Si no hay debate, el Poder Legislativo claudica.

Legisladores del oficialismo auguran que, hasta julio, sólo se reunirán en el recinto entre tres y cuatro veces, para evitar las discusiones. La experiencia demuestra que, durante los años signados por enfrentamientos políticos, la actividad parlamentaria se reduce a la mínima expresión. Malestar opositor.
Legisladores del oficialismo revelaron que pretenden convocar lo menos posible al recinto de sesiones y encendieron la polémica. Los referentes opositores pusieron el grito en el cielo y advirtieron que se trata de una maniobra para cercenarles su derecho de opinión. El adelantamiento del calendario electoral, si es que el proyecto es aprobado por el Congreso de la Nación, potenciará esta discusión entre oficialistas y opositores, toda vez que el jueves se concretará la primera sesión ordinaria del Poder Legislativo.

¿Habrá otras más? Allí radica la duda. Desde el alperovichismo sostienen que habrá entre tres y cuatro sesiones más hasta la realización de los comicios. Esto, de concretarse, implicará un promedio de una reunión por mes. “La última vez que estuvimos en reunión no se conocía la información del adelanto de las elecciones para junio, así es que en la próxima reunión conversaremos con el Presidente y con los bloques para determinarlo. Pero, personalmente, creo que hasta julio habrán tres o cuatro sesiones. Las dos primeras se realizarán en marzo y abril”, reconoció el vicepresidente primero de la Legislatura, Regino Amado.

Sus augurios se complementan con la visión del presidente del bloque oficialista Tucumán Crece, Roque Tobías Alvarez. El legislador, tras la primera reunión de bloque, el martes, advirtió que los 49 parlamentarios se reunirían en el recinto sólo lo justo y necesario, para evitar que el debate derive en una “tribuna política de la oposición”, según las palabras que utilizó.

De hecho, el anuncio del oficialismo de que se resentirá la actividad legislativa por el período preelectoral en el que está sumergido el país y la provincia tiene sus antecedentes en los números: en los últimos cinco años, por ejemplo, el de menor producción parlamentaria fue el de 2007. Durante ese año, el PJ estuvo inmerso de una contienda interna y, en agosto, se concretaron las elecciones generales en la Provincia. Esta situación, incluso, se registra a nivel nacional. La Cámara de Diputados, durante 2004, se reunió en 35 oportunidades, mientras que durante 2007, tan sólo en 20 ocasiones, según consta en la página oficial del Congreso.

¿Es correcto que el clima político influya en la actividad de uno de los tres poderes del Estado? Los especialistas consideran que no. El Poder legislativo es por definición, el poder que hace las leyes, facultad que implica la posibilidad de regular, en nombre del pueblo, los derechos y las obligaciones de sus habitantes, en consonancia con las disposiciones normativas. De hecho, el constitucionalista porteño Adolfo Gabino Ziulu considera el Parlamento el órgano más representativo de la soberanía del pueblo. En su seno convergen tanto el oficialismo como la oposición, lo cual supone una representación más amplia y dinámica de la voluntad popular. Esto le otorga, explica, una importancia gravitante “que lo identifica con la democracia misma”. Así las cosas, los antecedentes del Poder Legislativo tucumano, cuanto menos, ameritan una reflexión. Durante 2008, por caso, se dio una situación insólita. En pleno desarrollo del conflicto entre el Gobierno nacional y los productores rurales, el oficialismo convocó a una sesión, pero luego sus representantes dejaron las bancas vacías. Esa mañana del 3 de abril, sólo los cinco legisladores opositores ingresaron al recinto. Ese hecho motivó que Esteban Jerez (bloque Alberdi), presentara un proyecto para permitir que se concreten sesiones en minoría. “Sesionar tres o cuatro veces me parece una locura. Deberíamos sesionar todas las semanas. Ellos hablan todo el tiempo de la crisis internacional y de la manera en que va a afectar a la provincia y al país. La manera de enfrentarla es dándole a la gente un marco legal adecuado y, si no sesionamos, no se pueden ofrecer soluciones. Es un despropósito”, bramó Jerez.

De ahí que los constitucionalistas advierten que esa perspectiva favorable y cercana a la libertad que atribuyen al Poder Legislativo deba ser acompañada de comportamientos acordes con dicha finalidad y con procedimientos que privilegien la eficacia. “La suerte del sistema democrático está vinculada al desempeño del órgano legislativo: si este es capaz de estar en sintonía con la sociedad, acompañado e impulsando sus transformaciones, las instituciones se fortalecerán. Su claudicación, en cambio genera la declinación de la libertad”, concluyó Gabino Ziulu.

De mayor a menor

2004

Durante el primer año de presidencia del vicegobernador, Fernando Juri, la Cámara celebró 20 sesiones. Fue el período de mayor producción parlamentaria. Por ejemplo, se derogó la polémica Ley de Lemas. Al asumir, Juri dijo que pretendía que se realizara, al menos, una sesión por mes.

2005

En el segundo año de mandato, la gestión de Fernando Juri bajó el promedio: hubo 19 sesiones. De igual manera, el ex presidente del PJ cumplió con aquel compromiso de que la Cámara no sesionaría durante la noche, como ocurrió en otras gestiones.

2006

En 2006 el Poder Legislativo concretó 13 reuniones en el recinto, según se desprende de la página web oficial del Poder Legislativo, cuyo dominio es www.hlt.gov.ar. Cabe destacar que, en entre marzo y junio, deliberó la convención constituyente que aprobó los cambios a la Constitución.

2007

El último año de gestión jurista al frente de la Cámara fue el de menor producción: sólo hubo seis sesiones. Este período, además, estuvo signado por las elecciones internas en el PJ (el 1 de abril) y, luego, los comicios generales provinciales, que se concretaron el 26 de agosto.

2008

Se concretaron 17 sesiones y se promulgaron 150 leyes por el Poder Ejecutivo. La cifra se eleva a 196 normas aprobadas desde el inicio de la gestión de Juan Manzur al frente de la Cámara (28 de octubre de 2007). En lo que va de 2009, hubo una sóla sesión (extraordinaria, en enero).

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