El debate que se avecina en la Legislatura

Los legisladores de la oposición estimaban cerrar el año 2008 aprobando la nueva ley que fija el salario de la gobernadora, pero al advertir que el bloque del ARI tenía serias fisuras en torno a este asunto y no había acuerdo; se resolvió postergarlo para el primer tramo de este año.
El debate ya se ha instalado y se hace necesario ante la situación que se está generando con el incremento de la inflación y las constantes subas en los salarios de los empleados públicos, adoptando mecanismos que achatan la pirámide existente entre las categorías más alta y la más baja, sin compensar la responsabilidad que el cargo implica.

La situación pasa por adecuar la ley a lo que dicta la Constitución Provincial, en razón que nadie debe ganar más que el gobernador. Obligadamente esto debe implicar que exista un consistente aumento en el haber de la primera mandataria.

Los legisladores saben que definir el salario de la Gobernadora arrastrara sus efectos en el gasto público porque también mejorarán sus propias dietas y la remuneración que cobran funcionarios de otros organismos como Fiscalía de Estado y Tribunal de Cuentas.

Teniendo en cuenta esto, es que se hace necesario que el proyecto que se apruebe se haga antes o durante el debate por el presupuesto para este año, asunto que también quedó postergado y que no se pudo definir porque el gobierno provincial no remite a la cámara legislativa números concretos y claros sobre la ejecución presupuestaria.

Cláusula gatillo

La idea que ronda en la Legislatura, es aplicar un mecanismo gatillo en la nueva ley de sueldo de la Gobernadora, similar a la que rige con los intendentes, estableciendo un factor que se multiplique en el sueldo que percibe una de las categorías de la administración pública.

Cabe destacar que para fijar el salario del intendente de Río Grande se multiplica seis veces lo que cobra un empleado que revista en categoría 10. En el caso de Ushuaia, se multiplica por tres el salario de un empleado de la categoría 24. De esta forma, cada vez que opera un aumento de sueldos, se incrementa el salario del jefe comunal.

Para el caso de la Gobernadora, al filo del año pasado se había acordado aprobar un proyecto mediante el cual se multiplica por cuatro el salario de una categoría 24, estableciendo el salario en aproximadamente 24 mil pesos. La idea madura, está instalada entre los parlamentarios, sólo resta la decisión política de llevarlo al recinto y que sea tratado.

«Tiene que ser un proyecto que se apruebe por unanimidad, de otra forma no», aseguró un legislador de la oposición que pone en hombro de los aristas la decisión que el asunto sea aprobado o no, respondiendo a un pedido formulado en su momento por la propia gobernadora Fabiana Ríos.

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