El debate por la reforma

Por Sebastian Abrevaya.

Con un ojo puesto en la elección de 2011, el gobierno nacional mandó ayer las invitaciones a los distintos partidos políticos para el anuncio del envío al Congreso de un proyecto de ley de reforma electoral. El acto se hará mañana y será encabezado por la Presidenta.

Aunque ayer todavía se estaban redactando los últimos detalles de la propuesta, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, ratificó que "el objetivo es que todos los candidatos vayan a una elección primaria abierta, simultánea y obligatoria". Desde la oposición, el radicalismo, la Coalición Cívica, el socialismo y el PRO ya adelantaron que no concurrirán a la Casa Rosada y algunos dirigentes denunciaron que se trata de una maniobra para beneficiar al ex presidente Néstor Kirchner. Sin embargo, sobre el proyecto en sí, los opositores mantienen diferencias importantes. Pese a que no quisieron adelantar una posición orgánica, desde la UCR ven con buenos ojos esta reforma electoral, ya que podría beneficiar a las grandes estructuras partidarias.

Tras dos rondas de "diálogo político" en la Casa Rosada con casi todos los partidos con representación parlamentaria, Cristina Fernández presentará mañana, a las 18, en el Salón de la Mujer del Palacio, el proyecto de reforma política para iniciar el debate en el Congreso y, si es posible, aprobarlo antes del recambio parlamentario. El encargado de dar el anticipo fue Randazzo, que encabezó aquellas reuniones luego de la derrota oficialista en las legislativas de junio. Según el ministro, la iniciativa es "casi igual" al sistema vigente en la provincia de Santa Fe y "muy parecido" al que utiliza Uruguay. Randazzo aclaró que más que "internas" lo que se realizarán son elecciones "primarias" donde "no participen las estructuras partidarias y los afiliados a los partidos, sino que participe el conjunto del pueblo argentino para definir quiénes van a ser los candidatos a presidente, vicepresidente, legisladores nacionales".

Aunque denunció "una nueva trampa del Gobierno", la líder de la CC, Elisa Carrió, sorprendió al revelar que coincide "en algunos puntos" con la reforma. Igual, dijo que deberá analizarla en detalle. "Vamos a votar lo que sea correcto, aun cuando nos perjudique", declaró. Lo cierto es que de aprobarse quedaría en desventaja ante el vicepresidente Julio Cobos, favorito para obtener la candidatura presidencial del espacio opositor no peronista. Además de adherir a la limitación del financiamiento privado para las campañas televisivas, Carrió reclamó que se incluya "la prohibición de la publicidad oficial" para evitar un eventual abuso por parte del kirchnerismo.

El nuevo sistema dificultaría las aspiraciones de Mauricio Macri de ubicarse como candidato presidencial con el apoyo territorial del PJ disidente. Desde el macrismo, el diputado Christian Gribaudo adelantó el rechazo de PRO al proyecto "porque están armando el traje a medida para Kirchner 2011 y, además, porque lo quieren aprobar en quince días".

"No tienen ningún fundamento –retrucó Randazzo–. Kirchner podría ser candidato ungido por el congreso del PJ, sin pasar por alguna interna." Cerca del ministro consideraron que el proyecto podrá sufrir modificaciones en el Congreso.

El jefe de la bancada radical, Ernesto Sanz, desmintió supuestas negociaciones con el senador santracruceño Nicolás Fernández para sumar el apoyo de la UCR y aclaró que no emitirán opinión previa a la lectura del proyecto. Antes de viajar a República Dominicana, lo mismo avisó Cobos. Sin embargo, muy cerca suyo recordaron que el vice ya se manifestó públicamente a favor. La socialista Silvia Augsburger advirtió que no hay tiempo suficiente para el debate antes de diciembre y que el tema "requiere un inmenso consenso".

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