La debacle mundial frena el impulso económico de China

PEKIN.- Para cualquier país, un crecimiento económico del 9% en medio del colapso financiero global podría parecer un verdadero milagro. Pero en China, un anuncio en este sentido sumó ayer temor y preocupación sobre el futuro de la economía.
Tras cinco años de un crecimiento sostenido de dos dígitos, la economía de China creció en el último trimestre ?apenas? un 9%, síntoma evidente de la desaceleración económica que fue atribuida por las autoridades a la debacle financiera mundial.

La Oficina Nacional de Estadísticas china publicó ayer los datos macroeconómicos de los nueve primeros meses del año, en el que destacó una nueva baja del crecimiento (9% en el tercer trimestre, frente al 10,4% del período abril-junio y 10,6% entre enero y marzo). Durante 2006 y 2007, el crecimiento económico trimestral de China nunca había sido inferior al 10 por ciento.

En 2007, el PBI chino subió el 11,9%; fue su quinto año consecutivo de crecimiento de dos dígitos. En el tercer trimestre de 2008, en cambio, el crecimiento del PIB fue del 9%, su nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2003 y el primero de un solo dígito desde 2005. ?La tasa de crecimiento de la economía mundial se ha ralentizado considerablemente. Hay nuevos factores de incertidumbre y volatilidad en el mundo que empiezan a tener un impacto negativo sobre la economía china?, explicó el vocero de la NBS, Li Xiaochao.

Año complicado

El funcionario destacó que en los primeros nueve meses de un año muy complicado, "China hizo un balance de la situación, tomó decisiones y adoptó políticas que han mantenido un crecimiento rápido y estable".

Los datos oficiales consignaron que el comercio exterior mantiene su fuerte impulso y ascendió a 1,96 billones de dólares, el 25,2% más que entre enero y septiembre de 2007.

Las importaciones, sin embargo, crecieron de forma más rápida (29%) que las exportaciones (22,3%). China sigue manteniendo un superávit comercial importante (178.220 millones de dólares).

El consumo interno, otro de los pilares fundamentales del sorprendente crecimiento económico chino, alcanzó a los 1,13 billones de dólares, un aumento del 22% respecto de enero-septiembre del 2007.

Las cifras fueron consideradas positivas por la oficina de estadísticas, ya que muestran cierta desaceleración en la economía, merma pretendida por Pekín desde hace varios años debido al excesivo crecimiento en ciertos sectores. El optimismo chino, sin embargo, contrasta con la opinión de los analistas internacionales, que objetan el sistema de medición de estadísticas en China por considerar que los datos oficiales se encuentran depreciados respecto de las cifras reales, que revelarían un crecimiento mayor que el informado por Pekín, que cuenta con la mayor reserva de divisas mundial (unos 2 billones de dólares).

"Es un año extraordinario para el crecimiento económico de China", dijo Li, aunque reconoció que la crisis "está empezando a tener efectos negativos en la economía nacional".

El hecho de que China cuente con la mayor reserva de divisas del mundo y haya invertido una gran parte en bonos y empresas financieras estadounidenses la convierten en actor principal de la crisis.

En este escenario, los economistas se muestran divididos respecto de si China está en presencia de un bienvenido respiro en su agitada expansión de años recientes, o si el gigante asiático se encuentra en el umbral de un prolongado descenso de sus tasas de crecimiento, que profundizarían el desplome de la economía global.

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