DD.HH.: alarma por el apoyo K a Aldo Rico

Estela de Carlotto, visiblemente molesta, dice: "Darle un lugar partidario a un golpista es improcedente y peligroso". Los calificativos que lanza la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo se asemejan a los que usan el ex fiscal Julio Strassera; la líder de la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, e incluso Sergio Shocklender, mano derecha de Hebe de Bonafini. "Este regreso político nos alarma", coinciden.
La vuelta de Aldo Rico al PJ, de la mano del kirchnerismo y con el respaldo del diputado ultraoficialista Carlos Kunkel, sacude los organismos de Derechos Humanos. También a referentes de la izquierda kirchnerista.

El ex militar carapintada sostiene que, con apoyo oficial, volverá a ser intendente de San Miguel en 2011, y que "en la Argentina no se puede ser muy democrático". Asesor en el Senado bonaerense, cerca del vicegobernador Alberto Balestrini (elegido nuevo líder del PJ bonaerense por orden de Kirchner), supo aprovechar los padrinazgos y se quedó con una ajustadísima elección interna, dividida en tres listas, una de ellas liderada por el actual jefe comunal, Joaquín de la Torre. Todo sin moverse un ápice de las ideas que, hace 20 años, lo llevaron a sublevarse en un cuartel para exigir leyes del perdón para militares de la última dictadura. Ese hombre será mandamás territorial del PJ kirchnerista.

"Es lamentable. Una gravísima contradicción de Kirchner, que debió haber condenado a Rico públicamente", cuestionó con dureza Strassera, fiscal del Juicio a las Juntas Militares en 1985 y actual vocal de la Asamblea Permanente para los Derechos Humanos (APDH). Y añadió: "Es el ansia desmedida de poder la que provoca estas cosas: se acepta a cualquiera si garantiza votos. No importa ni que sea Satanás".

"No lo podemos creer"

Cortiñas también se enojó, del otro lado del teléfono, en el frío atardecer de Usuhaia: "Algunas Madres todavía no lo podemos creer".

La presidenta de Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo, invitada a Tierra del Fuego por la Comisión provincial de Derechos Humanos, habló sin dudas ni titubeos: "Que le den un lugar nos cae muy mal. No sólo lo rechazamos: nos preocupa mucho".

La controversia alcanzó, incluso, a los organismos más cercanos al Gobierno, que lo respaldan desde principios de 2003, cuando Kirchner asumió la defensa de los derechos humanos como un pilar central de su imaginario político. "Que vuelva Rico es preocupante", destacó Carlotto a LA NACION. Shocklender lo resumió con menos diplomacia: "La vuelta de Rico nos parece una c...".

Ambos, sin embargo, no involucran a Kirchner ni al Gobierno en los cuestionamientos. "Las negociaciones políticas y los repartos electorales provocan estas cosas. Pero hay que separarlos de la gestión de los Kirchner, que ha sido muy valorable para la memoria y el avance del país", aclaró Carlotto. Shocklender agregó tintes políticos: "Las Madres apoyan el proyecto del Gobierno. Que en el camino se sumen personajes siniestros es parte del PJ. Y el kirchnerismo excede al PJ".

Pero no todo el kirchnerismo lo tomó así. Hace tres días, los piqueteros de Libres del Sur y de Barrios de Pie se fueron del Gobierno, pegando un portazo, con críticas al PJ y, sobre todo, a la integración política de Rico.

"El PJ desvirtuó la convocatoria transformadora a la que fuimos convocados. No podemos aceptar que Rico sea parte de este proyecto", criticó antayer uno de los líderes, Jorge Ceballos, sólo una horas después de su renuncia al Ministerio de Desarrollo Social.

La legisladora porteña Gabriela Cerrutti también se quejó por el viraje político y cuestionó la incorporación de Rico al kirchnerismo. Fue cuando supo que el ex presidente había vetado al ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra como aliado electoral: "No puede ser que Ibarra sea un límite. En todo caso, el límite debería ser Rico"

Hasta Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita, hoy integrado al justicialismo bonaerense, se animó a repartir críticas sobre el próximo hombre fuerte de San Miguel: "No estoy de acuerdo en apoyarlo. Rico debería dar un paso al costado".

Defensa en el PJ

La cúpula del peronismo provincial, sin embargo, decidió apuntalarlo políticamente. Y defenderlo en público.

El primero en hacerlo fue Alberto Balestrini. Cuando la semana pasada le preguntaron por televisión por qué había que apoyar a Rico, respondió desafiante: "¡Vayan a ver qué dicen de Rico en San Miguel!"

Ayer, Carlotto le respondió: "Hay que ver lo que hizo Rico en San Miguel, pero también hay que ver lo que hizo antes".

El respaldo que Rico consiguió de Kunkel, militante de la Juventud Peronista platense en los 70, también se mantiene incólume. LA NACION quiso hablar con el diputado para preguntarle acerca de su relación con el ex militar carapintada, pero se limitó a repetir una frase: "En las internas del peronismo yo voté en Florencio Varela".

En el gobierno nacional, en cambio, prefieren no hablar. El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, prefiere que le mencionen el tema. Cuando LA NACION llamó ayer a sus colaboradores para hablar sobre el tema, tuvieron una respuesta curiosa: "El secretario informó que se limita a responder preguntas relacionadas a su área".

Elogios al fin de las leyes del perdón

* Una de las máximas referentes de las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Taty Almeida, aseguró ayer que el "punto más alto" de los últimos 25 años de democracia fue "la anulación de las leyes de impunidad". Justamente, las iniciativas aprobadas por las presiones de Aldo Rico y los carapintadas en los 80.

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