Un debate de campaña con los vecinos de la Villa 31.

De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha,Hubo críticas a Macri y apoyo al plan de urbanización de la UBA.
El grupo terminó en la calle, porque el centro comunitario les quedó chico; los políticos tuvieron que gritar con cada despegue de los aviones desde Aeroparque; y más de uno se distrajo con los llantos de bebes y las peleas de los perros entre los asientos.

Pero, al fin, los vecinos de la Villa 31 tuvieron su debate de candidatos a legisladores porteños, que ayer fueron a contarles sus propuestas para solucionar la situación habitacional de las 26.000 personas que viven en el sector, según el último censo del gobierno porteño.

El gran ausente fue el Pro, aunque tampoco concurrieron los cabezas de las otras listas, con la excepción de Marcelo Ramal, del Partido Obrero. Estuvieron Rocío Sánchez Andía, del Acuerdo Cívico y Social; María Elena Naddeo, de Diálogo por Buenos Aires; Liliana Parada, de Proyecto Sur y Luis Ostrej, del Encuentro Popular para la Victoria.

Todos coincidieron en criticar la política habitacional del gobierno de Mauricio Macri, y la inacción del Poder Ejecutivo Nacional, con la excepción de Ostrej, que hacia el final fue cuestionado por los vecinos.

El punto de coincidencia fue el proyecto de viviendas elaborado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que propone radicar en el lugar a los actuales habitantes, y reubicar en torres a aquellos que deban abandonar sus casas, para permitir la construcción de calles en el interior de la villa.

El coordinador del proyecto, Javier Fernández Castro, también participó del debate, acompañado por el presidente de la Comisión de Vivienda de la Legislatura, Facundo Di Filippo. Junto a los candidatos, pidieron "unidad" a los vecinos para impulsar el plan y "evitar el veto" del macrismo.

"Sería bueno que viniera Macri, así como lo hicieron [Aníbal] Ibarra y [Jorge] Telerman", propuso Nelly Balderrama, vecina del lugar. A su lado, María Flora Céspedes, fue más directa: "Vamos a ver qué nos proponen, porque acá curran los que se dicen delegados y se juntan con el Gobierno". Ambas coincidieron en que lo importante era que los vecinos pudieron conocer las propuestas, para no "terminar votando al que ponga 10 pesos".

Sánchez Andía propuso que los residentes en la villa pudieran votar a representantes comunales, "como cualquier otro ciudadano", y que se respete el derecho a decidir permanecer en el lugar.

Los que siguieron le subieron el tono a las denuncias. Naddeo exhortó a Gabriela Michetti a "dejar de hacerse la distraída" y afirmó que Macri "desprecia los derechos humanos". Parada comparó al jefe de gobierno con el presidente Roca: "En lugar de campos para los terratenientes, Macri quiere darle estas tierras a los inversores inmobiliarios".

Ramal, por su parte, llamó a luchar contra el "capital inmobiliario" y denunció que el gobierno de la ciudad arma una nueva red de "clientelismo" en la villas y "busca expulsar a los trabajadores de la Capital". Ostrej llamó a "combatir" a la gestión actual, al calificarla como "enemiga" y no como rival.

Al final, uno de los vecinos pidió al Pro y al kirchnerismo que "dejen de ocupar con atorrantes las unidades básicas". Y enmudeció a los candidatos presentes cuando les preguntó: "¿Cómo van hacer para que nuestro voto no sea robado?"

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