públicos".

Según el Ieral de la Fundación Mediterránea, la "deuda flotante" subió 66 por ciento en comparación con diciembre de 2008. "Creció este año por la diferencia entre ingresos y egresos, en buena medida explicado por los atrasos de la Nación por el Programa de Asistencia Financiera (PAF) y para la Caja de Jubilaciones", explicó Marcelo Capello, economista jefe de esa institución.

El especialista agregó que "entre proveedores y contratistas se estima que la deuda flotante superaba los 400 millones de pesos", aunque la situación "no ha empeorado después de junio".

De todos modos, Capello no descartó un desequilibrio en diciembre "que podría superar los 300 millones de pesos y buena parte de esa cifra puede constituirse en mayor deuda flotante".

Un indicador sensible de las dificultades con los fondos corrientes está en el Banco de Córdoba, donde el Estado ya absorbió prácticamente todo lo que podría juntar con los 150 millones de dólares del Boncor 2017. "El Banco ha sostenido el funcionamiento del Estado provincial como una especie de política anticíclica", reconoció el director ejecutivo de la entidad, Alejandro Henke.

Al borde de la cesación. La oposición política al intendente Daniel Giacomino sostiene que la Municipalidad de Córdoba no está lejos de la cesación de pagos.

El radicalismo, a través de la Fundación Ramón Bautista Mestre, asegura que, al 31 de octubre, la diferencia entre lo ordenado a pagar y lo efectivamente pagado por Tesorería municipal era de 333,2 millones de pesos. La cifra no incluye sólo proveedores, sino también deuda salarial y préstamos.

Miguel Pozzolo, secretario de Economía del municipio, asegura, en cambio, que la deuda flotante es mucho menor: "Lo exigible a la fecha por proveedores oscila alrededor de los 80 millones de pesos. Es cierto que hay problemas administrativos y burocráticos que hacen que muchos expedientes no lleguen en tiempo y forma a Tesorería", indicó.

Estimó que el plazo promedio de pago –una vez que los expedientes llegan a Tesorería– es de unos 60 días. Los proveedores, en cambio, aseguran que nadie cobra antes de los 90 días, que hay expedientes que tardan varios meses más y que esos "problemas burocráticos" suponen la existencia de centenares de expedientes con facturas impagas, cajoneados a propósito o perdidos en medio de un enorme desorden administrativo que reina en el Palacio 6 de Julio.

El constante cambio de funcionarios y el conflicto gremial casi permanente agudizan el problema.

La cifra exacta que el viernes último se acumulaba a la espera de pago en Tesorería era de 84,2 millones de pesos. Cabe aclarar que casi 30 millones corresponden a la deuda que el municipio aún mantiene con Cliba –que dejó de prestar servicios en enero pasado– y que la mitad de esa cifra está sujeta a un plan de pagos que no está vencido.

Fuentes municipales estiman que si a esos 84,2 millones se les suman todas las facturas "atrapadas" en distintas reparticiones, la cifra total de la deuda con los proveedores se acerca a los 140 millones de pesos.

Desde Economía recalcan que en el transcurso de este año el municipio hizo un esfuerzo enorme para achicar su deuda flotante. "Tuvimos ingresos extraordinarios por 95 millones de pesos (un crédito de 60 millones del Banco Nación y 35 millones en ATN), pero pagamos deudas por 220 millones. Esto significa que destinamos 125 millones de nuestros recursos genuinos para achicar la deuda", indicó Pozzolo.

Trascendió, en tanto, que en la primera semana de diciembre el Palacio 6 de Julio comenzará a liquidar con un mecanismo de pago diferido (30, 60, 90 y hasta 120 días), que ya fue acordado con algunos de los sectores con los que arrastra compromisos.

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