Lo debate el Concejo Deliberante Piden demoler parte de la terminal de Pilar por cuestiones de seguridad

Se trata de un edificio que quedó a medio construir, y que lleva varias décadas abandonado. El proyecto fue impulsado por el bloque Compromiso Cívico, que conduce Rosa Baiz. Pero el oficialismo acompañaría la medida.
El Concejo Deliberante tratará en los próximos días un proyecto que pretende que se derrumbe parte de la terminal de ómnibus de Pilar, en concreto una vieja construcción que quedó a medio hacer.

Se trata del esqueleto de hormigón que se erige desde hace más de 3 décadas a uno de los costados de la terminal, abandonado hace años y paralizado por cuestiones de seguridad.

El edificio data del año 1964, pero jamás terminó de ser construido, y con el paso del tiempo la estructura se fue deteriorando lo que hace hoy imposible que se puedan retomar los trabajos. De hecho, desde el consorcio que tiene en sus manos la administración de la terminal siempre se adujo que el edificio no puede ser construido ya que la estructura es endeble y no fue realizada bajo los parámetros correctos.

Es por eso que ahora, desde el bloque Compromiso Cívico que integra de manera unipersonal la edil ex Ari Rosa Baiz, se impulsa un proyecto que pide la demolición de la estructura, por motivos no solamente estéticos, sino sobre todo de seguridad.

Si bien no es la primera vez que se plantean tomar acciones respecto a la vetusta estructura, esta vez la situación podría ser diferente. Es que ayer varios ediles oficialistas se mostraron a favor del pedido, aunque será luego el Ejecutivo el que determinará si procede a destruir el edificio o no.

"Hace rato que venimos pidiendo una solución el tema,", expuso, por ejemplo, el zuccarista Miguel Saric.

Pero además, el proyecto pretendería ser el punte pié inicial de una medida más amplia, que tiene por objeto mudar la terminal del centro de Pilar, hacia unos terrenos linderos con la estación del ferrocarril San Martín.

Cuestiones de tránsito obligan al Gobierno a poner una vez más en el tapete la necesidad de sacar, al menos en parte, tanta circulación de colectivos en determinadas calles céntricas, que han quedado chicas a tanto caudal vehicular de tránsito pesado.

La idea es que en donde hoy se erige la terminal funcione un paseo de compras, que, quizá, ya no tendrá como estigma esa vieja estructura de una terminal que quiso crecer pero se quedó a mitad de camino.

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