Debate intenso y acusaciones entre candidatos en Chile

A 33 días de la elección presidencial y a horas de que la última encuesta (CEP) arroje las cifras que marcarán la estrategia final de los cuatro candidatos que se disputan el sillón de Michelle Bachelet, el segundo debate televisivo de los contendores tuvo poca audiencia (16 puntos) y un tema álgido: el internacional
Marco Enríquez Ominami, el diputado que renunció al Partido Socialista para desafiar a la Concertación y debe usar toda su artillería en este último mes para intentar superar al oficialista Eduardo Frei y pasar a segunda vuelta, decidió enfrentar al abanderado de la oposición, Sebastián Piñera. Su objetivo: cautivar al electorado de izquierda de la Concertación.

"Usted tiene a José María Aznar como su asesor y es el que arrastró a España a la guerra más cruel, la de Irak. ¿Será su canciller alguien partidario de Bush?", le dijo Enríquez (36 años). Piñera lo trató de inmaduro, sin acusarlo de sufrir el síndrome de Peter Pan, como lo hizo hace pocos días, cuando el "país del nunca jamás" se apropió de la campaña. El presidente de Brasil, Lula, concentró los elogios, con excepción de Jorge Arrate, representante de la izquierda extraparlamentaria; y Álvaro Uribe, de Colombia, las críticas. Incluso Piñera rechazó la decisión de Uribe de reformar la Constitución para posibilitar su tercera reelección.

La polémica desatada en el comando de Piñera por su decisión de incluir a una pareja de homosexuales en sus minutos de campaña televisiva y de reconocer por ley las parejas de hecho hetero y homosexuales, lo que concitó el rechazo tajante de miembros de la UDI, el otro partido de su coalición, también le fue enrostrada al empresario que lidera las encuestas. "Mi coalición no es un convento ni un regimiento", fue la respuesta de Piñera, dueño de Lan Chile. "No me arrepiento de las decisiones que tomo, tengo sentido de Estado y de responsabilidad", dijo Frei al ser interpelado por haber indultado a un narcotraficante durante su anterior mandato (1994-2000), haber privatizado las empresas sanitarias y estrechado relaciones con los presidentes "corruptos" Fujimori de Perú y Carlos Menem de Argentina.

Frei transparentó el dinero gastado en su campaña desde el 13 de octubre: US$1.786.000. Si se considera que la ley electoral le fijó un tope de US$9.708.738, está claro que a partir de este viernes, cuando en virtud de la misma ley las gigantografías de los candidatos a La Moneda y al Congreso inunden las calles, todos echarán mano a sus mayores recursos. Todo vale para lograr ser reconocido por los ciudadanos como el sucesor de Bachelet, a quien los cuatro por igual rindieron homenaje. Bachelet no pudo escuchar. Iba rumbo a Corea del Sur, China y Singapur.

En la calle, la recta final es aprovechada por los trabajadores del Estado y los profesores en un paro por reivindicaciones salariales. Mientras, en los tribunales, la Corte Suprema da la última costura a la condena final para los asesinos del general Carlos Prats, ex jefe del Ejército (en Buenos Aires, 1974), un fallo que este viernes cierra un ciclo histórico.

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