El debate por el reglamento potenció diferencias en el CAM

El debate por el reglamento potenció diferencias en el CAM
Definen cómo serán los concursos que rendirán los aspirantes a ingresar a la Justicia. El presidente del cuerpo, Antonio Gandur, propuso que haya convocatorias múltiples. Vargas Aignasse ratificó su oposición.
En su cuarta sesión, el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) no pudo avanzar con la celeridad con que lo había hecho en las deliberaciones anteriores. Después de más de tres horas de debate, al cierre de esta edición, los consejeros sólo habían podido evaluar dos artículos del reglamento interno. Ambos están vinculados con los concursos de oposición y de antecedentes para la cobertura de los cargos vacantes en el Poder Judicial.

La primera polémica se generó cuando había que tratar la propuesta de Antonio Gandur, vocal de la Corte y presidente del CAM, de convocar a concursos múltiples para cubrir de manera simultánea diferentes vacantes que existieran en un mismo fuero e instancia (por ejemplo, varias acefalías de una misma Cámara). El mecanismo consistiría en que, tras la celebración de ese concurso múltiple, se eleve al gobernador (para el primer cargo) una nómina con los cinco postulantes que encabezaron el orden de mérito, para que elija a uno y lo designe. Para los restantes despachos, a esa lista se iría sumando un aspirante (por cargo), de manera que el Poder Ejecutivo, como ordena la Ley 8.197, siempre disponga de cinco opciones -en cada caso- para nombrar a los magistrados faltantes. La legisladora alperovichista y vicepresidenta del CAM, Carolina Vargas Aignasse, insistió en que esa iniciativa podía contradecir lo establecido por la ley 8.197 (crea el CAM), según la cual debe elevarse al PE un quinteto por vacante. Su postura es que, si hay cuatro vacantes en una misma Cámara, en total deben elevarse 20 postulantes.

Por eso, sugirió que se efectuara una convocatoria múltiple pero que cada inscripto especificara por qué cargo concursaba. Luego se establecería el orden de mérito en función de cada cargo, para así poder elevar siempre un quinteto al PE. Y si no hubiese cinco postulantes para una vacante, se podría recurrir al orden de mérito que surgiera de la convocatoria múltiple. Gandur replicó con un ejemplo ya dado antes: si para cubrir cuatro acefalías de un mismo fuero e instancia sólo se presentaran 20 candidatos, el último tendría las mismas posibilidades de ser juez que el primero.

Foráneos

La novedad estuvo dada por los representantes de los magistrados inferiores, que fueron más allá de las diferencias de redacción manifestadas antes. Eudoro Albo consideró que la urgencia por cubrir las vacantes puede exigir concursos múltiples, pero alertó que no podía cercenarse el derecho de los interesados en participar en diferentes concursos por diferentes cargos. Augusto Avila, representante suplente de los magistrados de la capital, mocionó: "estas aristas sobre las que ahora estamos advirtiendo nos obligarán a un nuevo esfuerzo intelectual para conciliar el estricto respeto por el orden de mérito y lo que establece la ley". Como consecuencia, decidió postergarse la resolución de la discusión.

Al cierre de esta edición, los consejeros discutían sobre la forma de integrar los jurados que evaluarán la prueba de oposición escrita. Gandur, en particular, propuso que uno de los tres miembros fuera necesariamente de otra provincia.

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