El debate por la nueva Ley de Radiodifusión pasó por Catamarca .

En el Salón Amarillo de la UNCa se escucharon voces a favor del fin de los monopolios mediáticos y el surgimiento de nuevas voces en el espectro: las ONGs, universidaes y cooperativas. Críticas a los multimedios locales.
El Salón Amarillo de la UNCa estaba repleto: periodistas, sindicalistas, propietarios de medios, empresarios, políticos (entre ellos la vicegobernadora Lucia Corpacci (que se retiró temprano), estudiantes de comunicación, artistas. Juntos conformaban una interesante mixtura social que participó (en calidad de disertantes y oyentes) del Foro de Participación para la nueva Ley de Radiodifusión.

El encuentro ya se realizó en 17 oportunidades en ciudades de todo el país, y continuará su gira en busca de contribuciones y críticas de todos los actores sociales: la intención es terminar de delinear el texto definitivo que se llevará al Congreso Nacional para lograr la sanción de la nueva Ley, después de 26 años de vida democrática y 37 (si, leyó bien: treinta y siete) proyectos de ley que quedaron en el camino. [1]

Con la notable ausencia del titular del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), Gabriel Mariotto, (quien tuvo que viajar de urgencia a Tucumán), uno de los primeros disertantes fue el Coordinador de dicho organismo, Bruno Lázaro, quien insistió en la necesidad de la "democratización de la información", el concepto nuclear que se intenta plasmar para dar por superado la actual legislación promulgada en 1980 por el entonces gobierno militar de Videla.

Discusiones y contrapuntos en el Foro

En términos generales, y más allá de algunas disidencias menores, se notaba en los discursos de los disertantes cierto consenso en cuanto a la propuesta de la ley. Dicho consenso se centraba en la necesidad de frenar los monopolios mediáticos para permitir una mayor pluralidad de voces en el espectro radiofónico y audiovisual.

Además, varios disertantes enfatizaron la necesidad de promover la federalización de los medios de comunicación y la importancia de fortalecer la agenda periodística local, muchas veces eclipsada por el centralismo comunicacional de los medios porteños. "No hay democracia informativa si no hay medios locales", señalaba al respecto Bruno Lázaro.

Propuestas

Entre las propuestas plasmadas para enriquecer la nueva Ley, se pidió incorporar un fondo de promoción de medios de radio difusión (algo así como una entidad financiera que fomente emprendimientos comunicacionales a través de la ayuda crediticia). Dicho fondo se utilizaría para la capacitación de recursos humanos (se llegó a proponer que los periodistas tengan un cuerpo colegiado que los respalde), y el cuidado del archivo histórico de periodismo provincial.

Los cuestionamientos a los monopolios locales

Además algunos disertantes aprovecharon la oportunidad para expresar sus críticas a los dos principales multimedios locales, alegando que monopolizan el discurso y la agenda informativa. Las críticas fueron expresadas por el docente Nieva, el abogado Andrada y el Secretario General del gremio de los canillitas quien, dicho sea de paso, dijo estar sorprendido de las declaraciones de Andrada, no por su contenido, sino por el hecho de que "defendió legalmente a Zitelli" en un diferendo legal que tuvo se gremio con el diario El Ancasti.

Menos polémica, la diputada por el FJPV Egle Altamirano les adjudicó un "importante papel" a los multimedios locales, pero al mismo tiempo criticó la poca relevancia que se le brindaba al interior provincial en sus contenidos informativos.

[1] (Para más detalles acerca de dicho proyecto, consulte la "Nota Complementaria" y el artículo "Foro de Participación para la nueva Ley de Radiodifusión")

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