El debate cordobés se calentó y hubo insultos fuera de cámara

El debate cordobés se calentó y hubo insultos fuera de cámara
Los cruces más duros de la noche fueron entre Juez, aliado de Carrió, y Mondino, del PJ local.
A diferencia del debate de 2007, cuando Luis Juez sacó de sus bolsillos un reloj, pastillas para los nervios y hasta una virgencita que, sumados a su humor, le dieron una clara victoria sobre sus adversarios de entonces, el de anteanoche no le resultó tan fácil.

Eduardo Mondino, de Unión por Córdoba (PJ oficialista) y Ramón Mestre (h) de la UCR, cruzaron espadas con el aliado de Elisa Carrió y, por momentos dentro del estudio del Canal 12 donde ocurrió el debate, más de un asesor tuvo que salir a aplacar los ánimos.

El único que se mantuvo fuera de la confrontación fue el kirchnerista Eduardo Accastello. El intendente de Villa María convocó al diálogo y trazó una semblanza casi idílica de su ciudad.

Las tensiones comenzaron cuando, sorpresivamente, Luis Juez se negó a hacer preguntas a sus adversarios tal como estaba estipulado en la reglamentación del debate, con lo cual les restó espacio televisivo: sin preguntas no había respuestas.

Esa actitud, al correr las dos horas de debate, pareció volvérsele en contra: "Comete el mismo error que cuestiona en los Kirchner: la soberbia y el no diálogo", coincidían periodistas, asesores y políticos en la carpa instalada en el parque del Canal.

Tras gambetear con el argumento de la "hipocresía de la sociedad" una pregunta de una joven estudiante sobre la legalización del aborto ("¡Justo a mí me tenía que tocar ésa!", se quejó) Juez se lanzó contra Mondino a quien calificó de "representante del Gobierno más corrupto que ha tenido Córdoba". Mondino le retrucó que si conocía "un acto de corrupción de quien habla, que vaya y lo denuncie". Y contraatacó: "No hay mayor corrupción que dejarle la municipalidad que les dejó a los cordobeses". Entonces sonó el gong de la pausa, pero en el estudio, y de atril a atril, llovieron los "petiso corrupto, vos no podés decir nada de mí. No voy a dejar que me digas corrupto". Y los "aunque tengas la cara poceada, vos sos un caradura, hacete cargo", de Juez, aludiendo hasta la piel del rostro del ex defensor del pueblo.

Con Mestre, el round tuvo su pico más alto cuando el radical sacó a relucir una página de Clarín del 2 de agosto de 2006, en la que se anunciaba que los diputados juecistas votarían los superpoderes. Un punto que, a lo largo del debate, todos salvo Accastello, fustigaron y prometieron derogar "apenas lleguen al Congreso".

Pero el tema del manejo del municipio capitalino fue el talón de Aquiles de Juez. Es que al calor del caos en que está sumergida la ciudad por la pelea entre los empleados comunales y Daniel Giacomino ¿ex amigo y viceintendente de Juez hasta 2007¿, no hubo candidato que desaprovechara la oportunidad de dispararle a Juez y responsabilizarlo por el desmadre.

Y los cascotazos parecieron hacerle mella. De hecho, Juez utilizó más de la mitad de su alegato final defendiéndose de las acusaciones y atacando "al papá del niño Mestre" (ex intendente y ex gobernador) por cómo "comprometió la municipalidad con designaciones". Esto provocó hasta lágrimas de ira en el joven Mestre quien le reprochó no tener ética "ni en el Día del Padre".

A la última palabra -y por sorteo¿la tuvo Juez. Admitió que no se quedará en el Senado por los seis años que le corresponderían si gana, y que "en dos años, cuando sea gobernador, vamos a echar a los patadones a estos sinvergüenzas".

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